miércoles, julio 06, 2005

Indiferencia ante la verdad y el bien



La libertad de cada persona se extiende hasta el punto donde inicia la libertad y el derecho de los demás. Por eso considero que al permitir la adopción a parejas homosexuales se está violentando el derecho de los niños a que se formen un concepto de la sexualidad por ellos mismos, porque en cierta forma se les predispone a la homosexualidad. No quiero ser apocalíptica, pero las consecuencias para la humanidad podrían llegar a ser graves en un futuro lejano en cuanto al descendimiento de la natalidad, al reducirse las parejas compuestas por hombre/mujer.

Es bíblico: «Dios creó al hombre (Adán) y como vio que estaba solo le buscó compañera (Eva)». Véase Genesis. En ningún lugar se refiere a que las parejas serían lesbianas u homosexuales.

¿Quieren confundir a las personas en el mundo haciéndoles entender que ellos están en la razón y que los equivocados somos nosotros que somos la gran mayoría?

La Iglesia, desde hace tiempo, tiene reconocida la tolerancia como doctrina oficial. Ante quienes discrepan de ella en materias sociales, políticas o religiosas la única actitud correcta es el diálogo respetuoso y sincero, lo que nunca debe confundirse con la indiferencia ante la verdad y el bien. Y la verdad no se impone de otra manera que por la fuerza de la misma verdad. Hoy en día se esta incurriendo y mucho en el relativismo, materialismo, consumismo y en el todo vale, y esto es lo que muchos quieren imponernos metiéndolo por los ojos a base de «o piensas y actúas como yo, o eres un intolerante», entre otras cosas. ¿Qué problema tienen en que el Dr. Polaino haya dado su punto de vista, la verdad, desde la perspectiva profesional? ¿Qué problema hay en que se manifiesten 1.500.000 de personas en defensa de los derechos del niño y la familia tradicional?

¿Esto nos convierte en intolerantes, excluyentes y demás? Me explico. Decía Chesterton que en una sociedad tolerante todo el mundo debe atreverse a confesar como verdad aquello de cuya verdad está convencido. Su frase fue: «una generación se salva por aquellos que se atreven a oponerse a sus gustos». OK. El Dr. Polaino eso fue lo que hizo, y las familias también; defendimos, reivindicamos y exigimos nuestro derecho a proclamar la verdad en defensa de los derechos del niño y la familia tradicional. Mis más sinceras felicitaciones al doctor Polaino desde estas líneas.

María del Valle Ortega Torres

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