lunes, marzo 08, 2010
Intervención de Sonsoles Alonso de Ginecólogos por la Vida y Ginecólogos por el Derecho a Vivir
viernes, abril 10, 2009
No se trata de poner plazos sino de una Ley sin plazo por la vida
Para Juan Cotino, “dar a luz a un hijo es la opción más importante que pueda tomar una mujer. Y si conoce que esta opción es posible, a lo mejor descarta otras”.
Camps se suma a las políticas de apoyo a la maternidad
REDACCION HO.- Juan Cotino, vicepresidente del gobierno regional valenciano, encargado de los asuntos sociales, reflexiona sobre la Ley de Protección a la Maternidad que promueve la Generalidad valenciana y que la oposición regional, encabezada por los socialistas, rechaza:
- “El eje esencial en lo que hemos aprobado es que en el momento que un médico certifique que una mujer está embarazada nosotros contamos a esa mujer como dos, una ella y otra el ser que lleva dentro. Es sentido común, ya que la vida existe desde que se engendra y necesita unos cuidados especiales.
- “Este es el Año de la Solidaridad y creemos que quien más solidaridad necesita es aquella persona que para vivir necesita estar atado a un cordón umbilical. Así, todas las ayudas que el Gobierno valenciano pueda otorgar, ya sean de carácter social, sanitario, educativo o de vivienda, tienen que partir desde una Ley que considera una embarazada no como una persona, sino como dos.”
- “No se trata de poner plazos, sino de apostar por una Ley sin plazo por la vida. Nosotros no entramos en debates científicos. La realidad social es que la mujer que está embarazada tiene una serie de necesidades. No entramos a debatir si hay o no hay, sino en un hecho real, porque el Gobierno valenciano no está para debates que otros quieren poner en el mercado, estamos aquí para ayudar.”
- “No es porque uno pueda creer que la vida exista o no desde el momento de la concepción , sino que hay una realidad y los números cantan. En 1981 había el doble niños que ancianos. Hemos pasado de un ratio de 2,9 niños por familia a sólo 1,4 y hay que tener en cuenta que la reposición como mínimo debería ser de dos. Esto es una realidad y si no comenzamos a potenciar la natalidad, la persona que está ahora trabajando no tendrá quien le pague una pensión digna.”
- “Pretendemos es una Ley en positivo. por eso se llama «+vida». Perseguimos que aquella mujer que esté embarazada sepa que va a tener apoyo para que, si desea llevar a fin ese embarazo, tenga los medios. El debate del aborto está en el ámbito del parlamento nacional y mi partido ya ha expresado su opinión: estamos en contra de cualquier cambio legislativo de ampliación, pero la Ley valenciana va en otra línea. Sólo busca ayudar a la familia que quiera tener un hijo.”
- “No es una Ley cara, sino de voluntad política. [Se nos ha acusado de sectarismo y de imponer una determinada moralidad]. Quienes han hecho estas acusaciones deberían primero leer la Ley y creo, sinceramente, que la aplaudirán. Es una norma positiva y social y, por tanto, creo que nadie, de ningún par
- “[Una de las novedades de la Ley es la de crear un red de voluntarios, pero se les acusa de ser comisarios políticos para impedir abortar a las mujeres]. La función de cualquier voluntario es colaborar en algo en lo que cree, y si hay una familia que pone su casa y su mesa a disposición de una mujer embarazada con dificultades para que pueda llevar adelante su embarazo, ¿porqué debemos negarle ese ofrecimiento? No tendría lógica. Lo mismo ocurre con gente que pone a disposición de estas mujeres asesoramiento médico.”
- “[El numero de abortos se incrementa año a año]. Hay un problema cultural y nos gustaría que se abriese un periodo de reflexión. Es posible dar a luz a un hijo y, por tanto, es una opción importantísima, la más importante que pueda tomar una mujer. Y en la medida que conozca que tiene esta opción y es posible, a lo mejor descarta otras.”
La entrevista con Juan Cotino aparece en ABC: Juan Cotino: «No se trata de debatir si hay vida o no, sino de ayudar a las madres a tener sus hijos».
Adopcion Espiritual
viernes, marzo 27, 2009
Ginecólogos Derecho A Vivir
Ginecólogos Derecho A Vivir I
Ginecólogos Derecho A Vivir II Dr Granados
Ginecólogos Derecho A Vivir III
Ginecólogos Derecho A Vivir IV
Adopcion Espiritual
lunes, marzo 16, 2009
¡Protege mi vida!

Los abortistas acusan a la Iglesia de no preocuparse del derecho a la vida.
REDACCION HO.- Diversas organizaciones abortistas y la patronal de los abortorios han arremetido hoy contra la Conferencia Episcopal Española por la campaña que, con el título de Protege mi vida, ha iniciado en defensa de la vida.
Faltos de argumentos y razones, los abortistas tergiversan los hechos y los presentan como si la Iglesia comparara a los niños con los animales.
Feministas y propietarios de clínicas abortistas, expertos en la vejación de las mujeres, el desprecio a sus derechos y la aniquilación de seres humanos, acusan a la Iglesia de no defender seriamente la vida:
"Se preocupa mucho más de que sus dogmas se conviertan en ley, que de que se defienda la vida".
Frente a ello, la Conferencia Episcopal Española señala que "la auténtica justicia pasa por la custodia del niño que va a nacer y el apoyo integral a la mujer para que pueda superar las dificultades y dar a luz a su hijo".
La campaña de la CEE denuncia la creciente desprotección de los seres humanos, frente a la preocupación por los animales.
"Cada vez es mayor la sensibilidad en nuestra sociedad sobre la necesidad de proteger los embriones de distintas especies animales. Existen leyes que tutelan la vida de estas especies en sus primeras fases de desarrollo. Sin embargo, la vida de la persona humana que va a nacer es objeto de una desprotección cada vez mayor."
Al respecto cabe recordar que en el Congreso se han llegado a presentar recientemente preguntas al Gobierno y enmiendas que defienden la concesión de derechos incluso humanos a algunas especies animales.
Este es el texto completo de la declaración de la CEE en la presentación de la campaña Protege mi vida:
"La vida de cada persona, con toda su integridad y dignidad, está en el corazón del ser y de la misión de la Iglesia, ya que hemos sido creados por el amor de Dios: «antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes de que nacieses, te tenía consagrado» (Jr 1, 5), y hemos sido redimidos por la sangre de Aquel que es, «el Camino, la Verdad y la Vida» (Jn 14, 6). Jesucristo ha venido a nuestro encuentro para que los hombres «tengan vida y la tengan en abundancia» (Jn 10, 10).
Aquí radica el núcleo principal de la misión pastoral de la Iglesia orientada a que la vida terrena de todo hombre alcance su plenitud, participando en la comunión con Dios Padre, acogiendo la vida nueva otorgada por Jesucristo en virtud del don del Espíritu Santo. De esta manera, somos el pueblo llamado a custodiar, anunciar y celebrar el Evangelio de la vida.
Son muchos los esposos que, con generosa responsabilidad, reciben los hijos como el don más precioso del matrimonio. Muchas familias que en virtud de una clara opción por la vida, acogen a niños abandonados, a muchachos y jóvenes con dificultades, a discapacitados y a ancianos que viven solos.
Numerosos grupos de voluntarios se dedican a dar hospitalidad a quienes no tienen familia. La Iglesia, siguiendo el ejemplo de Jesús, buen samaritano, siempre ha estado en la vanguardia de la caridad efectiva.
Junto a estos hechos esperanzadores, constatamos la negación de la dignidad propia de la persona humana, desde su concepción hasta su muerte natural, por parte de aquellos que defienden la despenalización del aborto o de la eutanasia.
Tenemos que afirmar una vez más que «toda amenaza a la dignidad y a la vida del hombre repercute en el corazón mismo de la Iglesia, afecta al núcleo de su fe».
En este sentido, con profundo dolor, contemplamos cómo esta amenaza a la vida se intensifica en nuestro país ante la anunciada reforma de la ley del aborto, y por eso nos urge «hacer llegar el Evangelio de la vida al corazón de cada hombre y mujer e introducirlo en lo más recóndito de toda la sociedad».
2. La verdadera justicia: proteger la vida de quienes van a nacer y ayudar a las madres
En nuestra sociedad se va asumiendo una grave deformación de la verdad en lo que respecta al aborto, que es presentado como una elección justa de la mujer destinada a solucionar un grave problema que le afecta de manera dramática.
Se llega incluso a incluir el aborto dentro de los llamados «derechos a la salud reproductiva». Sin embargo, la auténtica justicia pasa por la custodia del niño que va a nacer y el apoyo integral a la mujer para que pueda superar las dificultades y dar a luz a su hijo.
Esta situación va a acompañada de una evidente paradoja: cada vez es mayor la sensibilidad en nuestra sociedad sobre la necesidad de proteger los embriones de distintas especies animales.
Existen leyes que tutelan la vida de estas especies en sus primeras fases de desarrollo. Sin embargo, la vida de la persona humana que va a nacer es objeto de una desprotección cada vez mayor.
a). El derecho del niño
El derecho primero y más fundamental es el derecho a la vida. La mal llamada interrupción voluntaria de la vida del niño en sus primeras fases de desarrollo supone una clara injusticia y una grave violación de los derechos fundamentales de la persona.
Esta violación del derecho fundamental del niño a la vida está revestida de un especial dramatismo ante el hecho de que los que atentan contra el ser más indefenso e inocente o lo dejan desamparado «son precisamente aquellos que tienen el encargo sagrado de su protección: la madre, el médico y el Estado». En este sentido, la ley positiva que deja desprotegido un derecho fundamental de la persona es una ley injusta.
b). Defensa de la mujer y de la sociedad
Son muchas las personas que han asumido las falsedades divulgadas sobre el aborto hasta el punto de interpretarlo no como una acción intrínsecamente mala, sino como un bien que hay que defender o, a lo sumo, como un mal menor que hay que aceptar.
A este engaño contribuye no sólo la manipulación del lenguaje, sino, de una manera muy directa, la presentación del aborto como solución liberadora ante una situación dramática.
La realidad no es así. El hecho cierto, que casi siempre se oculta, es que el aborto produce una grave herida en la madre, sobre todo de carácter psicológico y moral, de tal manera que la mujer se constituye en víctima directa del aborto.
La defensa de la mujer no pasa por ofrecerle ayudas técnicas y económicas para abortar, ya que lejos de aliviar su situación, el aborto la agrava de una manera enormemente dolorosa: acaso «¿se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas?» (Is 49, 15).
Por eso, la verdadera justicia pasa por la ayuda eficaz e integral a la mujer embarazada para que pueda acoger la vida de su hijo.
En esta tarea está comprometida toda la sociedad, afectada en sus mismas raíces por el drama del aborto, siendo necesario un compromiso político y legislativo para prevenir las causas del aborto y ofrecer a las mujeres todas las ayudas necesarias para llevar adelante su embarazo.
3. Una misión urgente: anunciar el Evangelio de la Vida
Toda persona humana «es mucho más que una singular coincidencia de informaciones genéticas que le son transmitidas por sus padres. La procreación de un hombre no podrá reducirse nunca a una mera reproducción de un nuevo individuo de la especie humana, como sucede con un animal.
Cada vez que aparece una persona se trata siempre de una nueva creación». Estamos ante verdades que están iluminadas por la fe pero que son accesibles a la recta razón: «todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón (cf. Rm 2, 14-15) el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término».
Sin embargo, en no pocos de nuestros contemporáneos, esta luz de la razón se halla debilitada en un tema tan fundamental como el aborto. Por eso a quienes formamos el pueblo de la vida y para la vida nos urge la misión de iluminar las conciencias con la verdad, en todo su esplendor.
Esta es la razón por la que hemos dedicado el año 2009 a elevar una gran oración de súplica al Señor de la Vida a través de los materiales que se han enviado a las parroquias, monasterios de vida contemplativa, movimientos de apostolado seglar, etc.
Además queremos invitar a los miembros de la Iglesia a intensificar el trabajo de formación de las conciencias en lo que respecta al drama del aborto. Para facilitar esta labor formativa se han elaborado también unos materiales de ayuda a los que conviene dar la mayor difusión posible.
Por último, deseamos pedir a los creyentes un compromiso activo con todas las asociaciones eclesiales que tienen como fin la defensa de la familia y de la vida y que, gracias a Dios, cada vez son más numerosas en nuestro país.
La causa de la vida humana nos pide colaborar también con todos los que trabajan en su defensa, que son también cada vez más. Con nuestro testimonio y apoyo queremos dar esperanza a las madres y a los padres que tienen dificultades para acoger a sus hijos. En la Iglesia han de encontrar el hogar en el que se descubren cuidados y donde pueden recibir las ayudas que necesitan.
Confiamos a nuestra Señora, Madre de los vivientes, los frutos de este año dedicado a la oración y a un mayor trabajo de formación y de compromiso activo en favor de las vidas humanas que van a nacer. Que ella nos ayude a vivir como «hijos de la luz» (Ef 5, 8) siendo constructores de una auténtica cultura de la vida."
El material de la campaña de puede descargar en los archivos adjuntos.
| Adjunto | Tamaño |
|---|---|
| Cartel Protege mi vida.pdf | 270.39 KB |
| Díptico Protege mi vida.pdf | 279.72 KB |
| GuionesLiturgicos Protege mi vida.pdf | 296.19 KB |
Adopcion Espiritual
martes, enero 13, 2009
La fuerza de la vida: nuevo caso de niña milagro en el Reino Unido
Aya ('milagro', en árabe) nació dos días después de que su madre muriera por una hemorragia cerebral causada por un tumor. Los médicos mantuvieron bombeando el corazón de la madre para intentar salvar al bebé, que se encuentra bien. REDACCIÓN HO.- El bebé nació el pasado viernes de forma prematura, en el Hospital John Radcliffe de Oxford (Reino Unido) dos días después de que su madre sufriera una muerte cerebral. La recién nacida tan sólo tiene 25 semanas y su estado de salud es bueno aunque, tras el parto por cesárea, permanece en la incubadora ya que al nacer pesaba tan sólo 972 gramos.
Su madre, Jayne Campbell, una ex patinadora sobre hielo profesional de 41 años, sufrió un derrame cerebral mientras se encontraba en su domicilio del que todavía no se había recuperado. Fue medalla de oro de patinaje sobre hielo en el Reino Unido y séptima en el campeonato del mundo, pero el principal logro de Jayne Campbell no se sitúa en el terreno deportivo. La mayor hazaña de esta mujer ha sido dar a luz a su hija dos días después de morir por una hemorragia cerebral. Cuarenta y ocho horas en la que su cuerpo, pese a estar en muerte cerebral, luchó con todas sus fuerzas para que los médicos del hospital Radcliffe de Oxford trajeran al mundo a su pequeña. Después de ser trasladada al hospital, los médicos consiguieron mantener el funcionamiento de su corazón durante 48 horas hasta el nacimiento del bebé, que necesitó de altas dosis de esteroides para que sus pulmones se terminaran de desarrollar.
Su padre, Mahmoud Soliman, de nacionalidad egipcia, le ha puesto de nombre 'Aya', que en árabe significa milagro. No obstante, lamentó que "en tan sólo 48 horas haya pasado de disfrutar del nacimiento de su hija al tormento que supone perder una maravillosa esposa", informa Europa Press. La pequeña fue colocada brevemente en el hombro de la madre, antes de que su padre pudiera tomarla en brazos, porque uno de sus grandes deseos era ser madre.
Embarazada de 25 semanas, la ilusión de Jayne era ser madre. Tras haber sufrido un aborto anterior, parecía que, a sus 41 años, su sueño, y el de su marido Mahmoud Soliman, se iba a cumplir. Y así ha sido, aunque ella no lo pueda ver.
Según informa la prensa británica, nada hacía presagiar el fatal desenlace de Jayne. El día de su fallecimiento había ido a trabajar al Club Bracknell de Patinaje sobre Hielo, como siempre. Y, según cuentan sus compañeros, "se encontraba bien, feliz". Ningún síntoma delató el tumor que se había desarrollado en su cerebro y que se extendió a un ritmo vertiginoso hasta afectarle los principales vasos sanguíneos y provocarle por la tarde el colapso que la llevó a la muerte.
Los médicos no pudieron hacer nada por ella, pero sí por el bebé. Conscientes de que la mejor incubadora es el útero materno, los galenos mantuvieron a Jayne conectada a una máquina para que su corazón siguiera latiendo. Le administraron altas dosis de esteroides para ayudar a que se desarrollaran los pulmones del feto y la alimentaron por vía intravenosa. Su cuerpo resistió durante dos días y pudieron sacar a Aya -nombre que significa milagro-.
El doctor Manuel Sánchez Luna, jefe de sección del servicio de cuidados intensivos de neonatología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, explica a elmundo.es que "Aya Jayne tendrá los mismos problemas que cualquier niño prematuro, pero no más por el hecho de haber nacido de una madre con muerte cerebral".
Un caso raro, pero no único
Aunque la situación en la que ha venido al mundo la pequeña Aya es excepcional, no es la primera vez que ocurre. En 1999 se produjo un caso similar en el hospital Cabuenes de Gijón, donde a una mujer clínicamente muerta la mantuvieron con vida más de un mes, con el fin de que terminara la gestación, tal y co
mo ella había pedido antes de morir. El niño pesó al nacer 1,2 kg. y todos los medios le bautizaron como 'el bebé milagro'. Salvo unos pequeños problemas respiratorios, evolucionó bien.
Adopcion Espiritual
jueves, enero 08, 2009
Eduardo vale mucho, su valor es infinito
miércoles, enero 07, 2009
EE.UU. protege la objeción de conciencia en temas de salud reproductiva
Tras meses de espera y a pocos días de la toma de posesión de Obama como presidente, el Gobierno estadounidense ha aprobado las nuevas normas que reconocen la objeción de conciencia para los sanitarios, incluida la posibilidad de negarse a administrar la abortiva píldora del día después.
NOTICIAS GLOBALES.- Tras varios meses de espera, el 18 de diciembre pasado, el gobierno estadounidense dio a conocer las nuevas normas para la protección del derecho a la objeción de conciencia de los profesionales de la salud y de las instituciones proveedoras de servicios de médicos, en temas relativos al aborto quirúrgico, servicios de salud reproductiva, anticoncepción de emergencia, etcétera, incluso en aquellos casos de mujeres que aducen haber sido violadas.
La regulación reglamenta tres leyes federales, de 1973, 1996 y 2004, que reconocen la objeción de conciencia para los centros de salud y el personal médico, e incluye la posibilidad de negarse a administrar la droga abortiva mifepristona (RU 486) y la píldora del día después.
Las normas comprenden a todas las instituciones y programas que reciben fondos federales, contemplan sanciones para quienes las incumplan y obligan a los proveedores de salud a comprometerse por escrito a cumplirlas.
Se trata de, entre otras cosas, evitar toda discriminación injusta contra el personal de salud, por ejemplo: negarse a contratar o despedir a aquellos que se nieguen a atentar de cualquier forma contra la vida humana, promover o provocar la pérdida de su certificación profesional, o exigirles que para obtenerla cometan actos contra la vida humana. "Estamos tratando de proteger el derecho de los profesionales a practicar la medicina de acuerdo a sus convicciones morales", ha declarado Michael Leavitt, Secretario de Salud.
La reglamentación entrará en vigor dos días antes de que Barack Obama se haga cargo de la presidencia de EE.UU.
Largo proceso
El 15 de julio pasado, The New York Times, vocero del lobby pro abortista, dio a conocer en exclusiva y con gran alarma el borrador del Departamento de Salud (DHHS) del gobierno de George Bush sobre la nuevas normas para preservar el derecho humano básico a la objeción de conciencia.
Inmediatamente, el 18 de julio, el Cardenal Justin Rigali, presidente del Comité de Actividades Pro-Vida de la Conferencia Episcopal de EE.UU., escribió a todos los miembros del Congreso en defensa "los esfuerzos para reafirmar y aplicar las leyes sobre la protección de la conciencia". Si los pro-choice"(pro-elección, abortistas) son sinceros, no tendrán inconveniente en que cada profesional pueda actuar según sus propias elecciones personales; por su parte, también las mujeres que respetan la vida de sus hijos no-nacidos, tienen derecho a ser atendidas por médicos que compartan sus convicciones, decía Rigali en la carta.
No faltaron las críticas al gobierno y al Cardenal Rigali, por ejemplo por parte de Hillary Clinton, futura Secretaria de Estado del gobierno entrante del abortista, Barack Obama y Nancy Pelosi, presidente de la Cámara de Representantes del Congreso. Los argumentos de éstos y otros abortistas fueron que las nuevas medidas "atentaban contra el derecho a la salud de las mujeres".
Hacia fines julio, el actual presidente electo Barack Obama, senador en ese momento, se dirigió con otros miembros de la Cámara al Secretario de Salud instándolo a abandonar el proyecto.
Oposición de procuradores generales
El 27 de diciembre, al Procurador General de Connecticut, Richard Blumenthal, haciéndose eco de los argumentos de los principales grupos pro-aborto (Planned Parenthood, NARAL), anunció que encabezaba la oposición a las nuevas reglas y que había formado una coalición con los procuradores generales de 13 estados con el fin de acudir a la Corte para anularlas. Componen el grupo Connecticut, Arizona, Illinois, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, Montana, Nueva Jersey, Oregon, Rhode Island, Utah y Vermont.
Adopcion Espiritual
lunes, enero 05, 2009
"El aborto es un problema de la humanidad, como nos muestra la ciencia"
El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, manifiesta que la legislación actual sobre aborto en España es "injusta" y añadió que "debe ser modificada para proteger la vida del ser humano".
EUROPA PRESS.- En una entrevista publicada por Europa Press publicada este domingo, monseñor Martínez Camino señala, sobre una posible ley de plazos, que la legislación "no debe hacerse más injusta todavía". "No se puede dar una licencia más amplia para matar a los hijos, es lo contrario al concepto de derecho", agrega el prelado. Además, señala como culpables del aborto, no a las mujeres, sino "a quienes no las apoyan, a quienes las presionan o maltratan".
Según afirma Martínez Camino, se trata de justificar "sutilmente y de modo absurdo" el aborto como un derecho y añadió que hacerlo "pone en la picota todos los derechos, porque quedan degradados". "Si tenemos derecho a quitar la vida a nuestros hijos es que hemos perdido el sentido de los que significa el derecho", apuntó.
"No es un problema solamente católico o religioso"
En este sentido, añade que el aborto no es un problema "simplemente católico o religioso", sino "de la humanidad", sobre todo, "cuando la ciencia nos han enseñado todo el proceso de desarrollo embrionario". "Una sociedad que no es amiga de sus hijos no puede ser amiga de nadie, una sociedad que no es solidaria con sus propios hijos no puede ser solidaria con los pobres porque la solidaridad es indivisible", argumenta.
Para el prelado, el amor a la vida "es indivisible" y, en su opinión, el número de abortos que se practican en Europa y España indica que "hay que avanzar mucho en el camino del cultivo del amor". "Siempre ha habido debilidades y pecados en la humanidad, pero el reconocimiento social de un crimen resulta llamativo y extraño y nos debería conmover", añade. Con palabras de Julián Marías, Camino afirmó que el reconocimiento social del aborto "ha sido uno de los problemas más graves del siglo XX".
Apoyaría manifestaciones contra el aborto
Sobre si apoyaría manifestaciones contra una ley de plazos, el secretario general de la CEE afirma que "hay que apoyar todo lo que sea posible para que los legisladores sepan que los católicos no quieren eso". "Es contradictorio con la conciencia humana y cristiana promover leyes que den licencia para matar", declara.
Martínez Camino insiste en que el aborto "no es un derecho", y, por lo tanto, "ningún legislador debería promover ese tipo de leyes". Frente a esto, recomienda que fomenten "la asistencia y las condiciones legales para que no haya excusa ninguna para quitar la vida de las personas, tanto por parte de católicos como de los no católicos".
En este sentido, recalca que todos los diputados y legisladores que sepan lo que es el derecho "no pueden pensar en proponer una ley que permita a los ciudadanos matar a un ser humano" y añadió que el pecado de excomunión "no es sólo para las mujeres, sino para todos aquellos cuya colaboración directa haya sido necesaria para la ejecución de un aborto".
Terrorismo y laicismo
Por otra parte, Martínez Camino asegura que la Iglesia tiene la tarea de "hacer desaparecer el terrorismo, con un papel adecuado a la fe cristiana". En su opinión, el terror "crece donde la conciencia moral se debilita" y apuntó que la Iglesia "tiene como misión el fortalecimiento de la conciencia moral". "La vivencia de la fe, que llega consigo el fortalecimiento de la razón moral, es fundamental", agrega.
Sobre la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Madrid en 2011, señala que será "una ocasión extraordinaria y única de acoger a centenares de miles de jóvenes católicos de todo el mundo y España". "Madrid va a se la capital joven de la fe en Cristo y este evento actuará como dinamizador de la sociedad española", dijo. En esta línea, monseñor Martínez Camino confió en que la JMJ de Madrid en 2011, convocada por el Papa en Sidney el pasado mes de julio, "pueda ser el comienzo de una transformación del cristianismo en España".
viernes, diciembre 19, 2008
DAV DENUNCIA LA FARSA DE LA SUBCOMISIÓN DEL ABORTO
“Esta subcomisión es una farsa, como demuestra el hecho de que el informe que contendrá sus conclusiones será evaluado por el comité creado por el Ministerio de Igualdad, que se han encargado de que todos sus miembros sean partidarios de los planes de ampliación del aborto que persigue el Gobierno”, denuncia la doctora Gádor Joya, portavoz de Derecho a Vivir (DAV).
VIERNES, 19 DE DICIEMBRE DE 2008.-
Asimismo, la portavoz de DAV denuncia la rapidez con la que el Gobierno ha cerrado esta etapa de comparecencias, “impidiendo que se escuchara la voz de colectivos directamente afectados como el de los discapacitados o las de Madres que han sufrido abortos provocados tras diagnosticárseles una trisomía 20, que han reclamado públicamente ser escuchados y que se han pronunciado frente al llamado aborto eugenésico, por no hablar de quienes denuncian el ‘coladero’ del tercer supuesto despenalizador (riesgo para la madre), que funciona, en la práctica como mecanismo para defraudar la ley: los mismos datos de sanidad reconocen que fue el motivo esgrimido en el 96,93% de los abortos perpetrados en
La subcomisión, un fraude
Una nueva prueba de que los trabajos de esta subcomisión son puro papel mojado la ha aportado hoy la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, que se ha apresurado a celebrar esta misma mañana una futura ley del aborto para 2009. “No es difícil que el PSOE se apresure a celebrar la futura ley –afirma la portavoz de DAV-, cuando el informe que resulte de las comparecencias habidas ante
“No hay que olvidar -recuerda Joya-, que en esta Subcomisión el partido del Gobierno ha llamado a los representantes de la industria del aborto, que justo antes de anunciarse la reforma legal fue sentado en el banquillo por
“En resumen –concluye Gádor Joya-, han hurtado a la opinión pública de un auténtico debate sobre el aborto, realizando las comparecencias a puerta cerrada, sin transparencia y con las conclusiones fijadas de antemano”.
· Comunicación Corporativa: Derecho a Vivir: www.derechoavivir.org
Adopcion Espiritual
jueves, septiembre 25, 2008
Los bebés se desarrollan, no se fabrican
A menudo se dice que un embrión no puede tener derecho a la vida como una persona adulta, ya formada. Esta manera de pensar se basa en un error muy extendido hoy: la idea de que un no nacido es un individuo “en construcción”, pero los seres humanos no son fabricados como los coches.
Firmado por Richard Stith
Fecha: 24 Septiembre 2008
En diciembre de 2005 el New York Times publicó un artículo donde el sociólogo Dalton Conley afirmaba que “la mayoría de los americanos ve al feto como un individuo en construcción”. Esta idea está de moda entre los partidarios del aborto, y explica por qué tanta gente buena encuentra absurdos o irracionales los argumentos manejados por los pro-vida.
Pensemos en algo que pueda ser hecho o fabricado: una casa, un artículo científico o un coche. ¿En qué momento de la cadena de montaje podemos decir que hay coche? Algunos dirán que el coche existe desde que se reconoce su forma. Otros atenderán a criterios funcionales: hay coche cuando se instala el motor o se ponen las ruedas. Y también habrá quienes piensen que sólo existe el coche cuando circula por la calle.
Pero probablemente todos coincidiremos en una cosa: nadie va a decir que el coche existe al comienzo de la cadena de montaje, cuando el primer tornillo se une a la primera tuerca. La unión de dos piezas de metal no se corresponde con la idea de coche.
La idea “construccionista”
Esta es la manera en que mucha gente se imagina el comienzo de la vida humana. Al principio del proceso no hay casa ni coche ni ser humano. Algunos piensan que el bebé debe tener toda la protección posible, pero sólo desde el momento en que está fabricado.
¿Qué ocurre cuando nuestros amigos “construccionistas” oyen decir que un embrión tiene el mismo derecho a vivir que una persona adulta? El periodista Michael Kinsley refleja muy bien esta postura en el Washington Post: “Me cuesta creer que un puñado de células –más primitivo incluso que una lombriz– tiene los mismos derechos que el lector de este artículo”.
Hay algo de verdad en ese argumento: nada puede ser una cosa bien definida hasta que no adopta su forma completa. Y la forma de una cosa “en construcción” es algo impuesto desde fuera. Lo que no entiende Kinsley es que en el desarrollo de un bebé, la forma está ahí desde el momento de la concepción.
Por eso, es una incoherencia que algunas personas como el candidato republicano John McCain aseguren que hay vida humana desde el momento de la concepción y, al mismo tiempo, defiendan y apoyen la investigación con células madre embrionarias.
Humano desde el principio
Comparar el nacimiento de un bebé con el proceso de fabricación de un coche puede ser una imagen bonita, pero es totalmente equivocada. A diferencia de lo que ocurre con las cosas, a los seres humanos nadie nos fabrica. Ni siquiera Dios nos fabrica. No existe un constructor externo porque la vida humana no se hace, sino que se desarrolla.
En la construcción, la forma que define a la cosa va apareciendo de manera progresiva, en la medida en que se le van añadiendo detalles desde fuera. En el desarrollo, en cambio, el principio vital (eso que en la tradición cristiana se llama “alma”) está desde el principio.
A los organismos vivos no se les forma ni se les define desde fuera. Se definen y se forman a sí mismos. La naturaleza o forma de un ser vivo está en sus genes desde el principio, y esa forma empieza a manifestarse desde el primer momento de su existencia. Los embriones no necesitan ser modelados según un tipo de ser. Ya son un tipo de ser.
Para que se vea más claro, propongo otro ejemplo gráfico. Supongamos que usted tiene una cámara Polaroid y que hace una foto única e irrepetible, por ejemplo, una pantera en mitad de una jungla. Antes de revelarla, un amigo le coge la foto y se la rompe. Cuando usted le regaña, él se defiende diciendo que sólo veía una mancha borrosa. Sin embargo, usted sabe que la pantera estaba ahí. Incluso aunque no la pudiéramos ver.
¿Por qué a veces nos parece preferible la idea del ser humano “en construcción” y otras, en cambio, pensamos que es mejor la del desarrollo? La visión “construccionista” resulta atractiva siempre que apartamos de nuestra mente el pensamiento del futuro; es fácil caer en el “construccionismo” cuando nos fijamos en la apariencia del embrión o del feto, sin tener en cuenta el desarrollo intencional.
Ahora bien, cuando miramos hacia atrás en el tiempo comprobamos que la idea del desarrollo es mucho más convincente. Si supiéramos que la mancha borrosa que aparece en la Polaroid es una pantera, su amigo no habría roto la foto. Ocurriría lo mismo si tuviéramos una fotografía de lo que algunos creen que es una masa de células. Diríamos: “¡Mira, Jim, ése eres tú!”
Deconstruir al discapacitado
La idea del ser humano “en construcción” está también en la base del debate sobre la eutanasia. Si un Corvette empieza a ser desmantelado, habrá un momento en que dejemos de decir que eso es un coche. Si a alguno de nosotros nos dieran un motor o unas ruedas, ¿diríamos que es un Corvette? Evidentemente no.
Pero la vida humana no funciona así. La naturaleza de una criatura viviente perdura con independencia de cuál sea su aspecto y su función. Mientras un discapacitado continúe siendo algo unificado (es decir, mientras permanezca con vida), ahí hay una persona y no simplemente un puñado de células.
En efecto, una persona en estado vegetativo continúa siendo un ser humano hasta el momento de su muerte. Por esta razón, nos parece trágica su situación: porque tiene una naturaleza humana completamente frustrada. En cambio, los vegetales de verdad no nos dan pena. A nadie se le ocurre decirle a una lechuga: ¡pobre vegetal!
Algunos de nosotros terminaremos siendo unos discapacitados como consecuencia de un accidente o de la edad. No podremos desarrollar bien nuestra capacidad de hablar, de razonar, de elegir o de querer. Entonces nuestra humanidad estará escondida al igual que cuando fuimos concebidos, pero eso no significa que no estemos ahí.
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Richard Stith es profesor de la Valparaiso University School of Law (EE.UU.).
Publicado en AceprensaAdopcion Espiritual
Los bebés se desarrollan, no se fabrican
A menudo se dice que un embrión no puede tener derecho a la vida como una persona adulta, ya formada. Esta manera de pensar se basa en un error muy extendido hoy: la idea de que un no nacido es un individuo “en construcción”, pero los seres humanos no son fabricados como los coches.
Firmado por Richard Stith
Fecha: 24 Septiembre 2008
En diciembre de 2005 el New York Times publicó un artículo donde el sociólogo Dalton Conley afirmaba que “la mayoría de los americanos ve al feto como un individuo en construcción”. Esta idea está de moda entre los partidarios del aborto, y explica por qué tanta gente buena encuentra absurdos o irracionales los argumentos manejados por los pro-vida.
Pensemos en algo que pueda ser hecho o fabricado: una casa, un artículo científico o un coche. ¿En qué momento de la cadena de montaje podemos decir que hay coche? Algunos dirán que el coche existe desde que se reconoce su forma. Otros atenderán a criterios funcionales: hay coche cuando se instala el motor o se ponen las ruedas. Y también habrá quienes piensen que sólo existe el coche cuando circula por la calle.
Pero probablemente todos coincidiremos en una cosa: nadie va a decir que el coche existe al comienzo de la cadena de montaje, cuando el primer tornillo se une a la primera tuerca. La unión de dos piezas de metal no se corresponde con la idea de coche.
La idea “construccionista”
Esta es la manera en que mucha gente se imagina el comienzo de la vida humana. Al principio del proceso no hay casa ni coche ni ser humano. Algunos piensan que el bebé debe tener toda la protección posible, pero sólo desde el momento en que está fabricado.
¿Qué ocurre cuando nuestros amigos “construccionistas” oyen decir que un embrión tiene el mismo derecho a vivir que una persona adulta? El periodista Michael Kinsley refleja muy bien esta postura en el Washington Post: “Me cuesta creer que un puñado de células –más primitivo incluso que una lombriz– tiene los mismos derechos que el lector de este artículo”.
Hay algo de verdad en ese argumento: nada puede ser una cosa bien definida hasta que no adopta su forma completa. Y la forma de una cosa “en construcción” es algo impuesto desde fuera. Lo que no entiende Kinsley es que en el desarrollo de un bebé, la forma está ahí desde el momento de la concepción.
Por eso, es una incoherencia que algunas personas como el candidato republicano John McCain aseguren que hay vida humana desde el momento de la concepción y, al mismo tiempo, defiendan y apoyen la investigación con células madre embrionarias.
Humano desde el principio
Comparar el nacimiento de un bebé con el proceso de fabricación de un coche puede ser una imagen bonita, pero es totalmente equivocada. A diferencia de lo que ocurre con las cosas, a los seres humanos nadie nos fabrica. Ni siquiera Dios nos fabrica. No existe un constructor externo porque la vida humana no se hace, sino que se desarrolla.
En la construcción, la forma que define a la cosa va apareciendo de manera progresiva, en la medida en que se le van añadiendo detalles desde fuera. En el desarrollo, en cambio, el principio vital (eso que en la tradición cristiana se llama “alma”) está desde el principio.
A los organismos vivos no se les forma ni se les define desde fuera. Se definen y se forman a sí mismos. La naturaleza o forma de un ser vivo está en sus genes desde el principio, y esa forma empieza a manifestarse desde el primer momento de su existencia. Los embriones no necesitan ser modelados según un tipo de ser. Ya son un tipo de ser.
Para que se vea más claro, propongo otro ejemplo gráfico. Supongamos que usted tiene una cámara Polaroid y que hace una foto única e irrepetible, por ejemplo, una pantera en mitad de una jungla. Antes de revelarla, un amigo le coge la foto y se la rompe. Cuando usted le regaña, él se defiende diciendo que sólo veía una mancha borrosa. Sin embargo, usted sabe que la pantera estaba ahí. Incluso aunque no la pudiéramos ver.
¿Por qué a veces nos parece preferible la idea del ser humano “en construcción” y otras, en cambio, pensamos que es mejor la del desarrollo? La visión “construccionista” resulta atractiva siempre que apartamos de nuestra mente el pensamiento del futuro; es fácil caer en el “construccionismo” cuando nos fijamos en la apariencia del embrión o del feto, sin tener en cuenta el desarrollo intencional.
Ahora bien, cuando miramos hacia atrás en el tiempo comprobamos que la idea del desarrollo es mucho más convincente. Si supiéramos que la mancha borrosa que aparece en la Polaroid es una pantera, su amigo no habría roto la foto. Ocurriría lo mismo si tuviéramos una fotografía de lo que algunos creen que es una masa de células. Diríamos: “¡Mira, Jim, ése eres tú!”
Deconstruir al discapacitado
La idea del ser humano “en construcción” está también en la base del debate sobre la eutanasia. Si un Corvette empieza a ser desmantelado, habrá un momento en que dejemos de decir que eso es un coche. Si a alguno de nosotros nos dieran un motor o unas ruedas, ¿diríamos que es un Corvette? Evidentemente no.
Pero la vida humana no funciona así. La naturaleza de una criatura viviente perdura con independencia de cuál sea su aspecto y su función. Mientras un discapacitado continúe siendo algo unificado (es decir, mientras permanezca con vida), ahí hay una persona y no simplemente un puñado de células.
En efecto, una persona en estado vegetativo continúa siendo un ser humano hasta el momento de su muerte. Por esta razón, nos parece trágica su situación: porque tiene una naturaleza humana completamente frustrada. En cambio, los vegetales de verdad no nos dan pena. A nadie se le ocurre decirle a una lechuga: ¡pobre vegetal!
Algunos de nosotros terminaremos siendo unos discapacitados como consecuencia de un accidente o de la edad. No podremos desarrollar bien nuestra capacidad de hablar, de razonar, de elegir o de querer. Entonces nuestra humanidad estará escondida al igual que cuando fuimos concebidos, pero eso no significa que no estemos ahí.
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Richard Stith es profesor de la Valparaiso University School of Law (EE.UU.).
Publicado en AceprensaAdopcion Espiritual
domingo, septiembre 21, 2008
Derecho a vivir: firma y colabora
Consciente de que el Gobierno de España quiere aprobar el mayor atentado contra la vida y la salud de las embarazadas (el aborto totalmente libre), acabo de unirme al movimiento "Derecho a vivir". ¿Por qué no te unes tú también? Puedes hacerlo desde:
Te llevará menos de un minuto.
Como podrás imaginarte, el éxito de esta campaña depende esencialmente de la cantidad de personas que participemos en la movilización. Cientos de miles de ciudadanos seremos capaces de hacer llegar nuestro mensaje a una buena parte de la sociedad española, aunque el gobierno intente acallarnos.
Al mismo tiempo, en www.derechoavivir.org podrás disfrutar, a lo largo de los próximos meses, de vídeos de mucha calidad que muestran la realidad de la propuesta del Gobierno. Porque estoy convencido de que Zapatero tendrá que retirar su proyecto (o modificarlo sustancialmente) si se encuentra en frente con una respuesta social como la que estamos tratando de articular.
Recuerda: haz posible que no salga la ley del aborto libre en España. Entre todos, podemos parar la apisonadora del Gobierno. Firma AHORA desde:
Adopcion Espiritual



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