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martes, diciembre 01, 2020

Grandes paradojas del siglo XXI

Grandes paradojas del siglo XXI

He estado oyendo en un podcast sobre los «sacamantecas». Se entrevistaba a una periodista e historiadora, Natalia Monje sobre su libro «Mala cosecha». Archivos aterradores de la historia de España

Parece ser que lejos de ser un mito, era una realidad y hay muchos casos documentados sobre el tema. Existía la creencia de que la tuberculosis se curaba con grasas sacadas de niños y había gente muy pudiente que pagaba cantidades enormes por obtenerlas y criminales sin escrúpulos dispuestos a proporcionársela.

Y claro, nos escandaliza, ¿quién no iba a escandalizarse? Pues resulta que ahora hacemos exactamente lo mismo. Con el pánico a enfermar y morir, que en estos momentos raya, si no sobrepasa, la paranoia, pensamos que una vacuna realizada con niños humanos asesinados vamos a burlar a la muerte. Poco importa que funcione la vacuna o que funcionaran los ungüentos, cosa muy cuestionable en ambos casos, pero es que, aunque sí funcionara ¿no es exactamente igual de aberrante y escandaloso?

Sigue hablando en este libro de las personas que tenían cualquier tipo de deformidad: hermanos siameses unidos, enanismo, hirsutismo, microcefalia, Síndrome de Proteus..., eran expuestas como espectáculo público y esto nos escandaliza. ¡Cómo no! Recuerdo cuánto me impactó la película del «hombre elefante», cuando gritaba con desesperación ¡soy un ser humano! Pero resulta que el asesinarlos antes de nacer no es escandaloso, sino que es progreso, total les ahorramos una vida de sufrimiento... ¿o no?

Puestos a recordar películas me acuerdo de una película sobre los esquimales «Nanouk, el esquimal» (en España se llamó «Los dientes del diablo») en la cual se narraba la vida de los esquimales. En ella se ve que cuando la madre de la protagonista se hace mayor se convierte en una carga «no hay sitio para bocas inútiles» y se la dejaba en el hielo para que se la zampara alegremente el oso polar «la carne debe morir para que la carne pueda vivir». ¡Qué espanto! Cuanto lloramos por la pobre abuela que, calculando la edad de la hija, igual era de mi edad. Qué incivilizados estos esquimales.

Y, sin embargo, aprobamos una ley de eutanasia para deshacernos de los débiles y de los ancianos y de algunos niños si no cumplen el estándar y esto, incluso en contra de su voluntad, puesto que en Holanda han aprobado que se les puede dar la sedación en la comida porque resulta que ¡es que se resisten! ¡cómo puede ser! ¡mira que son insolidarios!

Nos escandalizamos de los matrimonios forzados de niñas y con razón, creo que los abusos en la infancia es de las cosas más terribles y destructivas que se le pueden hacer a una persona, pero... resulta que no tenemos problema ninguno en dar clases de sexualidad y masturbación a niños desde los 4 años, proponer a los niños que exploren su cuerpo y se toquen entre ellos desde los 8 y que tengan relaciones desde los 12. Es distinto, claro, pero igualmente destructivo y aberrante, eso sí, parece que no nos escandaliza tanto.

Termino con una comparación que ya se ha hecho muchas veces. Nos escandaliza que durante un tiempo a las personas de raza negra no se las considerara humanas, igual que no se consideraba humanos a los judíos en el tercer Reich. Ciertamente son episodios terroríficos de la historia, pero... ¿y un bebé por nacer no es igual de humano? ¿por qué les negamos la indiscutible humanidad? Nos escandaliza que existiera la esclavitud y que un ser humano pueda ser propiedad de otro, pero, ¿no nos escandaliza que un bebé sea propiedad de su madre y puede decidir si nace o no en función de su «deseo»? O peor aún... que sea propiedad del Estado y sea este quien decide quien vive y quien muere, eso sí, todo lo hacen por nuestro bien y por nuestra salud ¡faltaría más!

Todas las épocas de la historia de la humanidad tienen sus luces y sus sombras, pero creo que esta es la más hipócrita y la más deshumanizada que hemos vivido. Pero, como siempre, tenemos una verdad inmutable, La Verdad, el Evangelio de Jesucristo y está la guía definitiva: la sacralidad de la vida humana, la dignidad de cada persona, cuerpo, alma y espíritu.



sábado, mayo 01, 2010

Aborto: EE.UU. apunta a las mujeres pobres


Lo recibo de Friday Fax

    (NUEVA YORK - C-FAM)  El pasado viernes, una congresista de Brooklin, Nueva York, presentó ante la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos un proyecto de ley que extendería en gran medida la financiación internacional del aborto, la anticoncepción y la educación sexual, a la vez que dejaría sin efecto la antigua Enmienda Helms que prohíbe el uso de fondos para la ayuda financiera al extranjero con el objetivo de subvencionar el aborto.

     La Ley Global de Salud Sexual y Reproductiva de 2010, presentada por la diputada Yvette Clarke y apoyada por al menos otros 17 miembros de la Cámara, al parecer, está vinculada con la declaración efectuada por los Estados Unidos durante la sesión de la Comisión de Población y Desarrollo de la ONU (CPD), que concluyó recientemente. En ella se afirma que «el presidente Obama ha solicitado 715,7 millones de dólares para la salud reproductiva bilateral y multilateral en 2011, lo cual incluye la planificación familiar. Si el Congreso aprueba esta cifra en lo que resta del año, ella representará la mayor contribución de los EE. UU. en la historia de los programas internacionales de salud reproductiva».

     La ley establece que el «avance de la salud sexual y reproductiva es necesario para alcanzar la mayor parte de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas (ODM)», y sus conclusiones están basadas, casi por completo, en el polémico informe de la ONU titulado«Haciendo cuentas». Dicho informe fue realizado y patrocinado por la institución pro-abortista Guttmacher Institute y el Fondo de Población de la ONU. Además, fue citado de manera destacada en la declaración de los Estados Unidos durante la CPD. En él se aboga por un incremento en la planificación familiar y el acceso al aborto como medios básicos para reducir la mortalidad materna a escala mundial.

     La ley establece que los fondos para la ayuda financiera al extranjero deben ser empleados con el propósito de «financiar los servicios de aborto seguro, incluidas las derivaciones, y subvencionar la capacitación de proveedores de aborto y el equipamiento e instrumental necesarios para el aborto quirúrgico y farmacológico».

     El Artículo 7 de la ley solicita el financiamiento a fin de asegurar y promocionar la «atención de la salud sexual y reproductiva de la juventud», que comprende la educación sexual y reproductiva integral, y los servicios de aborto. La ley define que el término «juventud» abarca a todos los individuos de entre 10 y 25 años de edad. 

     Según la organización pro-abortista Ipas, «La adopción de la ley significaría el fin de la Enmienda de Helms». Esta fue aprobada por primera vez en 1973 y establece que «No deben utilizarse fondos de asistencia al extranjero para financiar la práctica del aborto como método de planificación familiar o para motivar o coaccionar a alguien a realizar abortos».

     Una declaración formulada por la diputada Clarke sugiere que la ley es necesaria para cumplir con las normas internacionales: «Al modificar la legislación actual para cumplir con las normas internacionales vigentes, podemos establecer un modelo progresista integrado para la prestación de servicios de salud sexual y reproductiva más eficientes y eficaces en todo el mundo».

     Wendy Wright, presidente de Concerned Women for America, manifestó a Friday Fax su indignación: «Esta ley es más que irresponsable. Ninguna práctica abortiva es completamente segura, y el riesgo se multiplica para las mujeres que no tienen acceso a la atención primaria de la salud, al agua potable o la penicilina. Exportar el aborto a las mujeres más carentes del mundo y promover que los niños de 10 años tengan sexo, poniéndolos en riesgo de contraer enfermedades mortales, de ser explotados por los pederastas y candidatos a abortar, podría considerarse como un método de limpieza étnica».

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano



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lunes, marzo 08, 2010

Otra infamia para la historia


Como no creyente en la otra vida me repugna sobremanera cualquier homicidio; pero el de individuos indefensos (criminales incluidos), perpetrado al amparo de una ley, me revuelve el estómago. Como médico sé que el embrión es la primera fase de la vida de un ser humano, seguida de las de feto, neonato, lactante, niño, adolescente, adulto y anciano si vive lo suficiente. Y como ciudadano me someto al imperio de la ley, aunque la 'de Reproducción Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo' recién aprobada por las Cortes me produzca náuseas intelectuales. Pues, como libre opinador, considero esta norma legal, que consagra el aborto libre en las 14 primeras semanas como un derecho de la mujer, nuestra peor tragedia nacional desde la guerra civil. Promulgada pretextando la supuesta inseguridad jurídica de las abortadoras, sin que ni una fuera penalizada con la ley anterior, esta atroz normativa se basa en la no consideración jurídica del nasciturus como el ser humano con derecho a la vida que es. 

Resulta de un cinismo insoportable que para «garantizar la dignidad y el desarrollo de la persona y su integridad física y moral» (se refiere a la abortadora) haya que eliminar a otra sin defensa posible, y su arbitrariedad es tan absurda que permite desembarazarse sin explicaciones de un embrión sano en la 14ª semana pero exige la autorización de un comité clínico para hacerlo del grave e incurablemente enfermo en la 15ª. 

El legislador, además, adopta como definición de salud la utópica y trasnochada de la OMS: «Completo bienestar físico, psíquico y social» (sólo alcanzable, quizá, en el orgasmo simultáneo), y se saca de la manga los conceptos sociopolíticos de «salud sexual» y «salud reproductiva», carentes de rigor científico, cuya salvaguardia justificaría la aberración. Esta nueva ley del aborto significa la apoteosis del feminismo radical zapaterista, para el cual el hijo lo es sólo de su madre y mientras esté en su seno puede hacer con él lo que quiera, incluso asesinarlo. E incluir como prestación sanitaria pública la extirpación del embrión sano como si fuera un tumor o una tenia (¿cabe mayor corrupción del acto médico que dar muerte en lugar de preservar la vida?) convierte a los hospitales en centros de exterminio prenatal. 

Pues allá con su conciencia los políticos que han impulsado y aprobado esta triste ley que tan obscenamente felices ha hecho a las miembras del partido promotor, sus votantes y quienes posibiliten su ejecución quebrantando el juramento hipocrático de no administrar abortivos. Entre todos han añadido un nuevo capítulo a la vieja historia universal de la infamia.

Fernando Sáez Aldana es médico




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jueves, enero 29, 2009

Subcomisión del aborto: el truco final


El primer acto del debate parlamentario sobre la reforma de la ley del aborto se ha saldado de forma precipitada y sin transparencia para los ciudadanos. El autor critica las posiciones preestablecidas en relación al aborto parte del Gobierno y considera que los verdaderos perjudicados son la propia mujer y los miles de bebés sacrificados.

José Antonio Díez 29/01/2009

No hace mucho tuve ocasión de ver El truco final, una película más de la exitosa serie de películas de ilusionistas tan en boga últimamente. En ella se cuenta la historia de dos amigos magos -Robert Angier (Hugh Jackman) y Alfred Borden (Christian Bale)que se admiran mutuamente. Sin embargo, cuando el mejor truco de ambos se echa a perder se convierten en enemigos irreconciliables e intentan por todos los medios superar al otro y acabar con él. Truco a truco, espectáculo a espectáculo, se va fraguando una feroz competición que ya no conoce límites, y la sana competencia inicial se transforma en una pelea cruel en la que todo vale por ver quién logra el gran truco final: la desaparición real de un ser humano (escapismo) por arte de magia con amargas consecuencias.

Este apunte cinematográfico viene a cuento por la fugaz historia de los trabajos de la denominada subcomisión de la ley del aborto, cuya fase de comparecencia de expertos, que contaba con un plazo de seis meses para elevar su informe, ha sido liquidada apresuradamente por el Gobierno en el tiempo record de un mes. Sorprende la premura y agilidad con que sus señorías han despachado este primer acto del debate parlamentario para aprobar una nueva ley del aborto; diligencia que, sin duda, contrasta con el sosiego y la meticulosidad empleada en la discusión de otras leyes, menos complejas técnica y socialmente, que han precisado un largo estudio y el testimonio de muchos expertos.

Debate ficticio

Es difícil no sustraerse a la impresión de que el Gobierno ha tratado una vez más de darnos el pego del mago principiante, que tiene el conejo en su chistera antes de empezar a realizar su truco. Por el momento, la loable intención inicial de la ministra de Igualdad de que fuera un debate "sosegado, de altura, sin posiciones previas sobre el aborto y que busque el consenso y la participación de todos" lleva trazas de convertirse en un titular periodístico más.

A lo largo de estas pocas semanas han desfilado por el hemiciclo un total de 30 expertos: 14 designados por el PSOE, 10 por el PP y 6 propuestos por IU, ERC, BNG. Los nacionalistas de CiU y PNV han declinado la posibilidad de nombrar los pocos expertos que en este sorteo -harto singular- les hubiera correspondido. Aun cuando las comparecencias han sido a puerta cerrada (no se sabe qué secretos o temores o qué secretos temores tiene el Gobierno), ha trascendido a los medios su contenido gracias a declaraciones o comentarios formulados antes o después de las sesiones.

Los trabajos de la subcomisión han transcurrido en una especie de semipenumbra mediática. Cada cual puede interpretar como guste esta especie de opacidad: quizá es que el tema del aborto no interese demasiado (alguna voz y no precisamente del entorno del Gobierno ha hecho comentarios en este sentido); o bien que se dé por sentado que, digan lo que digan los expertos, la decisión está más que tomada y baste cubrir el debate previo con apariencias de diálogo, neutralidad y respeto a las reglas de juego democrático.

Una colosal tomadura de pelo para el que aún le quede un átomo de ingenuidad respecto al tratamiento que desde hace años da nuestra clase política -sea del color que sea- al derecho a la vida del no nacido. Con todo, a pesar de los estrechos cauces por los que han discurrido las sesiones, ha habido comparecencias bastante sustanciosas.

No es mi intención hacer aquí una valoración detenida de los argumentos esgrimidos por cada uno de los intervinientes, pero me permito invitar a quien tenga interés a examinar los argumentos de unos y otros porque han salido a relucir aspectos de este problema hasta ahora poco conocidos o que han sido sencillamente escamoteados al conocimiento de los ciudadanos. Después que cada cual los coloque en una balanza y saque sus propias conclusiones.Más...

Argumentos de unos y otros

Los partidarios de la ampliación, llevados quizá por la tranquilidad que da jugar en campo propio y con reglamento conocido, se han movido -con alguna señalada excepción- en el terreno de los derechos reproductivos, la equiparación con el resto de Europa, la seguridad jurídica de los médicos, el tratamiento desigual que dan algunas comunidades autónomas a las mujeres que desean abortar, etc.

Por su parte, los críticos con el proyecto legal han desplegado un amplio abanico de cuestiones: el estatuto del embrión, el consentimiento informado a la mujer y la oferta de alternativas, las consecuencias psicológicas del aborto (el síndrome postaborto), su relación con la violencia doméstica, el dudoso respaldo constitucional de una ley de plazos, los beneficios de las clínicas abortistas, las consecuencias negativas que la ausencia de esos cientos de miles de vidas humanas podría tener a medio plazo para la economía de un país como España, en clara recesión demográfica, etc. Viejas y nuevas cuestiones fruto de la experiencia de 23 años de la ley despenalizadora y de los avances recientes de la biogenética.

De entre los expertos designados por el PSOE me quedo, por su coherencia y rotundidad, con el testimonio del profesor Pérez Royo. Según este catedrático, el aborto no es una cuestión de libertad sino de derechos y un problema que pertenece por entero a la mujer; el hombre no cuenta. No le falta razón, puesto que además de no ser consultado, en muchos casos realmente es el culpable y el que deja a la mujer sola y abandonada ante una decisión que seguramente nunca hubiera querido tomar. Pérez Royo añade que "no hay una relación jurídica entre dos personas con sus derechos, de tal forma que no puede resolverse el conflicto ponderando el derecho del uno contra el del otro, porque el nasciturus no los tiene".

En efecto, la primera conclusión que se deduce del testimonio de los expertos favorables a la ley es que el embrión humano sencillamente no existe. "Ni está ni se le espera", como dijo aquel viejo general. Cabía esperar que, siendo un actor del drama del aborto (porque a nadie le parece el aborto una solución positiva) tuviera algún papel, pero alguien se lo ha debido robar, quizá porque carece de voz para defenderse. La mujer aquí jugaba papeles distintos, según fuera el director de escena. Ciertamente para todos ocupaba un lugar central, también para los movimientos provida, aunque evidentemente lo interpretaría de un modo bien distinto.

Pero quizá la novedad principal es que las exposiciones de algunos de los expertos han puesto en cuestión verdades hasta ahora tenidas por irrefutables en el discurso político y mediático de los partidarios del aborto: los referidos a la libertad de la mujer y a las irrelevantes consecuencias sociales y psicológicas de la interrupción voluntaria del embarazo.

Estos testimonios novedosos nos llevan a plantearnos algunas reflexiones: ¿Puede hablarse de libertad de decisión de muchas mujeres que son presionadas por su pareja o su entorno para abortar? ¿Hasta qué punto actúa libremente quien toma una decisión de tal trascendencia sin que existan unos protocolos mínimos de información, alternativas o medios económicos y sociales para tener la oportunidad de continuar con su embarazo?

¿Puede considerarse el aborto una práctica indolora, cuando se conoce positivamente que causa daños psicológicos en muchas mujeres a las que se les ha practicado? ¿Qué clase de derecho es aquél cuyo ejercicio obliga a expropiar a un tercero -en este caso el embrión- de la más elemental protección que, según la doctrina constitucional, le debe proporcionar el Estado? ¿Qué salida les queda a la inmensa mayoría de médicos que, por apelar a su conciencia, ética profesional o simplemente a sus conocimientos científicos son obligados a apuntarse a una lista.

Beneficios de la nueva norma

¿A quién beneficia esta ley? De entrada, parece que beneficiará a ambas partes: las entidades defensoras de la vida, que verán incrementado el número de mujeres que acuden para buscar ayuda humana, social y psicológica (han salvado 32.000 vidas en 10 años), y a las clínicas abortistas, que engordarán sus cuentas de resultados y podrán trabajar con más seguridad sin ser molestadas por pequeños detalles de procedimiento o por vertidos irregulares de residuos. El desenlace de la película que mencioné al comienzo no puede ser más espeluznante: el mago triunfador que se hace aparentemente con la fórmula mágica logra el truco final (el prestigio, como reza el subtítulo del film). Eso sí, a costa de sacrificar innumerables clones, cuyos cadáveres aparecen en envases de formol depositados en un oscuro sótano del teatro y de morir él mismo en el empeño, asesinado -como no podía ser de otro modo- por su oponente. El truco de la subcomisión del aborto, manejada por los ilusionistas de turno, ha tenido ya sus víctimas. En primer lugar, la verdad, y en un futuro no muy lejano, la propia mujer y los miles de bebés sacrificados.




Adopcion Espiritual

viernes, diciembre 19, 2008

DAV DENUNCIA LA FARSA DE LA SUBCOMISIÓN DEL ABORTO


“Esta subcomisión es una farsa, como demuestra el hecho de que el informe que contendrá sus conclusiones será evaluado por el comité creado por el Ministerio de Igualdad, que se han encargado de que todos sus miembros sean partidarios de los planes de ampliación del aborto que persigue el Gobierno”, denuncia la doctora Gádor Joya, portavoz de Derecho a Vivir (DAV).

VIERNES, 19 DE DICIEMBRE DE 2008.- La Subcomisión creada para reformar la ley del aborto echa el cerrojo esta mañana en el Congreso de los Diputados a las comparecencias de los expertos solicitadas por los distintos grupos. Desde el partido del Gobierno se propone una ley de plazos que, como denuncia la doctora Joya, “supone insistir en la política errada de apostar por el aborto, que lejos de solucionar nada sólo genera más abortos, como demuestran las alarmantes cifras ofrecidas por el Ministerio de Sanidad relativas a los abortos practicados en España en 2007, que aumentaron en un 10% respecto al año precedente. Un dato que revela el fracaso de las Administraciones Públicas en el objetivo de reducir el número de abortos en nuestro país y representan un signo elocuente de que una ampliación de la ley del aborto aumentará aún más el número de muertes de niños y el sufrimiento de las mujeres, puesto que ya no sólo elimina al no nacido, sino que siempre es una tragedia para la mujer, que nunca aborta por deseo y que reclama ayudas y alternativas frente a verse abocada a sufrir graves riesgos y consecuencias para su salud”.

Asimismo, la portavoz de DAV denuncia la rapidez con la que el Gobierno ha cerrado esta etapa de comparecencias, “impidiendo que se escuchara la voz de colectivos directamente afectados como el de los discapacitados o las de Madres que han sufrido abortos provocados tras diagnosticárseles una trisomía 20, que han reclamado públicamente ser escuchados y que se han pronunciado frente al llamado aborto eugenésico, por no hablar de quienes denuncian el ‘coladero’ del tercer supuesto despenalizador (riesgo para la madre), que funciona, en la práctica como mecanismo para defraudar la ley: los mismos datos de sanidad reconocen que fue el motivo esgrimido en el 96,93% de los abortos perpetrados en 2007”.

La subcomisión, un fraude

Una nueva prueba de que los trabajos de esta subcomisión son puro papel mojado la ha aportado hoy la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, que se ha apresurado a celebrar esta misma mañana una futura ley del aborto para 2009. “No es difícil que el PSOE se apresure a celebrar la futura ley –afirma la portavoz de DAV-, cuando el informe que resulte de las comparecencias habidas ante la Subcomisión va a ir a parar a un comité de ‘expertos’ designados por la ministra Aído, todos ellos proabortistas, que será en lo único que se base el Ejecutivo para redactar la futura ley”.

“No hay que olvidar -recuerda Joya-, que en esta Subcomisión el partido del Gobierno ha llamado a los representantes de la industria del aborto, que justo antes de anunciarse la reforma legal fue sentado en el banquillo por la Justicia, destacando el escándalo internacional que ha supuesto el caso Morín, y al que Bernat Soria no mostraba reparo en apoyar públicamente al recibirlos en el Ministerio en plena investigación por los tribunales”.

“En resumen –concluye Gádor Joya-, han hurtado a la opinión pública de un auténtico debate sobre el aborto, realizando las comparecencias a puerta cerrada, sin transparencia y con las conclusiones fijadas de antemano”.


· Comunicación Corporativa: Derecho a Vivir: www.derechoavivir.org



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