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jueves, septiembre 15, 2011

Quizá no exista el mejor papá...

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Quizá no exista el mejor papá sino esos padres que te aman más que a nadie en el mundo.

Creo que le gustará a una seguidora de este blog ;) Por ella lo he puesto muy especialmente.



martes, abril 20, 2010

Cuando hay vida, nunca es tarde para la felicidad

Me lo ha pasado una fiel lectora del blog, con título y todo. Yo no tengo afición  a las Redes, pero reconozco que a veces son útiles.

Un joven encuentra por Facebook a su madre que lo había abandonado al nacer


Un joven argentino de 23 años encontró a su madre, que lo había abandonado al nacer, a través de una campaña que lanzó por la red social Facebook y que con el paso de las semanas sumó miles de seguidores que ayudaron en la causa.

"No se puede explicar lo que estoy sintiendo, el apoyo de la gente. Es una emoción muy fuerte", declaró Mauricio, quien este domingo pudo encontrarse con su madre biológica en una plaza de la ciudad de Córdoba, 800 kilómetros al noroeste de Buenos Aires.

A través de los datos de los fans que saturaron su grupo 'Busco a mi mamá', Mauricio se contactó primero con la partera (comadrona) que ayudó a su madre a dar a luz. Por indicación de ella, comenzó a recorrer junto a su familia adoptiva varios pueblos del norte de la central provincia de Córdoba hasta que dio con el domicilio de sus abuelos biológicos.

"Vi cruzar a mi abuela caminando por el patio y cuando levantó la mirada vi mi rostro", narró emocionado el joven al llegar esta mañana a la terminal de ómnibus de Buenos Aires. Mauricio les dejó su número de teléfono celular y horas después recibió la llamada que esperaba desde hace años.

"Hijo querido, nunca te olvidé, perdóname", le dijo una mujer de unos 50 años el sábado. "Y yo le respondí que no había forma de odiarla. Le dije gracias por no haberme abortado, por haberme dado la vida y por haberle dado a mis padres del corazón la posibilidad de ser padres", aseguró Mauricio.

Este domingo se reunieron en una plaza pública de la capital cordobesa, en un reencuentro que duró unos 30 minutos, "un tiempo para los abrazos y el desahogo", confió el joven. "De ahora en más la decisión está en ella", señaló Mauricio, quien cambió el nombre de su grupo de Facebook a "Encontré a mi mamá, gracias a todos!".

Lo publicó El Mundo
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Aquí, en España, hemos visto tantos testimonios de madres reacias a entregara su hijo en adopción que no podemos menos que emocionarnos. ¡La adopción también es una alternativa que los hijos agradecen! Lo que no tiene vuelta atrás es darle muerte.

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lunes, junio 08, 2009

Cuando el hijo no llega: Manual para parejas infecundas

El director del Master de Bioética de la Universidad de Navarra José López Guzmán acaba de publicar un completo ensayo sobre causas de la infertilidad, el sufrimiento de la pareja y cómo afrontarlo. Conclusión: un hijo no es un derecho de autorreralización o ni un capricho, es un regalo.

ALBA, por Luis Losada Pescador.- Cerca del 20% de las parejas es infértil. La razón hay que buscarla en nuestro estilo de vida: comida basura, obesidad, stress laboral y profesional, el cansancio, las enfermedades de transmisión sexual, la utilización de anticonceptivos, los antecedentes de abortos y el retraso en la maternidad. Así que los problemas van a más porque según el profesor Hill Ledger, de la Universidad de Sheffield, los problemas de infertilidad a causa del esperma se duplicarán en Europa en los próximos 10 años debido a la obesidad. Tampoco parece que el estilo ‘superwoman’ vaya a recortarse en el medio plazo.

El propósito del texto del director del Master de Bioética de la Universidad de Navarra, José López Guzmán, no es otro sino “ofrecer una información amplia y humanizada” sobre la infecundidad, término que trata como sinónimo de infertilidad a pesar de distinguirlos al inicio. Porque una pareja puede no tener posibilidad biológica de descendencia (infertilidad) y no por eso deja de ser fecunda si está abierta a los demás. Además, infertilidad no es igual a enfermedad, sino circunstancia. Ergo si no hay patología no se exige una actuación traumática. La solución, pues, no puede ser la “medicalización” de la mujer, señala el experto.

López Guzmán comienza relatando el dolor de la pareja infecunda vivida de manera desigual por el hombre y la mujer. Ella se siente incompleta en su desarrollo personal, inútil como mujer, puesta en duda su identidad. Quizás por ello es capaz incluso de poner en riesgo su propia vida por alcanzar la maternidad (Morgan 2001). Con la paradoja de que para muchas mujeres, el hijo es un impedimento para su desarrollo personal y muchas optan por abortarlo. El hijo pasa de ser un ‘obstáculo’ a un ‘derecho’.

Él debe de soportar los comentarios irónicos que ponen en duda su virilidad. En ambos casos se produce una tremenda presión social que empuja a la pareja a la búsqueda desesperada del hijo como una ‘necesidad’. “Se les niega el derecho a asumir su propia infecundidad y a no poner en riesgo su propia salud“, apunta López Guzmán. “Adaptación, que no resignación”, matiza. Y un recado para los fértiles: “comprensión, no compasión”

Porque con frecuencia, la intimidad comienza a externalizarse y formar parte de la conversación habitual de familiares, amigos y médicos. La infecundidad de la pareja se convierte en un “problema” que hay que solucionar. Lo ideal es que no se llegue a este punto y que ambos asuman su realidad con paz y humildad pensando en lo que como pareja pueden hacer para ser fecundos siendo infértiles. Pero López Guzmán es consciente que eso no siempre es posible, así que recomienda que la pareja acuda a un asesor externo -‘Robin Home’- que les ayude a enfrentarse a la realidad y contestar a las siguientes preguntas: ¿qué es para mi el matrimonio, qué me supone la esterilidad, qué sucede si no tengo hijos, qué es para mi un hijo?

El hijo no es un capricho ni un derecho para el desarrollo personal

El objetivo de esta reflexión es aprender a entender la relación matrimonial más allá de la descendencia, descartar que el otro no es sino un medio para alcanzar la maternidad o paternidad, descartar el hijo como capricho o necesidad para el desarrollo personal. “La maternidad es mucho más que un proceso biológico”, concluye López Guzmán, quien añade que el ‘deseo’ del hijo no debe confundirse con la sensación de ‘derecho’.

Desde esta óptica, la “medicalizacion” del problema no es una buena alternativa. En primer lugar, porque se le priva al hijo deseado de la dignidad de la que es portador. No es digno ser concebido en ‘placa de petri’ ni estar en la ‘nevera’ con la existencia congelada hasta que la voluntad de los padres resuelva poner en marcha el desarrollo biológico. Pero es que además, las técnicas de reproducción asistida provocan necesariamente la muerte de muchos hermanos y la ‘congelación’ de otros muchos cuya vida humana incipiente ya no es discutida por la ciencia. Y eso a pesar de que esté tan extendida como que el 1% de los nacimientos norteamericanos provengan de una FIV (David, 2004) y el 5% en Dinamarca (Jensen, 2002).

Descartados pues alternativas poco dignas y humanas, la pareja puede decidir acudir al médico. En algunos casos la infecundidad es superable. Basta con cambiar el estilo de vida, la alimentación, las costumbres, las frecuencias en los encuentros o una aplicación hormonal. Pero sin la obsesión de un “problema”, sino con la apertura a un posible regalo.

Si esto no funciona -o en paralelo- es posible acudir a la vía de la adopción. Aunque López Guzmán siempre añade un ‘¿para qué?’ tratando de esclarecer las intenciones. “No es una solución a una carencia afectiva entre los esposos”. Más bien puede ser la “puntilla” que ponga el broche final a la relación, señala el experto. “Tiene que ser el fruto del cariño de la pareja, no puede venir a llenar una ausencia”.

Descartados objetivos poco transparentes, se inicia un calvario de tiempo, dinero y ‘estrés’ afectivo que sólo debe emprenderse si libremente la pareja ha decidido coger ese camino. ‘Libremente’ significa sin la presión de familiares y amigos y en la certeza de que es una decisión de la pareja. La decisión debe consistir en acoger una vida en el propio hogar. Acoger, no ‘comprar’, ni ‘adquirir’. Como recuerda López Guzmán, el sabio español coloquial habla de “encargar” el niño, no de producirlo. Con la adopción debe ocurrir lo mismo: el niño debe ser acogido sin condiciones. Exactamente igual que la maternidad/paternidad biológica. De lo contrario, nos encontraríamos con adopciones fracasadas. Un fenómeno poco conocido, pero crecientemente frecuente.

La adopción

López Guzmán arremete contra el ‘negocio’ de la adopción. Pero también contra un sistema que discrimina a los padres adoptantes y al adoptado y que realiza un exhaustivo y rígido test a los candidatos. Tras el calvario referido, el niño sigue teniendo que pasar pruebas médicas y los padres test de idoneidad de manera recurrente. ¿No es suficiente con el calvario inicial? ¿No han demostrado más que muchos padres biológicos su voluntad de paternidad/maternidad?, se pregunta López Guzmán.

El autor termina “a modo de epílogo” abriendo “el interior de su maleta”: su propia infecundidad. Una nota personal que no anula la calidad de un trabajo, quizás, excesivamente académico para el gran público. Una guía imprescindible para todas aquellas parejas infecundas a las que puede ayudar a enfrentar su realidad con mayores claves y sosiego.

A tener en cuenta

  • “El stress puede afectar en forma de desinterés sexual, dificultades de erección o sobre el funcionamiento adecuado de diversas glándulas productoras de hormonas con lo que puede ocasionar alteraciones en la regla menstrual o su desaparición (De las Heras, 2005)
  • El índice de infertilidad entre los 20 y los 24 años es del 4% mientras que entre los 35 y los 29 años se eleva al 20%
  • “Ser padre no es ser creador del hijo, sino aceptar el hijo con un don” (Cruz, 1998)
  • “Es necesario que esa inercia cambie de sentido y que ese hijo deje de ser un objeto parea pasar a ser un sujeto” (Angulo y Reguilón)
  • “Esa ciega afirmación de la voluntad contra la naturaleza corporal, contradice el significado de la procreación humana y sólo puede conducir a la autodegradación y a la deshumanización” (Kass, 1985)
  • “El alto número de fracasos a los que se enfrenta la mujer que se somete a la FIVET son peligrosos para su equilibrio psicológico y para el de su pareja” (Ciccone, 2005)
  • “La infertilidad destruye muchos matrimonios, consume las cuentas bancarias y a menudo supone un reto a la identidad sexual de su víctimas. Sin embargo, desde un punto de vista comercial, esta profunda necesidad es innegablemente atractiva” (Spar, 2006)

Ficha bibliográfica: Cuando el hijo no llega. Manual para parejas infecundas, José López Guzmán, Editorial: Formación Alcalá, 92 páginas, cartoné.

miércoles, noviembre 26, 2008

María Ángeles Fernández presenta su libro "Adopción. Al encuentro de la vida"

Susana Ariza. 26 de noviembre.

Adopción. Al encuentro de la vida. Es el título del libro de la periodista María Ángeles Fernández, que aborda este delicado asunto combinando la experiencia personal y su conocimiento teórico sobre el tema, aunque ella misma ha matizado en la presentación de la obra esta mañana, que no se trata de una guía de adopción, sino de un recorrido desde que una pareja se decide a adoptar hasta que el niño que ha sido adoptado comienza a preguntarse por su origen.

“He querido insistir mucho en la idea de que no se trata de niños adoptados, sino de niños que han sido adoptados. La adopción es una circunstancia en su vida, no un objetivo.” La misma idea se plantea en la película Bella, dónde una madre, al hablar de sus tres hijos (dos biológicos y uno adoptado) aclara que la única diferencia entre ellos es la forma en que llegaron ala familia. Su productor y protagonista, el mejicano Eduardo Verástegui, ha presentado el libro junto con Luis Fernando Vílchez,profesor de Psicología evolutiva y de la educación de la Universidad Complutense de Madrid, y autor de varios libros sobre dicha materia.

El libro atraviesa tres etapas: una primera en la que se habla de temas como los trámites que hay que pasar para adoptar un hijo, el famoso ‘certificado de idoneidad’ ola motivación que lleva a esas personas a la adopción, cuyo fundamento es, según la autora, el amor.

En relación con ello, sorprendentemente, María Ángeles Fernández no ha querido manifestarse sobre la grave cuestión de la adopción por homosexuales ya que, según ella, no existen suficientes estudios al respecto. En este asunto ha sido poco clara y ha asegurado que respeta “todas las opiniones y posturas”.Sin embargo, sí ha señalado que, en su caso personal –ella va a ser madre soltera- sí está abierta “a la posible llegada de un padre, por lo tanto, su hija sí tendrá ese referente paterno, aunque no exista físicamente”. “El papel del padre, afirmaba, yo no lo considero prescindible”.

En la segunda parte se trata el encuentro con el niño y todo lo que ello implica. La autora ha intentado también ponerse en la piel del niño, que “se encuentra de pronto con que se sube en un avión con unos desconocidos que van a ser sus padres, y él tiene que aceptarlo así”. Habla también de la llegada al nuevo hogar, el día a día y los problemas o dificultades que tanto los padres como el hijo se pueden encontrar.

Aquí, la autora plantea la posibilidad del fracaso en una adopción: “es algo que puede ocurrir y ocurre, y a los futuros padres se les debe hablar de ello”. Aunque, también ha destacado que “muchas veces no se produce por un problema del niño sino por las falsas expectativas que los padres se habían creado”.

Finalmente, la autora plantea la importancia de que ese niño conozca desde el primer momento “obviamente adaptado a su edad”, cuál es su origen. “Nunca debemos mirar hacia atrás con rencor, con odio. No somos nadie para juzgar y no conocemos las circunstancias que han llevado a una madre hasta la situación de tener que dar a su hijo en adopción”. Para ella, esa actitud supone más bien lo contrario: “un inmenso acto de amor y de generosidad, porque le han dado a su hijo la vida”.

En este sentido, es importante destacar la adopción como “una alternativa real al aborto”, como ha dicho la propia autora del libro y Eduardo Verástegui, que recordaba que en los Estados Unidos 1.500.000 niños son asesinados cada año en el vientre de sus madres, mientras 2 millones de padres esperan adoptar un hijo y tienen que ir a otros países para hacerlo.Por esta razón, Verástegui ha felicitado a la autora de este libro y “a cualquier persona que esté involucrada en trabajar al servicio de los demás”. “Una de las cosas más nobles y más bonitas”, añadía, “es poderle dar a un bebé, a un niño, una casa, y no sólo una casa, una familia”.

Como profesional de la psicología, Vílchez ha elogiado también el libro de María Ángeles Fernández porque, “todo el mundo habla y opina de psicología y de educación, pero no todo el mundo sabe de psicología y de educación, y en este libro se ha demostrado que se sabe.”



Adopcion Espiritual

domingo, noviembre 16, 2008

No hay crisis para la adopción


POR M. J. PÉREZ-BARCO

MADRID. La crisis económica no se ha dejado sentir en uno de los fenómenos que ha tenido más calado en la sociedad durante la última década: el gran éxito de las adopciones internacionales sigue vigente y, además, permanece ajeno a la actual recesión. Ni el número de solicitudes para adoptar ha descendido (más de 11.000 por año) ni se han detenido los procesos ya iniciados por falta de recursos económicos. Sin duda, las familias españolas han sido suficientemente previsoras a la hora de iniciar los trámites y saben afrontar los gastos que supone prohijar un niño extranjero ante los tiempos de desaceleración que corren.

Nunca faltan ganas, mucho menos interés, ni existen obstáculos ante el deseo de criar un niño en el seno de una familia. Por eso, los adoptantes «se enfrentan a cualquier situación que les pueda sobrevenir, ya sea económica o de cualquier otra índole», como explica Mónica Escoda, trabajadora social de Feyda, una de las Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional (Ecai), que opera en Etiopía y Bolivia.

Las preocupaciones

Los gastos que generan estos procesos no figuran entre las principales preocupaciones de las familias, según diversas Ecai consultadas por ABC. «El dinero se saca a veces de debajo de las piedras -dice Escoda-, o las familias lo tienen ahorrado o lo van ahorrando a lo largo del proceso de adopción. Hasta el momento no se ha presentado ningún caso que tenga que solicitar un préstamo por falta de recursos. Les preocupa mucho más conocer la situación del menor que les ha sido asignado o el tiempo de espera para adoptar».

Para las familias, la llegada de un hijo no tiene precio. Los gastos derivados de un proceso de este tipo pueden oscilar entre los 10.000 y 18.000 euros de los países más caros. Los padres invierten esas cantidades en viajar a miles de kilómetros en busca del niño; en vivir en el país de origen del pequeño hasta conseguir la sentencia firme de adopción; en la contratación de intérpretes, traductores y otros profesionales que se ocupan de tramitar la documentación exigida... Y a la hora de afrontar los gastos, «las familias los asumen. Ni siquiera comentan que sufran problemas económicos. Como padres están deseando que llegue el momento de gastar el dinero en la llegada de su hijo», apunta el presidente de la Federación de Asociaciones de Adopción Internacional (Adecop), Miguel Góngora, cuya organización tampoco ha detectado que la recesión afecte de alguna manera a estos procesos.

«Lo que sí se tiene en cuenta antes de comenzar los expedientes -prosigue- son los costes según el país de origen del niño. Algunos eligen regiones con gastos menos elevados». Pero ya se decanten por uno u otro lugar de procedencia, todos cumplen rigurosamente con los pagos.

Perfil de las familias

Aunque el perfil de las familias que se deciden por la adopción se ha diversificado en los últimos años -«se ha popularizado», como matizan desde Feyda- , todo hace pensar que disponen de una capacidad económica que ha amortiguado los posibles efectos negativos de la crisis. De hecho, las comunidades autónomas avalan que disponen de recursos suficientes a través del certificado de idoneidad. «No se pide que tengan recursos por encima de la media, pero sí los medios precisos para satisfacer las necesidades del menor. Por tanto, nunca existirá una familia que presente una situación económica desprotegida o vulnerable», explica Escoda.

Suele tratarse, sobre todo, de matrimonios con hijos, a veces mujeres solteras, entre 30 y 45 años, con una estabilidad económica afianzada y un nivel de estudios medio o universitario, estima la Consejería de Familia de la Comunidad de Madrid. «La mayoría ha sufrido varios procesos de fecundación sin éxito, por eso acuden a la adopción», dice Góngora.

Si hay una razón por la que se frena la concesión de niños desde 2005 -es decir, antes de la desaceleración económica- son los vaivenes a los que están sometidos los procesos. Constituir una adopción internacional suele tardar entre dos y tres años, un plazo muy dilatado como para no verse afectado por los cambios que se producen en los países de procedencia de los críos. De hecho, muchos de ellos han endurecido los requisitos para que los extranjeros adopten y han puesto en marcha políticas más protectoras con su infancia.

Por ejemplo, China, el país preferido por los españoles, exige que el padre o la madre tenga un trabajo estable y que los ingresos anuales por cada miembro de la familia superen los 7.600 euros. Sólo permite la adopción a matrimonios. En Rusia, las parejas de hecho no son aptas en su legislación para prohijar un menor. Y exige que el solicitante disponga en propiedad de una vivienda. Colombia, en cambio, ha optado por desarrollar iniciativas de apoyo a las familias más desfavorecidas, lo que ha repercutido en que sean abandonados menos niños y, en consecuencia, en que descienda el número de adopciones.

Nepal abre sus puertas

Para muchas familias la opción ha llegado esta semana a través de Nepal. Este país, que había dejado de aceptar solicitudes desde mayo de 2007, tras una intensa ola de críticas tanto en Nepal como en el extranjero por la falta de transparencia y fraudes en el proceso, volverá a reactivar la adopción internacional a partir del próximo mes de enero.


Samuel, «lo que Dios quiera»

Samuel significa en amharico, uno de las lenguas de Etiopía, «lo que Dios quiera». Fue entregado con seis meses a sus padres, Rafa y Raquel, que conservaron el nombre que le puso su familia biológica. Era uno de los pequeños más queridos en el orfanato donde vivió, según cuenta su madre. «Los niños de tres años me lo quitaban de los brazos para besarle». A sus 14 meses, Samuel (en la imagen) «transmite felicidad y es muy cariñoso», dicen sus padres.



Adopcion Espiritual

jueves, marzo 10, 2005

Testimonios

Australia / Un ayudante de cámara descubre que el Ministro de Sanidad es su padre A ambos les tocó compartir tribuna en el Parlamento. Uno, en calidad de político, el otro, acomodándole el auricular o el micrófono como asistente de televisión Las Ultimas Noticias 24/02/05, 08.56 horas El ministro de Salud de Australia, Tony Abbott, es un católico conservador. Estudió dos años para ser sacerdote, aunque también fue boxeador y jugador de rugbi. En 1977 dejó embarazada a su novia y tuvieron el hijo, pero a los cinco días lo dieron en adopción porque, según ellos, no estaban preparados. Daniel O’Connor es un tipo “un poco hippie”, según sus colegas. Tiene 27 años y trabaja como asistente de audio del canal de televisión ABC en el Parlamento australiano. En ese lugar le tocó muchas veces acercarse a Abbott para acomodarle el micrófono a la solapa o ajustarle el auricular. O’Connor se aproximó el año pasado a la agencia de adopción que lo ubicó, para rastrear a sus padres biológicos. Con esa información logró encontrar a su madre, Kathy Donnelly, que trabaja como artista en una remota región del oeste australiano. Y ella le contó quién era su padre: Abbott. O’Connor casi se desarmó: “Estaba impresionado. Trabajamos tres años en el mismo lugar”. En diciembre telefoneó a su padre biológico y luego compartieron un asado junto a la familia de Abbott, según contó el diario británico “The Independent”. “La verdad es más extraña que la ficción. Hubo apenas un pequeño giro del destino, y de repente, después de años, uno ve su propia carne y sangre”, reflexionó el ministro, según el diario “Telegraph”. Abbott, en todo caso, jamás ocultó ese hijo. Una vez masculló en una entrevista: “Si usted está en una situación como ésta, siempre existe la posibilidad de que un día un extraño toque a la puerta y diga: hola, yo soy tu hijo”. Por haberlo dado en adopción, conjugado con sus severas posturas morales, la oposición liberal lo ha fustigado durante años. El ministro ha respondido que, al mirarse en retrospectiva, se siente “horrorizado de lo inexperto que era” cuando nació Daniel, a quien sostuvo en sus brazos brevemente en el hospital. “Psicológicamente no estaba preparado para ser padre. Es la triste verdad sobre mí en esa época”, había reconocido. Tras el hallazgo, la prensa le preguntó a Abbott si cree que esto podría suavizar sus rígidas posturas, pero él contestó que no. Alejada de las polémicas políticas, la familia de Abbott se mostró muy contenta del descubrimiento. Según el ministro, su esposa y sus tres hijas le pidieron que mirara a Daniel “como parte de la familia. Y yo no me volveré a distanciar”. Y reveló dos cosas más. Primero, que había fantaseado durante años sobre ese hijo perdido; soñado que quizás sería jugador de rugby o académico o político, “pero hoy él es lo que es y eso es maravilloso”. Y segundo: que cuando hablaron por teléfono en diciembre, las últimas palabras que le expresó Daniel fueron “gracias por tenerme”.

Una imagen de 2004 en el Parlamento cuando aún ignoraban quién era el otro. Al fondo, Daniel; en primer plano, su padre.

miércoles, marzo 09, 2005

Testimonios de adopción

Carta de Bárbara...

Fui adoptada cuando tenía 7 años de edad. Mis padres me abandonaron a mi y a mi hermana mayor y fuimos puestas en hogares temporales. Debido a algunos problemas emocionales que mi hermana sufrió, fuimos llevadas a hogares diferentes. Ella fue al mejor hogar y eventualmente yo fui llevada allí también. Todo esto pasó a la edad de 4 a 7 años. Doy gracias a Dios todos los días por los padres que El me dio. Mi situación fue diferente de muchas - ¡no lo son todas! pero la adopción fue una cosa maravillosa! Estuve leyendo algunos artículos acerca del aborto y me hizo pensar en mi propio hijo. Cuando yo tenía 17 , casi 18 me violaron y como resultado me embaracé.

Hubiera sido tan sencillo para mi abortar a mi hijo, pero supe que el aborto es el asesinato de un bebé inocente, así que no lo haría. Esto sucedió en Julio de 1995, y en Agosto fui a la universidad. Cuando me di cuenta de que estaba embarazada no se lo dije a nadie. Sentía que no había nadie a quien acudir. Sentí como si mis padres lo supieran se desilusionarían de mi. Por su puesto, me equivoqué, pero no lo sabía entonces.

Finalmente en Diciembre se los dije. Ellos se mostraron muy comprensivos y me dejaron decidir si tendría o no al bebé. Decidí conservarlo y lo llame Nathaniel, que significa regalo de Dios. El ha sido realmente un regalo para mi. En 1997 me casé con un maravilloso hombre llamado David quien no podría amar más a Nathaniel si fuera su padre. David y yo esperamos un hijo en Marzo. Estamos tan emocionados! Dios realmente me ha bendecido.
Barbara

http://www.embarazoinesperado.com/testnoaborto.htm



Soy una chica adoptada de 17 años, nací el 27 de Diciembre de 1981. Fui adoptada por mis padres cuando tenía 10 semanas, una madre temporal me cuidó hasta mi adopción en Marzo 15. Desde entonces, mis padres, que pensaban que no podían tener hijos, han aumentado la familia con dos hermanos y dos hermanas, tres de ellos son trillizos. Sé muy poco acerca de mis padres naturales, solo que ambos era de baja estatura y que mi madre natural también era adoptada.

Siendo una adoptada, estoy totalmente en contra del aborto (por obvias razones) y me siento increíblemente agradecida a mi madre natural por haber tenido el valor de entregarme. Creo que entregar a su hijo toma un increíble valor y amor, y quiero agradecer a cada madre natural que ha entregado a su hijo por tener suficiente coraje para hacerlo. Ustedes han dado a sus hijos una oportunidad de vivir y tener una vida. Gracias



Mi nombre es Kristy y tengo 17 años de edad y vivo en Columbia Británica, Canada. Nací en Abril 8 de 1981 en el Hospital General Victoria y fui adoptada por mis dos cariñosos padres poco después de mi nacimiento. Mi madre natural tenía 18 cuando me concibió y mi padre 17 años. Ambos estaban en la universidad y me dieron en adopción pues no tenían forma de cuidarme en ese momento. Tengo una hermana que nació tres meses prematura, pesando solo 2 libras. Y casi fue abortada por su madre natural, una adicta a las drogas. Su padre no estaba en condiciones de cuidar a su hija "accidental" tampoco. Su padre era el sobrino de mi mamá. Mi mama trató de obtener la custodia de mi hermana Patricia al momento de su nacimiento.

Desde que era pequeña, mi madre adoptiva me llevó a reuniones anti-aborto y un día fuimos a tratar de salvar algunas vidas y vimos a la madre natural de mi hermanita cuando iba a abortar. Estoy tan agradecida a Dios por mi hermana, ella es mi mejor amiga y confidente. Tanto yo como mi hermana pudimos haber sido abortadas y estoy más allá de agradecida por la decisión sabía de mis padres naturales, de darme en adopción, en vez de cortar mi vida como una bebé.

Kristy.


Tengo 14 años y soy de Texas. Nací en Febrero 24, 1984. Fui adoptada cuando cumplí un mes. Mi madre natural tenía 13 años en ese momento y mi padre tenía 17. Ella no pudo cuidarme en ese tiempo así que decidió ponerme en adopción. Yo era 2 meses prematura y no pesé ni 3 libras al nacer. Mis padres adoptivos no podían concebir niños, así que decidieron adoptarme a pesar de que tenía algunos problemas debido a mi nacimiento prematuro. Yo sufrí de cólicos por las primeras seis semanas que me tuvieron. Mi hermano que tiene 12 años también es adoptado. Su madre natural tenía 15 años y tenía drogas y fenobarbital en su sistema, así que él también las tenía. El fue prematuro un mes y pesaba 5 libras. Nuestros padres adoptivos tenían que alimentarlo con 1 onza de leche cada hora y eso fue todo o que podía tomar por su primer mes. Nuestra familia es ahora maravillosa y no la cambiaría por nada NUNCA! Gracias por escuchar.

Morgan


El 1 de junio de 1969 yo nací en Seattle, WA y mi madre natural me entregó en adopción. Por la información que tengo ella tenía alrededor de 13 a 14 años y mi padre era un estudiante de Universidad.

Mi mamá y papá no podían tener hijo propios ( y más tarde adoptaron a mi hermano ) y mi esposo es adoptado también. Ahora pasa, que mi esposo y yo no podemos tener hijos propios. Esperamos adoptar niños y creemos que ese es el camino que Dios escogió para nosotros.

¿Si pienso de mi madre natural? Si pienso. Lo que más me pregunto es que si soy como ella. No pude haber tenido mejores padres. Y hay tantas formas en que me parezco a mis padres. Tengo mal humor y mucho sentido común como mi papá. Me preocupo y soy creativa como mi mamá. Crecí en un hogar cristiano con muchas mascotas y un hermano. Mi mamá y papá se sacrificaron mucho para darnos a nosotros una gran vida!

Mi mamá tiene dos pensamientos acerca de mi:
1. Si hubiera podido tener hijos ella me hubiera dado a luz a mi.
2. Yo no crecí bajo su corazón, sino dentro de él.

Lo que más me da auto estima es que yo fui escogida. Dios tiene y tenia grandes planes para mi. Para todas las mujeres allá afuera que están considerando adopción, quisiera animarlas a hacerlo. Hay montones de padres sin hijos a quienes les encantaría amar, cuidar y alimentar a su bebé. Su bebé crecerá y pensará en ustedes y siempre siempre los amará por darle la vida!


Amanda


En mayo 26 de 1981 una niña nació de una joven mujer que no pudo proveerla de lo que necesitaba, y así que la dio a una familia cristiana para que la criará y un hogar que le diera esperanza, amor y fe...

Esa niña soy yo. Hace 16, casi 17 años fui entregada. Y cada dia, doy gracias a Dios por mis padres, a quienes amor entrañablemente, y le doy gracias a Dios por mi hermana mayor quien es una bendición para mí. Amo a Esperanza tanto y no hay un dia que pase en que no me dé cuenta de que preciosa es la vida y de como mi hermana y yo pudimos haber sido abortadas, brutalmente asesinadas.

Crecí en un hogar cristiano, con amor y compasión y padres que habrían hecho cualquier cosa por mi hermana y yo. Mis padres no podían concebir y yo estoy feliz de que mi madre natural fue lo suficientemente inteligente para entregarme. De otra forma, podría no tener una hermana mayor a quien cuidar y amar, no podría tener las oportunidades que ahora tengo, pude no haber conocido a Dios como lo hice.

Mucha gente no tiene segundas oportunidades. Yo he tenido segundas oportunidades. La primera vez cuando era una bebé y otra vez, en mi primer año en el colegio. Muchas chicas se embarazan antes de los 18. Y es tan triste. Mucha gente piensa "A donde va el mundo?" Va a lo que nosotros hagamos que vaya.

Muchas adolescentes salen y van a fiestas. Muchas chicas duermen con chicos por diversión y por rebelarse. Algunas lo hacen porque las acerca más al chico, ellas buscan esa unidad. Bueno, todo lo que puedo decir, es que me hace querer llorar cuando las chicas, niñas como yo, deben busca el amor en los brazos de muchachos, casi niños. Yo he estado allí y buscado esa "unidad", pero nunca estuvo allí...y eso es porque no existe. Y traer niños al mundo en un escenario como eso no es bueno, pero no vayas abortar. Yo no estoy promocionando embarazos adolescentes sino que lo que digo es que CADA niño nacido en este tierra es QUERIDO y Dios tiene un PLAN para ese niño.

Una vez oí un comentario que me estremeció. Era algo como esto: "Tu le preguntas a Dios porque El no ha enviado una persona que descubra la cura para el SIDA y otras enfermedades mortales. ¿Cómo sabes si no lo ha hecho y ha sido abortada?
Gracias por su tiempo y paciencia.

Dios te bendiga y todos los que lean esto.
Stephani



Soy una hija adoptada y soy muy feliz de ser adoptada. Aunque algunas veces me siendo triste y me pregunto quién y por qué. Mi adopción no fue abierta porque fue internacional.

Me opongo completamente al aborto!!!! Creo que pude haber sido abortada, y eso me asusta. Se que la vida es preciosa y es un regalo de Dios. La adopción es mejor que matar a alguien. Tengo dos maravillosos padres y hermanas y sé que nadie en mi familia o amigos piensa menos de mi por ser adoptada. Ellos dicen que soy más especial porque fui escogida y fui un don. Bien eso era todo lo que quería decir!


Anjali, 15 años.