Mostrando entradas con la etiqueta suicidio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta suicidio. Mostrar todas las entradas

miércoles, diciembre 22, 2021

Suicidio y Esperanza

Suicidio y Esperanza



 Últimamente arden las redes sociales con el tema del suicidio, y como siempre en esta cultura de la muerte en que estamos sumergidos completamente, en términos absolutamente hipócritas, contradictorios y demenciales.

Mientras que las autoridades dicen preocuparse por la salud mental y el suicidio, aprueban leyes para suicidarse de forma asistida. O sea que lo malo no debe de ser matarse sino si está autorizado por las autoridades o no, si has pedido permiso para matarte o no, porque en la ley de la eutanasia está previsto que la causa puede ser el sufrimiento no solo físico sino psicológico. La causa de sufrimiento psicológico será sin duda como el supuesto de daño psicológico para la madre, el coladero de que pueda pedir suicidio asistido el que quiera y supongo que, como se hacía en los abortorios el formulario de riesgo psicológico para la madre, ya venía rellenado y solamente había que firmarlo como un trámite cada vez más rutinario.

Lo cierto es que el numero de suicidios está multiplicándose y se ha convertido en la primera causa de muerte por causa externa, obviamente sin considerar el aborto, que es la primera causa de muerte en España. Los suicidios han crecido exponencialmente en todas las franjas de edad, pero sobre todo en los niños y en los ancianos. Sospecho que la terrorífica vida que les estamos obligando a vivir supuestamente por su bien (obsérvese que la cultura de la muerte siempre, siempre lo hace todo por nuestro bien), aislados de sus seres queridos, evitando contactos sociales, dificultando su respiración y su vida normal y aterrorizándoles constantemente, ha tenido mucho que ver, sin embargo no es la única causa.

Sin ánimo de profundizar en tal delicadísimo tema solo deseo apuntar dos aspectos a considerar.

Según Victor Frankl, que analizó el comportamiento humano en un campo de concentración, en su libro «El hombre en busca de sentido», sobrevivían aquellos que tenían un motivo por el que vivir, y cuando la esperanza se había perdido, se dejaban morir. El que tiene un porqué vivir siempre encuentra el cómo. Y creo que la epidemia de suicidios tiene mucho que ver con la falta de sentido para la vida. La falta de respuesta a las preguntas fundamentales del ser humano nos conviertes en seres vacíos, desesperanzados, sin rumbo.

Pienso en los jóvenes que se enfrentan a la vida sin Dios, sin la esperanza de tener una familia para siempre como ansía nuestro corazón y sin la esperanza ni siquiera de tener un trabajo decente y motivador con el que poder mantenerse. Entonces ¿qué les queda?

Pienso en los ancianos que se encaran la última etapa de su vida en soledad, que ya han cumplido sus objetivos vitales y cuyo consuelo es la vida eterna y el cariño de sus familias, especialmente de los niños. Si les quitamos eso ¿qué les queda?

Otro motivo que pienso nos afecta a todos es la vida tan compleja y apartada de nuestra naturaleza que llevamos y que nos destroza.

Recuerdo una canción llamada «Degeneration» en la cual va detallando como la vida ha ido degenerando y se aleja mucho de los deseos de nuestro corazón. Dejo el vinculo a la letra que, a mi parecer, merece la pena leer.

El día 18 es la fiesta de la Virgen de la Esperanza, que además es la patrona de , de SpeiMater,  Madre de la Esperanza, y si algo necesita con desesperación (nunca mejor dicho) nuestra sociedad y nuestro corazón en este momento es Esperanza.

La esperanza cristiana no es optimismo, no son frases de autoayuda «todo va a ir bien» «salimos más fuertes». Nos dice el Papa Francisco que la virtud de la esperanza nunca debe confundirse con el optimismo humano, que es una actitud más relacionada con el estado de ánimo. Para un cristiano, la esperanza es Jesús en persona, es su fuerza de liberar y volver a hacer nueva cada vida. 

El Papa Benedicto tiene una encíclica entera dedicada a la esperanza «Spe Salvi» de obligada lectura en las circunstancias actuales. «A lo largo de su existencia, el hombre tiene muchas esperanzas, más grandes o más pequeñas, diferentes según los períodos de su vida. A veces puede parecer que una de estas esperanzas lo llena totalmente y que no necesita de ninguna otra. Puede ser la esperanza del amor a una persona; la esperanza de cierta posición en la profesión, de uno u otro éxito determinante para el resto de su vida. Sin embargo, cuando estas esperanzas se cumplen, se ve claramente que esto, aunque sea bueno, en realidad, no lo era todo. Está claro que el hombre necesita una esperanza que vaya más allá. Es evidente que solo puede contentarse con algo infinito, algo que será siempre más de lo que nunca podrá alcanzar».

Únicamente Dios es nuestra Esperanza, una esperanza firme porque Dios cumple sus promesas y en Dios podemos confiarnos. A veces sentimos turbación y desesperanza, parece que el mal no tiene límite, pero sí lo tiene. Madre de la Esperanza, intercede por nosotros.




viernes, marzo 16, 2018

Joven madre se suicida al mes de abortar

Es de hace casi dos años pero la rescato de Aciprensa, ante la dudas de ciertos sectores que niegan la existencia del síndrome post aborto

Una joven madre soltera británica se suicidó casi un mes después de someterse a un aborto, “perseguida” por la decisión que tomó, según informa la prensa local.

Jade Rees. Foto de Facebook
Jade Rees, de 21 años, tenía un hijo de dos años, producto de una relación anterior. Comenzó un nuevo noviazgo a comienzos de 2015 y quedó embarazada.

Sin embargo, su novio terminó la relación y ella, sola y sumida en la depresión, se sometió a un aborto en octubre del año pasado.

Alrededor de tres semanas después, el 3 de noviembre, la joven se suicidó ahorcándose en su habitación. En su teléfono celular sonaba la canción “Small bump” (“pequeño bulto”) de Ed Sheeran, que relata un caso de un aborto espontáneo.

En la canción de Sheeran se oyen frases como “porque eras solo un pequeño bulto durante cuatro meses, luego arrancado de la vida. Quizás te necesitaban allá arriba pero nosotros aún no sabemos por qué”.

Según el diario británico The Daily Mail, tras el aborto Jade quedó “molesta y angustiada”. En una carta dirigida a sus padres y a su pequeño hijo, Jade explicó el sufrimiento que afrontaba tras someterse al aborto.

miércoles, marzo 03, 2010

Ni el tráfico, ni el tabaco, ¡es el aborto!

El aborto provocado es la primera causa de muerte externa en España
Asociación Cultura de la Vida
La Asociación Cultura de la Vida condena la nueva Ley del Aborto recientemente aprobada por ser del todo inmoral. En efecto, existe una norma de conducta en todo hombre que dice taxativamente: “No matarás”, y esa norma de conducta es universal.
Aprobar esa nueva Ley del Aborto es tanto como admitir que el fin justifica los medios, que se puede matar para conseguir un determinado fin. Pues no, lo que demuestra la aprobación de esta Ley es la corrupción existente en el Parlamento español, con destacadas excepciones. Cientos de diputados y senadores a partir de ahora, tienen las manos manchadas de sangre. De sangre humana, de sangre inocente.
Es mentira que las enfermedades cardiovasculares sean la primera causa de muerte en España. La primera causa de muerte externa en España es, y lo ha sido desde la despenalización del aborto provocado, el propio aborto provocado. Caminamos hacia las 125.000 muertes de seres humanos anuales, muy por encima de los 3.421 suicidios.
Exigimos al Instituto Nacional de Estadística que compute los abortos provocados como una causa de muerte externa, puesto que está científicamente demostrado que el feto y su madre son seres humanos distintos –cada uno con un genoma diferente–, pacientes distintos. Hoy la Medicina acepta que el feto es un paciente, un ser humano. Mientras, muchos políticos miran hacia otro sitio.
Y añado sobre el suicidio: con mucha frecuencia en mujeres jóvenes es consecuencia de haber abortado, una de las secuelas del Síndrome Post  Aborto


domingo, febrero 22, 2009

16 años ¿madurez para morir?


Yo tenía 23 años y ella 16, y me confesó que estaba embarazada, que estaba sola y que tenía mucho miedo, yo le dije que no se preocupara, y ella decía que nuestros padres se iban a poner furiosos y que tenía miedo de que la echaran de casa, y yo le dije que nuestros padres serían incapaces de hacer una cosa así, y que si en una de esas se atrevían a echarla, yo me iba con ella y le prometí que ni a ella ni a mi sobrino le iba a pasar nada, y que la iba a ayudar a hablar con nuestros padres.

Ahí parecía que se había tranquilizado, aunque todavía no habíamos encontrado el momento para decírselo a la familia. Pero a los pocos días, una tarde que llego de la facultad la encuentro tirada en la cama y sangrando. Cuando vi la caja de pastillas abierta en la mesa de luz me di cuenta de qué estaba pasando y la llevé de urgencia al hospital (estábamos solas en casa, mis padres no supieron en ese momento lo que pasaba).

Más tarde, en casa, le pregunté por qué lo había hecho (no a modo de reproche, antes de que empiecen a decir cualquier cosa) y me contó todo: que le habían taladrado la cabeza con que no era un bebé, que el aborto no es un asesinato, que si tenía al bebé se iba a arruinar la vida y nos la iba a arruinar a todos, que no podía tener un hijo a esa edad, que era una egoísta por querer traer un hijo al mundo para que después nos tuviéramos que hacer cargo nuestros padres o yo.

Mi hermana lloraba, estaba destruida, decía que era una mala persona, yo la abracé y le dije que no, que no era ninguna mala persona, porque no lo había hecho por maldad ni por egoísmo, sino por malas influencias que le llenaron la cabeza, que esas eran las malas personas y no ella, me hizo prometerle que no diría nada a nuestros padres y yo no sabía qué hacer porque cada día estaba peor. Cuando salíamos a alguna parte, veía una embarazada y lloraba, veía un bebé y lloraba, esas crisis eran realmente terribles y fue empeorando, se la pasaba encerrada en su cuarto y tirada en la cama, no quería salir, no quería comer, no quería ir al colegio, había perdido absolutamente las ganas de vivir.

Intenté convencerla de que hiciera terapia pero ella a cada momento decía que lo único que quería era morirse, que era una mierda, que no merecía vivir, le decía que eso no era verdad y no me quería escuchar, yo no sabía qué hacer, pensaba en decirle a nuestros padres la verdad, para que así ellos trataran de ayudarla, pero por otro me daba miedo porque si mis padres se enteraban de que mi hermana abortó, se enojarían mucho y eso la hundiría más y sería peor. Trataba de convencerla de salir, de ir al colegio, de hacer cosas, de tomar terapia pero todo fue en vano.

un día que nos levantamos a la mañana, el baño estaba cerrado con llave. Golpeamos la puerta del baño, llamábamos a mi hermana, no respondía. Mi papá fue a buscar las copias de las llaves, entramos y encontramos a mi hermana muerta. Fue muy fuerte, es algo de lo que todavía no logramos reponernos. Cuando la estábamos velando, les conté la verdad a mis padres y ellos se lamentaban, decían que por qué Ana no había confiado en nosotros, que por qué no había hablado con ellos antes, yo me sentí culpable por no haberles dicho la verdad antes a mis padres y por no haber sabido cuidar a mi hermana de las malas influencias que la llevaron a ese aborto y a esa depresión.

Hoy, después de casi 2 años, mal que mal aprendimos a vivir con eso pero no lo vamos a poder superar nunca, porque esa mierda que se llama aborto no sólo mató a mi sobrino, sino que también destruyó a mi hermana y nos arruinó la vida a mí y a mis padres.

Para que vean, a mi hermana nadie la llamó asesina. Nunca. Por lo menos en nuestra casa. De lo único que puedo sentirme yo culpable es de no haber hablado con mis padres a tiempo y de no haber cuidado más a mi hermana de los que la llevaron a esto. Así que ahora, si van a hablar de mi hermana, háganlo sabiendo bien cómo fue todo y no conjeturando, ok?


Adopcion Espiritual

jueves, diciembre 04, 2008

DAV: El 40% de las mujeres que abortan ha pensado en suicidarse


DAV-gomezlavin_021208.jpg

La primera nota técnica sobre el Síndrome Post-Aborto elaborada porel equipo médico del Comité de Expertos de Derecho a Vivir (DAV) concluye también que eñ el 80% sufre síntomas depresivos.

MADRID, 4 DE DICIEMBRE DE 2008.- El 80 por ciento de las mujeres que se someten a un aborto provocado sufre síntomas depresivos. La frecuencia de gestos e intentos de suicidio es del 40 por ciento. Son dos de los síntomas del Síndrome Post-Aborto cuya incidencia se detalla en la primera Nota Técnica (facilitada en documento adjunto) del grupo de trabajo sobre aspectos médicos del aborto, integrado en el Comité de Expertos de la iniciativa Derecho a Vivir (DAV).

La nota de trabajo elaborada por la doctora Carmen Gómez-Lavín resume el estado de la literatura científica sobre el Síndrome Post-Aborto (SPA), una dolencia incontrovertible para la comunidad científica, asociada a las mujeres que sufren un aborto provocado.

Carmen Gómez-Lavín, psiquiatra de la Universidad de Navarra (UNAV) y emérito de la Sociedad de Psiquiatría, es la investigadora que más se ha ocupado del SPA en España, un trabajo por el que ha sido reconocida a nivel internacional con distintas publicaciones en prestigiosas revistas científicas.

Otros síntomas relativamente frecuentes entre mujeres con el Síndrome Post-Aborto son los trastornos de la sexualidad (40 por ciento), el abuso de drogas, particularmente entre adolescentes (30), alteraciones de la conducta (60) o irritabilidad (70).

Durante el proceso y en el año que sigue a un aborto provocado, la mortalidad de las mujeres que se someten a esta agresión es entre 3,5 y 6 veces más elevada que la de las mujeres que dan a luz, principalmente debido a suicidios, accidentes y homicidios, por este orden.

La incidencia del suicidio es entre 6 y 7 veces mayor que la de las mujeres que dan a luz. Las evidencias científicas cuestionan, a juicio del Comité de Expertos de Derecho a Vivir (DAV), que el supuesto legal de "peligro para la salud física o psíquica de la madre", bajo el que actualmente se practica el 90 por ciento de los 112.138 abortos de la última estadística anual del Ministerio de Sanidad (correspondiente a 2007), ayude a proteger realmente la salud de la mujer. Por el contrario, el Comité DAV se pregunta "si realmente disminuye el aborto el riesgo para la salud psíquica de la madre".

Forman el Comité DAV:

  • José Luis Requero. Magistrado. Vocal del Consejo General del Poder Judicial (2001-2008).
  • Mónica López-Barahona. Consultora para Bioética de Naciones Unidas.
  • Carlos Pérez del Valle. Magistrado. Profesor de la Escuela Judicial.
  • Carlos Vidal Prado. Profesor titular de Derecho Constitucional de la UNED.
  • Nicolás Jouve de la Barreda. Catedrático de Genética, Departamento de Biología Celular y Genética, Universidad de Alcalá de Henares (Madrid).
  • Francisco Abadía Fenoll. Catedrático emérito de Biología Celular, Universidad de Granada.
  • Pablo Nuevo. Profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Abat Oliba.
  • Paloma de Cendra. Psicóloga y Terapeuta de Pareja y Familia. Experta en crisis de embarazo y Síndrome Post-aborto.
  • Carmen Gómez Lavín. Psiquiatra. Emérito de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental. Directora de la Escuela de Trabajo Social de Logroño durante 30 años. Experta en síndrome post-aborto.
  • Luis Granados. Doctor en Medicina y Cirugía, y médico especialista en Ginecología y Obstetricia.
  • Álvaro Vázquez Prat. Médico. Profesor colaborador del área de Medicina y del área de Cirugía (Postgrado), de la Universidad de Zaragoza. Miembro del Observatorio de Bioética de la Universidad Católica 'San Vicente Mártir' de Valencia.
  • Luis Chiva. Médico especialista en Ginecología. Profesor de la Universidad San Pablo-CEU.
  • Ondina Vélez. Médico de Familia. Directora del Centro Universitario de Información y Salud Sexual de la Universidad San Pablo-CEU.
  • Mercedes Pérez Fernández. Vicepresidenta de la Asociación Trisomía 13, Trisomía 18 y Otras Malformaciones Genéticas.
  • María Esperanza Puente Moreno. Portavoz de la Fundación RedMadre. Ponente en el Congreso de la Mujer Pekín +10, organizado por la ONU.


DAV-sindrome_041208.pdf122.64 KB



Adopcion Espiritual