jueves, octubre 19, 2006
Beginnings
Propuestas para revitalizar el matrimonio
Un nutrido grupo de investigadores americanos lanza un debate intelectual sobre las ventajas del matrimonio
18-10-2006
109/06
En los últimos años está presente en la sociedad civil norteamericana un fuerte movimiento a favor de revitalizar el matrimonio. Un debate que vaya más allá de los adjetivos tópicos de conservador o progresista, exige tener en cuenta lo que las ciencias sociales han revelado sobre los efectos y costes sociales de distintas formas familiares. Esto es lo que se han propuesto un nutrido grupo de profesores universitarios norteamericanos de primera fila, en un documento (1) que destaca por su análisis y sus propuestas.
No es nada fácil sintetizar en poco más de cuarenta páginas las ventajas que supone el matrimonio para la pareja y para la sociedad, así como identificar las tendencias que hoy lo amenazan y formular unas propuestas de reforma asequibles. Y citando en cada caso las investigaciones que avalan lo que se afirma. Los más de 70 profesores universitarios firmantes del documento "Marriage and the Public Good: Ten Principles" lo consiguen de modo brillante y sereno.
Se nota que entre los autores hay intelectuales relevantes, de universidades prestigiosas. Juristas como Mary Ann Glendon, de Harvard, o Roger P. George, de Princeton; filósofos como Ralph McInerny, de la Universidad de Notre Dame, o Daniel N. Robinson, de Georgetown; psicólogos como Paul C. Vitz o Roger Scruton; bioéticos como Leon R. Kass, de la Universidad de Chicago; expertos en política pública como James Q. Wilson o Jean Bethke Elshtain... Historiadores, economistas, biólogos, expertos familiares... Católicos, judíos, protestantes o no creyentes. Lo que les une es que tienen a sus espaldas años de docencia y abundantes publicaciones. Y su determinación de defender el matrimonio.
Argumentos racionales
No lo hacen por su apego a una tradición o por motivos estrictamente religiosos. Defienden una comprensión del matrimonio que "es el fruto trascultural de una amplia reflexión y experiencia humanas, y está apoyada en un considerable número de pruebas proporcionadas por las ciencias sociales". Pero también advierten que "una cultura matrimonial no puede florecer en una sociedad cuyas instituciones básicas –universidades, tribunales, legislaturas, religiones– no solo no defienden el matrimonio, sino que lo debilitan tanto conceptualmente como en la prática".
Su contribución sigue varios pasos. Primero, establecen "Diez principios" que sintetizan su modo de entender el papel del matrimonio y la familia en la sociedad. En segundo lugar, aportan los resultados de investigaciones en ciencias sociales y biológicas que avalan su análisis, citando siempre la bibliografía para quien quiera comprobarla; ahí predominan los datos empíricos, referidos sobre todo a EE.UU. Pero la defensa racional del matrimonio no puede basarse solo en la utilidad; por eso sigue el análisis desde el punto de vista de la filosofía política y moral. Finalmente, hacen sus propuestas sobre políticas que fortalezcan el matrimonio como institución social.
Cuatro amenazas
Estos expertos señalan cuatro tendencias que están minando los beneficiosos efectos sociales que tiene el matrimonio. El primero es el aumento de las rupturas matrimoniales:
"Desde 1960 a 2000, la tasa de divorcio en los Estados Unidos creció más del doble, pasando del 20% al 45% de todos los primeros matrimonios, aunque se aprecia un ligero descenso desde 1980. Los datos muestran que aproximadamente dos tercios de los divorcios de matrimonios con hijos tuvieron lugar en parejas con bajo nivel de conflicto, en las que la causa del divorcio no fue la violencia doméstica o el maltrato psicológico. Por desgracia, la mayor carga del divorcio de los padres recaerá sobre esos niños".
Y aquí los autores citan los abundantes estudios que han comprobado la mayor probabilidad de repercusiones sociales negativas en los hijos de divorciados (fracaso escolar, escasa relación con uno de los padres, problemas mentales, consumo de drogas, más riesgo de divorcio al llegar a adultos...).
Hijos nacidos fuera del matrimonio
"Desde 1960 a 2003, el porcentaje de hijos nacidos fuera del matrimonio creció del 5% al 35%. Aunque un creciente número de estos niños nació en parejas que cohabitaban –el 42% según una reciente estimación– la mayoría pasarán gran parte de su infancia en un hogar monoparental, entre otras cosas porque la gran mayoría de las parejas no casadas acaban separándose, también las que tienen hijos".
El mayor problema de esta situación es que niega a los hijos la oportunidad de tener dos padres comprometidos diariamente con su bienestar material y psicológico. Y los niños de familias monoparentales sufren también las desventajas asociadas con los hijos del divorcio.
Cohabitación, relación débil
Los autores consideran que el crecimiento de la cohabitación es una tendencia negativa, pues las parejas que cohabitan son por regla general más débiles que los matrimonios y dan lugar a un tipo de relación más pobre. "La cohabitación no implica el mismo nivel de compromiso moral y legal que el matrimonio; estas parejas a menudo no están de acuerdo sobre el estatus de su relación; y no reciben de sus amigos y familiares el apoyo social que reciben las parejas casadas".
Citan estudios según los cuales las parejas que cohabitan presentan mayores tasas de violencia doméstica, infidelidad sexual e inestabilidad, en comparación con las parejas casadas. La mayoría de los estudios muestran que las parejas que cohabitan antes de casarse tienen mayor riesgo de divorcio, en comparación con las parejas que se casan directamente sin cohabitación previa (aunque el riesgo de divorcio no parece ser superior en las parejas que solo cohabitan después de comprometerse).
La cohabitación no es el mejor ambiente tampoco para la crianza de los hijos. Según un reciente estudio, el 50% de los hijos nacidos en parejas de hecho verán que sus padres se han separado antes de cumplir los cinco años, mientras que en las parejas casadas eso lo experimentarán el 15% de los hijos".
Hijos en parejas homosexuales
Los académicos advierten que "la actual investigación sobre los niños criados en parejas del mismo sexo es todavía inconcluyente y poco desarrollada: no tenemos estudios longitudinales, de amplia base y a largo plazo". "Sin embargo, amplia literatura científica sobre la crianza de los hijos indica que los dos sexos aportan diferentes talentos a la educación de los hijos, y que es beneficioso para los niños crecer estando a cargo de sus dos padres biológicos".
Más claro les parece que el matrimonio entre personas del mismo sexo solo puede perjudicar al concepto de matrimonio. "El matrimonio homosexual debilita más la idea de que procreación y matrimonio están conectados. Socava la idea de que los hijos necesitan un padre y una madre, debilitando aún más la norma social de que los hombres deben responsabilizarse de los hijos que engendran. Finalmente, el matrimonio homosexual corroerá probablemente las normas de la fidelidad sexual, desde el momento que los partidarios del matrimonio gay y las parejas de este tipo tienden a minusvalorar la importancia de la fidelidad sexual en su definición de matrimonio. Estudios sobre hombres que se han unido civilmente en Vermont indican que el 50% de ellos no valoran la fidelidad sexual, y que los índices de promiscuidad sexual son altos entre los varones gays".
Cambiar es posible
Los autores proponen prestar especial atención a cinco áreas.
1. Proteger la concepción pública del matrimonio como la unión de un hombre con una mujer como esposo y esposa.
"La definición legal del matrimonio es influyente. Los jueces no deberían tratar de redefinir el matrimonio imponiendo una concepción jurídica del matrimonio, o declarando falsamente que nuestra idea histórica del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer se deriva del prejuicio o la sinrazón. La ley no debería trasladar a la próxima generación el falso mensaje de que el matrimonio es irrelevante o secundario, extendiendo los beneficios del matrimonio a las parejas o individuos no casados".
Para proteger la institución del matrimonio los firmantes proponen dirigirse a los representantes electos para pedirles que voten contra cualquier ley que altere el significado del matrimonio.
Sin embargo, precisan, "no nos oponemos a que dos o más personas, tanto si son parientes como si no, lleguen a acuerdos legales para compartir la propiedad, los seguros, tomar decisiones médicas por el otro, etc.".
Sí se oponen a que se dé a las parejas de hecho el mismo estatus que a las casadas. "Sería injusto e imprudente tanto imponer obligaciones maritales a gente que no quiere asumirlas como extender los beneficios del matrimonio a parejas que no están casadas".
2. Ensayar reformas en las leyes de divorcio.
"Bajo la actual legislación americana de divorcio, los tribunales ofrecen menos protección al contrato matrimonial que a un contrato mercantil ordinario. Algunos de nosotros apoyamos volver a un sistema de divorcio basado en la culpa, otros no. Pero todos reconocemos que el sistema actual ha fracasado, tanto en términos éticos como prácticos, y necesita una reforma profunda".
Frente a los que propugnan un divorcio fácil como medio para defender a la mujer y a los niños en caso de violencia doméstica, los autores responden que este es un falso remedio para un asunto importante: "Ya que tanto los niños como los adultos sufren un riesgo mucho mayor de violencia doméstica y malos tratos en las uniones de hecho, fomentar altas tasas de fragmentación familiar no es una buena estrategia" para protegerlos.
Como propuestas concretas para frenar las rupturas matrimoniales, sugieren:
a) Ampliar los periodos de espera para el divorcio unilateral sin culpa. Requerir a las parejas de matrimonios que no sufren violencia que reciban un asesoramiento (religioso, secular o público) que les ayude a resolver sus diferencias y a renovar su compromiso matrimonial.
b) Permitir los pactos prematrimoniales restrictivos del divorcio para aquellas parejas que prefieran un compromiso matrimonial más fuerte que el que la ley prevé ahora.
c) Desarrollar en los tribunales los programas que incluyen intervenciones para casos de divorcio, para facilitar la reconciliación y mitigar la acritud y la litigiosidad.
d) Tener en cuenta los criterios de culpa de los cónyuges a la hora de distribuir sus propiedades, cuando son compatibles con el interés de los hijos. Las propiedades no deberían distribuirse del mismo modo entre el cónyuge que ha sido infiel o abusivo y el cónyuge inocente.
e) Crear programas pilotos de educación para el matrimonio e intervenciones en casos de divorcio en comunidades de alto riesgo, con programas tanto religiosos como civiles.
3. No penalizar a los matrimonios de baja renta.
Los autores mantienen que el sistema fiscal y de asistencia social de EE.UU. trata sustancialmente mejor desde el punto de vista económico a las parejas de hecho que a las casadas. Citan los casos de las deducciones del impuesto sobre los rendimientos del trabajo y Medicaid.
4. Mejorar en el sistema fiscal las disposiciones a favor de la familia y de los hijos.
5. Proteger los intereses de los niños frente a la industria de la procreación artificial.
"Los padres que buscan descendencia merecen nuestra comprensión y apoyo. Pero no hasta el punto de crear deliberadamente toda una clase de niños privados de su derecho natural a saber sus orígenes y su profunda necesidad de un padre y una madre unidos".
Para proteger a los niños frente a los intereses de esta industria proponen:
a) Prohibir el anonimato en la donación de semen o de óvulos. "Los niños tienen derecho a conocer sus orígenes biológicos. Los adultos no deben privar a los niños de este derecho para satisfacer sus propios deseos de tener descendencia".
b) Considerar la posibilidad de que el uso de las tecnologías reproductivas se reserve a las parejas casadas.
c) Que la ley no permita crear niños legalmente huérfanos. "Exigir que los donantes de esperma (y/o las clínicas como agentes subrogados) sean responsables legal y económicamente de cualquier niño al que den origen y que no tenga padre legal".
"En definitiva, concluyen, las familias, las comunidades religiosas, las organizaciones comunitarias y los políticos deberían trabajar juntos para conseguir reforzar el matrimonio de modo que más niños sean criados por su madre y su padre en uniones duraderas y llenas de amor".
____________________
(1) El documento, titulado "Marriage and the Public Good: Ten Principles", es el resultado de debates académicos patrocinados por el Witherspoon Institute (Princeton, New Jersey). Hasta julio de 2006 había sido firmado por 71 profesores. Puede encontrarse en: http://winst.org/
ACEPRENSA
Adopción espiritual
Exabortista explica el uso del isntrumental
See for Yourself!
dvdDr. Tony Levatino, a former abortionist, uses medical instruments to take you step-by-step through the most common abortion procedures. Then Dr. Byron Calhoun shows two aborted babies and explains how they died. Finally, view footage of aborted babies from inside an abortion mill.
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Adopción espiritual
Abortos forzados y eutanasia infantil contra niños norcoreanos enfermos o mestizos
También existe la venta de mujeres norcoreanas esclavas a la China rural, donde las mujeres escasean porque las niñas chinas son abortadas.
Adopcion Espiritual
viernes, octubre 06, 2006
"Expertos" piden que las imágenes de bebés por ultrasonidos no afecten al debate sobre el aborto
P. J. Ginés
Ojos que no ven, corazón que no siente... pero con los ultrasonidos se ve mucho al bebé, demasiado para algunos "expertos" pro-aborto.
Es bien sabido que el debate sobre el aborto apenas se basa en la argumentación racional, sino que está construido sobre razones muy emocionales. En el campo de lo emocional, lo que se ve impacta más que lo que no se ve, y los bebés tienen la mala suerte de que no se les ve. "Si el vientre de las madres fuese trasparente como una pecera nadie permitiría el aborto", decía un prestigioso médico sexólogo catalán y defensor de la vida.
Con la nueva generación de ultrasonidos en 4 dimensiones (es decir, con profundidad y movimiento) se han obtenido impresionantes imágenes de la actividad de bebés muy pequeños, que con apenas 12 semanas de gestación se desperezan, dan patadas, saltan y se chupan los pulgares. Con 15 semanas hacen movimientos intrincados con los dedos, abren los ojos con 18 semanas, bostezan con 20 semanas... y esto se ha filmado. La víctima principal del aborto ya no es invisible, no es un concepto. Es un niño que hace "cositas".
El creador de estas imágenes, el profesor de ginecología Stuart Campbell, del King's College de Londres, incluso dice que ha visto un bebé de 18 meses con un rostro "lloroso", lo cual podría significar que un bebé puede sentir dolor. Y esto ha levantado revuelo, porque a nuestra sociedad no le importa matar niños en el vientre materno, pero en cambio le preocupa mucho causar dolor, porque causar dolor es muy impopular.
¿Anestesiar al bebé antes de matarlo?
En EEUU los debates sobre "anestesiar" al bebé antes de matarlo -el derecho del bebé a una "muerte digna", ya que no le permiten el derecho a la vida- han hecho que mucha gente que era pro-aborto empezase a pensar en el bebé como "paciente con derechos y sensaciones". Este debate, que apoya la visión pro-vida al centrar la atención en el niño, preocupa en círculos abortistas. Y por eso no extraña que tres "expertos" en medicina neofetal aparezcan en el TIMES ONLINE pidiendo que no se preste atención a las imágenes por ultrasonidos de bebés, que sería -dicen- "peligroso". Pero ¿peligroso para quién?
"La tentación es asociar los movimientos fetales con movimientos adultos, como que se chupa el pulgar porque está contento; que camina porque va a algún sitio", dice Donald Peebles, experto en medicina neofetal del University College London. "Este es un paso extraordinariamente peligroso, no creo que en términos científicos aporte luz nueva al debate".
"Personificar al feto a esa edad es peligroso", dice también el neurobiólogo Huseyin Mehmet, quizá sin pensar que despersonalizarlo es más peligroso, tan peligroso que lo matan. "Me preocupó ver esas imágenes; sugerir que un feto joven en el útero tiene ese tipo de cualidades humanas, como moverse y chuparse el pulgar es muy difícil", comenta. Sin embargo, moverse y chupar el dedo no le deben parecer una cualidad humana si lo hace una cría de chimpancé.
John Wyatt, profesor de pediatría neonatal también en el University College dijo al TIMES que "nunca sabremos cuando empieza la conciencia fetal" y declaró que las imágenes en cuatro dimensiones no afectarán al desarrollo de las neurociencias.
Observando ¿no se aprende?
Sin embargo, parece lógico que la neurociencia puede aprender cosas acerca de la mente de un paciente observando al paciente... y las imágenes permiten eso, observar. Reaccionar llamando "peligrosas" a las imágenes, decir que es "peligroso" que se pueda ver no parece un criterio científico, sino ideológico, una categoría moral, no médica.
Y, en cualquier caso, se debería imponer el principio básico de prudencia: si no sabes cuando empieza la conciencia fetal no te arriesgues y no lo mates. O al menos el antiguo juramento del médico griego Hipócrates: "no administraré abortivos". Pero los médicos de la época de Hipócrates eran moralmente mucho más avanzados que mucha gente en la clase médica o para-médica del s.XXI.
Mientras tanto, ya están aquí las imágenes de los bebés... y en la sociedad de la imagen, eso es un punto de no retorno para la Cultura de la Muerte.
Adopcion Espiritual
jueves, octubre 05, 2006
Las normas que exigen consentimiento parental a los menores para abortar reducen las enfermedades sexuales
Las leyes vigentes en la mayoría de los estados norteamericanos que requieren a las menores notificar o recabar el consentimiento de uno o de ambos padres antes de someterse a un aborto reducen el número de comportamientos sexuales de riesgo entre adolescentes, según un estudio de la Universidad Estatal de Florida.
DM Tallahassee04/10/2006
Los responsables del informe han llegado a esta conclusión después de comprobar los índices de gonorrea entre los adolescentes.
Se constata que esta enfermedad ha bajado alrededor de un 12 por ciento entre las jóvenes de raza blanca. El estudio será publicado en The Journal of Law Economics and Organization. "Si los adolescentes cuentan con que los costes de mantener relaciones sexuales en condiciones de riesgo son elevados, se concienciarán de la importancia del sexo seguro o de la abstinencia", ha señalado Jonathan Klick, uno de los conductores del estudio. En este caso, las jóvenes tienen en cuenta que pueden verse obligados a contar a sus padres que se han quedado embarazadas.
Cuarenta y cuatro estados han adoptado leyes que requieren el consentimiento parental a los menores que se someten a un aborto.
Adopcion Espiritual
miércoles, octubre 04, 2006
Existen claves para el éxito matrimonial
Entrevista con el profesor Gerardo Castillo
MADRID, martes, 3 octubre 2006 (ZENIT.org).- Consciente de que los jóvenes buscan «modelos de identificación», el profesor Gerardo Castillo –del Departamento de Educación de la Universidad de Navarra - les propone los testimonios de primera mano de «casados, famosos y felices».
Se reúnen en su nuevo libro, de la «Editorial Amat», bajo ese título: «Confidencias de casados, famosos y felices – Claves para crecer como matrimonio».
El objetivo que persigue con esta publicación el profesor de la Universidad de Navarra es «infundir optimismo en los jóvenes» frente al matrimonio. Existen muchas estadísticas de rupturas matrimoniales, pero «se echa en falta conocer y difundir también datos e historias de éxito conyugal», reconoce.
Empresa, navegación y exploración geográfica, tauromaquia, filosofía y literatura, política, canto, deporte, periodismo, medicina, moda, educación y solidaridad: son los campos a los que pertenecen los 29 conocidos profesionales que aceptaron brindar su testimonio de vida matrimonial si ello puede ayudar a otros.
Doctor en Pedagogía, el profesor Castillo ha publicado otros 24 libros sobre educación, amistad, amor, matrimonio y familia.
En el marco de la presentación –celebrada en Madrid el lunes- de su último título, conversó con Zenit.
--Se presenta usted como un hombre casado, feliz y no famoso, tiene seis hijas y siete nietas; es profesor universitario, en contacto constante con estudiantes. Si pudiera darles un consejo personal, ¿qué diría a los jóvenes que tienen miedo a casarse?
--Profesor Castillo: Les diría que cuando las cosas se hacen bien, el miedo desaparece, porque el miedo suele ir ligado a la falta de información. Que el noviazgo es un tiempo de formación: qué es el matrimonio, qué supone, qué responsabilidades conlleva, qué es luego la relación de vida conyugal, cómo aprender a convivir... Para eso hay libros, y en este libro se habla muchísimo de ello. Y les diría también que apuesten por el verdadero amor: primero, que se enteren de qué es el verdadero amor, distinguiéndolo del falso amor, y luego apostar por él, porque cuando se apuesta hay más posibilidades de que sea un amor ganador, y no un amor perdedor.
--¿El miedo al compromiso es también un factor que influye en el rechazo a tener hijos?
--Profesor Castillo: Por supuesto. Hoy se está perdiendo el sentido del compromiso, no sólo en el amor, sino en todos los aspectos de la vida. Cada vez hay más gente que dice: a mí no me compliques la vida, a mí no me apuntes a nada: es el fenómeno del «pasotismo». Es una falta de responsabilidad; la libertad sin compromiso es una libertad inmadura; el amor sin compromiso es un amor inmaduro. Es el compromiso lo que le da madurez a la libertad y al amor. El pasota no es un rebelde, como a veces se ha dicho; es un conformista. Y hay mucho conformismo en el amor. Por eso yo aliento a los jóvenes y a los menos jóvenes a que sean inconformistas en el amor. Que no se conformen con el amor que se reduce a sexo, que se reduce a pasión, sino que aspiren a que esa pasión y ese sexo estén integrados en un encuentro interpersonal dentro de un amor de entrega total, de un amor comprometido que es el matrimonio.
--Aunque no hay recetas únicas, ¿podría sintetizar qué es lo fundamental para que el matrimonio «funcione», claves que sean comunes para personas que no son ni serán famosas?
--Profesor Castillo: Para que el matrimonio funcione lo fundamental es el compromiso, es decir, el pacto conyugal entre él y ella, el libre consentimiento, es decir, «te querré siempre». Porque ese compromiso de amor fiel y para siempre hace que se salga ya con ventaja en el amor; en cambio la duda, el amor provisional, es amor perdedor que hace más difícil que las cosas resulten bien.
--¿Cuáles son las circunstancias externas a las que cree que los cónyuges deben prestar más atención para evitar que su matrimonio peligre?
--Profesor Castillo: Las situaciones externas pueden ser ciertos programas de televisión, me refiero a los programas «basura»; ciertos libros -también libros «basura»- sobre el tema, que presentan el amor y el matrimonio de forma degradada; ciertos malos ambientes, quizá de costumbres que no son presentables. Creo que hay que elegir bien las amistades, los libros, los programas de televisión, los ambientes, porque todo eso nos influye, querámoslo o no. De hecho, quienes están bien casados suelen decir: «Es que yo conocí a mi esposa en un buen lugar, en un buen ambiente; era una escuela con valores; éramos vecinas dos familias con valores, con ideas claras». Creo que hay que ser prudente. Uno de los personajes [del libro], Lorenzo Servitje [el fundador de la empresa BIMBO], decía: «En el matrimonio hay que procurar no distraerse con cosas ajenas al matrimonio». «Distraerse» entre comillas, por ejemplo, con otras personas que pueden realmente ser un factor de infidelidad. Hoy hay muchos casos de infidelidad que empiezan de forma pequeña, pero la infidelidad puede ir creciendo a base de familiaridades, o de confidencias. Hay que ser muy prudente, porque si no luego es difícil parar ese error.
--¿Qué papel le parece que juega la fe, cristiana en concreto, en el éxito de un matrimonio?
--Profesor Castillo: Como dice otro de los personajes del libro, Alfonso del Corral, cuando el matrimonio, además de ser realidad natural –o contrato natural, que ya como tal, antes de ser Sacramento, es de uno con una para siempre, abiertos a los hijos, una realidad indisoluble, para todo el mundo-, le unen los creyentes el matrimonio como realidad sobrenatural –el Sacramento del matrimonio, instituido por Jesucristo, quien lo eleva de realidad natural a realidad sobrenatural-, ya no son dos (él y ella), sino tres: ahí está Dios. Y cuando Dios está presente en ese matrimonio, se juega con mucha ventaja. Se recibe la Gracia del matrimonio, y ayuda a vencer las dificultades diarias. Uno de los elementos es la caridad sobrenatural; ésta ayuda mucho a relacionarse, a comprenderse, a convivir.
--¿Qué sugeriría a un matrimonio que está en crisis?
--Profesor Castillo: Le diría que no tome la crisis en sentido literal o en sentido absoluto. Muchas veces las crisis son sólo crisis de crecimiento, crisis de edad. Con los años, hay replanteamientos, hay dudas, y es una ocasión de volver a empezar. Esa crisis da una pausa para retomar lo que se ha hecho, para intercambiar experiencias y para empezar una nueva etapa en la vida conyugal. Las crisis pueden tener y deben tener una lectura positiva, por ejemplo: «¿Qué hemos aprendido del pasado para no incurrir en los mismos errores? ¿Qué nuevas oportunidades nos dan las nuevas etapas de la vida conyugal?». Siempre existe una lectura positiva; aprovechar la experiencia del pasado para plantear nuevas metas en la vida conyugal. Las crisis no hay que tomarlas necesariamente como situación patológica; las crisis representan esfuerzo para superarse en un momento dado en el que parece que las cosas van mal.
ZS06100304
Adopcion Espiritual


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