jueves, abril 26, 2012

P. Alfar Antonio a raíz de la despnalización del aborto cuenta la violación de su madre




Hace 42 años, su madre quedó embarazada tras ser drogada y violada por varios hombres en Medellín. Pero no quiso abortar y lo trajo al mundo. Hoy es sacerdote, a cargo de dos parroquias en Comodoro Rivadavia.



Ella era una joven de condición humilde, buena y bonita, llena de ilusiones a sus 27 años, allá por 1968. Había dejado su pueblo, Argelia de María, en la provincia colombiana de Antioquia, para ir a su capital, Medellín, a cursar la carrera de medicina. Trabajaba duro en una empresa para costearse los estudios. Sola en la ciudad, iba relacionándose, buscando hacer amistades en su círculo más cercano. Por eso, un día aceptó inocentemente la invitación a una fiesta que le hicieron sus jefes y compañeros de oficina. Fue una decisión con consecuencias horrorosas. Esos mismos jefes y compañeros le habían tendido una trampa: en la fiesta la drogaron, luego la llevaron a un sitio apartado y -borrachos- la violaron repetidamente. Como consecuencia de ello quedó embarazada. Fiel a sus convicciones, asentadas en una profunda religiosidad, decidió no abortar y salir adelante. Así es que dio a luz a Alfar Antonio, que con el tiempo conocería su tan traumática concepción y se sobrepondría apelando también a la fe. Una fe creciente que lo llevaría a descubrir su vocación sacerdotal, ordenarse y llegar a ser el mayor orgullo de su madre. 

Llevado por su carisma misionero, el hoy padre Alfar Antonio Vélez vive desde hace unos años en Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut, donde tiene a su cargo dos parroquias (San Jorge y Santa María Goretti), siendo muy valorada su labor religiosa por sus superiores. A raíz del reciente fallo de la Corte que – al interpretar el artículo 86 del Código Penal- determinó que todos los abortos por violación -no sólo los de una mujer insana- son "no punibles", decidió abandonar su discreción y contar por primera vez, ante el pedido de Valores Religiosos, su conmovedor caso. 

¿Cuándo y cómo se enteró de algo tan dramático?

-Primero debo decirle que la familia de mi mamá era muy moralista y que, cuando se enteraron de que había quedado embarazada, la obligaron a casarse con un viudo para tratar de tapar todo. Pero ese matrimonio no funcionó porque, cuando volvió a quedar embarazada, su marido empezó a tener una doble vida, además de que la golpeaba y se emborrachaba. Como sus padres la presionaban para que no se separara, decidió seguir con su marido y el hijo de ambos, pero para sobrellevar tanta adversidad me entregó a mi abuela.

¿Y entonces?

-Mi abuela empezó a darme todo lo que necesitaba: alimentación, llevarme a la escuela ... y yo fui abriéndome paso un poco por mi cuenta. Ello provocó una relación de cierta distancia con mi madre que, al final, no pudo vivir más con su marido y le tocó sola salir adelante con mi hermano. Un día, como mi abuela me pedía que le diga papá a mi abuelo, le pregunté cómo podía ser él mi abuelo y mi papá a la vez. Ello provocó una reunión con mi madre, que me contó lo que le había pasado. Que mucha gente quería que me abortara, otras que me vendiera y otras que me regalara. Y que, incluso, había mucha gente interesada en mí.

¿Por qué ella no quiso abortar? ¿No temía que su maternidad fuese muy traumática? 

-Mi madre era una mujer de mucha fe, muy practicante y muy santa. Ella decía que, pese a las tan terribles circunstancias, llevaba en su seno el milagro de una nueva vida, una vida que Dios le había dado y que, por sus convicciones, no podía abortar. Y que si Dios se la había dado debía encontrarle el sentido. Para ella lo más duro era no poder mostrarme un padre que me amara, que me enseñara a caminar, pero lo sobrellevaba sintiendo que yo la llenaba totalmente. Y que, tarde o temprano, sería su bastón. De hecho, los tres años que vivió conmigo a raíz de una larga enfermedad hasta su muerte, en 2009, fueron para ella los años más bellos de su vida.

¿Cómo fue su reacción cuando se enteró? ¿Qué edad tenía?

-Para mí fue muy duro. Tenía apenas 10 años. Reaccioné con mucha severidad contra mi madre. Con el paso del tiempo y de una vida muy triste, fui a la iglesia a reclamarle a Dios, a preguntarle por qué a mí. Como yo le hablaba a los gritos, vino un sacerdote y me dijo que estaba formulando mal la pregunta: "No es por qué, sino para qué", señaló. Que creía que Dios, precisamente a raíz de mi situación, me estaba llamando para cosas grandes. En fin, me dijo que Dios escribe derecho sobre renglones torcidos y que iba a ser un instrumento de El. Y me leyó el pasaje de Jeremías, donde Dios lo llama, pero este se resiste y el Señor le dice: "No te preocupes, yo haré todo por ti".

¿A partir de entonces su vida dio un vuelco?

-Si, aquella charla me marcó. Ese sacerdote terminó siendo como un padre. Y fue construyendo en mí la obra de Dios porque el Señor se vale del hombre para salvar al hombre. Empecé a valorar la vida, a integrarme a personas de bien que valoraban mi esfuerzo para superar la situación. Llegué a ser catequista sin darme cuenta de que Dios me estaba preparando para elegir el sacerdocio. Alcancé a tener una novia, aunque la relación no fue realmente seria, hasta que decidí ir al seminario, hablé con el director espiritual y terminé confirmando mi vocación religiosa. Comprendí que Dios había querido que mi mamá no abortara porque confiaba en mí y anhelaba que, aunque fuese fruto de un pecado muy grave, sea su instrumento para llegar a tantas partes con su luz, su gracia y su amor. -¿Tuvo asistencia psicológica? -No. Sólo religiosa, y la amistad muy grande que entablé con todos los sacerdotes de la parroquia. -¿Qué le diría a su padre si tuviera ocasión de encontrarse con él? -Sólo lo abrazaría. Y le daría gracias a Dios por ser mi verdadero padre y darme la oportunidad de vivir, pues sé que los padres de este mundo son una especie de boceto, un borrador. Padre, lo que se dice padre, solo es Dios.

¿Cuál sería su mensaje a la sociedad sobre la punibilidad o no del aborto en caso de violación?

-Que volvamos a leer el Génesis, donde dice que Dios tomó barro, hizo al hombre y le insufló aliento de vida. Dios nos creó a su imagen y semejanza. Mi respiración es la respiración de Dios. Somos lo más bello del mundo. Entonces, no tenemos derecho a quitarle la vida a ningún inocente porque no tiene la culpa de cómo vino al mundo. La culpa las tenemos aquellos que, de pronto, nos equivocamos y no hacemos la voluntad de Dios.

-¿Y qué palabra tendría para una mujer que fue violada?

-Le diría que Dios es el dueño de la vida y que a ella la hizo instrumento de vida. Que la culpa la tiene el violador, no el niño que lleva en su seno. Creo que la decisión de abortar se acabará cuando pensemos que toda vida es un regalo de Dios, más allá de cómo fue concebida, del dolor, o de la alegría. El sabe por qué y con el tiempo uno va descubriendo el para qué.

-¿No puede llegar a ser una carga terrible para la madre

-Para mi madre fue su máximo orgullo haber defendido la vida. Y su máxima satisfacción y alegría fue haber visto en mí a un hombre de bien para la sociedad. Ella pensaba acerca de cuántos hombres y mujeres de bien se privó la sociedad por el aborto. 

-¿Qué hubiera sido de usted sin su fe?

-Siempre digo que la fe es lo más valioso que tenemos. Y que –aunque perdamos todo- no la podemos perder. Dios se vale de mí para hacer obras; yo soy solo su instrumento. Y si el quiere que mi testimonio ayude a hacer recapacitar a una persona y salve una vida, entonces esta entrevista habrá valido la pena.











 

Aumento de entre un 20% a 30% en el riesgo de malformaciones en FIV


La prestigiosa revista científica Circulation publica en abril un estudio que hace pensar, reconsiderar una vez más y poner sobre el tapete, las consecuencias de forzar una fecundación y de manipular los embriones en el laboratorio en sus primeros días de vida, cuando son particularmente vulnerables a las perturbaciones externas. Esta es una información que debe estar disponible para quienes acuden en busca de asistencia a su infertilidad.

Hace al menos 15 años que sabemos que los niños generados in vitro tienen peor salud que los engendrados naturalmente. Solo llegan a nacer el 15% a 30% de los embriones generados en un ciclo estándar de FIV, que conlleva: estimulación ovárica, manipulación de los gametos, fecundación forzada, cultivo del embrión y transferencia al útero materno para su implantación y poder así continuar el desarrollo. Es decir, la técnica es sumamente agresiva. De hecho, las pruebas con animales fértiles han mostrado que las crías generadas in vitro presentan alteraciones graves

Diversos análisis clínicos, y con gran número de niños examinados, han puesto de manifiesto un aumento de entre un 20% a 30% en el riesgo de malformaciones. Habitualmente los centros de FIV aseguran que la peor salud es debida a las mismas dificultades que hacen a los progenitores infecundos o estériles. En algunos problemas neurológicos de los hijos influye el estado de los óvulos y espermios de sus padres, la edad, etc. Por ejemplo el Autismo se correlaciona con la edad de los padres y ha aumentado en los generados in vitro tanto el Síndrome de Angelman (retraso del desarrollo neurológico severo del lenguaje, convulsiones y ataxia) como el síndrome de Beckwith-Wiedemann (con un crecimiento excesivo prenatal, defectos de la pared abdominal como hernia umbilical, y anomalías en el oído externo, entre otras). Y también algunos tipos de tumores infantiles.

De forma indudable se conoce que con frecuencia son de bajo peso y esto se vincula, a largo plazo, con el riesgo de problemas cardiovasculares. En este estudio, firmado en primer lugar por el suizo Urs Scherrer, se describe la incidencia de niños de entre 8 y 18 años (una media de 12 años), concebidos por las técnicas de FIV, de disfunción vascular generalizada con las características estructurales y funcionales que se vinculan a un mayor riesgo de eventos cardiovasculares en la edad adulta.

Estos investigadores se preguntan por las técnicas mismas ¿Puede la exposición a un ambiente ajeno al cuerpo de la madre, en un tiempo tan temprano en la vida, alterar, de hecho, el riesgo vascular?
Para ello han tomado como controles de los 65 estudiados generados in vitro, a hermanos de ellos engendrados naturalmente y otros engendrados también después de que la madre tuviera un tratamiento de estimulación ovárica, que es indispensable en la fecundación in vitro. Los investigadores afirman, por tanto, que este problema no parece estar relacionado con factores de los padres, sino que está sujeto al procedimiento en sí.

Para más información sobre los efectos en el embrión de la ausencia de comunicación intercelular y molecular en el útero materno lea: Carencias de la comunicación biológica en las técnicas de reproducción asistida

miércoles, abril 25, 2012

Los niños concebidos 'in vitro' tienen más riesgo de malformación

Un metaanálisis sobre 56 estudios (cribados entre 925 publicados) concluye que los niños concebidos mediante fecundación in vitro o por inyección intracitoplasmática de espermatozoides tienen un 37 por ciento más riesgo de sufrir malformaciones congénitas que los concebidos espontáneamente.

Diario Médico


El estudio, sobre un total de 124.000 niños, no establece diferencias entre el riesgo de ambos métodos de reproducción asistida.

Los autores, dirigidos por Zhibin Hyu, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nanjing (China), indican no obstante que estos resultados no determinan por qué tanto la fecundación in vitro como la inyección intracitoplasmática de espermatozoides sean procedimientos causantes del mayor riesgo de defectos en el nacimiento, ni siquiera se puede concluir que estas técnicas empleadas en la reproducción sean las responsables. Los datos se publican en la revista Fertility and Sterility.


Mi opinión: como lo natural, nada.


lunes, abril 23, 2012

No hay guerra ni desastre natural que mate más que el aborto


El sacerdote venezolano Víctor Salomón, director internacional del apostolado hispano en Nueva York «Sacerdotes por la vida» y conductor del programa «Defendiendo la vida» en el canal católico EWTN , se declara admirado por la legislación paraguaya que protege la vida desde la concepción. En esta entrevista, durante su breve paso por Asunción, relata el drama que viven familias enteras en Estados Unidos de América por lo que denomina un «verdadero holocausto» de seres vivos que son «asesinados» antes de nacer a través del aborto.


(ABC) Hugo Ruiz Olazar entrevista al P. Salomón para el diario paraguayo ABC:
–¿Cuál es su especialidad?

Además de todo lo que hago en la televisión, mi especialidad es el tratamiento sicológico y espiritual del síndrome posaborto. Vine a dar unas charlas acá invitado por organizaciones como Generación Provida y otros grupos que se oponen a la despenalización del aborto. A mí me produce una inmensa alegría encontrar un país como Paraguay donde está prohibido el aborto.
–¿Es una novedad que haya todavía países que prohíben el aborto?

Saber que los ciudadanos más indefensos, los más vulnerables, los no nacidos están protegidos por la ley es algo muy grande. En estos días que he compartido con los hermanos paraguayos, les he descripto cómo es vivir en un país donde el aborto está despenalizado. La cultura de la muerte es parte del normal vivir de los ciudadanos.
–¿Paraguay y qué otro país de América?

Hay varios países. Por ejemplo, El Salvador. Son faros de luz de la verdad en toda América. Es algo curioso que no sean los grandes países los que defiendan la vida. Pero también hay un gran negocio por detrás. Hay una llamativa coincidencia en gobiernos a los que llaman imperialistas como el de EE.UU. y los que combaten a esos “imperios” que se llaman izquierdistas. Contradictoriamente los “antiimperialistas” reciben directivas del “imperio” para campañas de aborto.
–¿Cómo es en los Estados Unidos?

Allá presenciamos a diario el holocausto de miles de criaturas a través del aborto. En los diarios aparecen anuncios que ofrecen: “abortos sin dolor”, “financiamiento con facilidades”. El aborto se vende como cualquier otra mercancía.
–La campaña es a favor de la salud de la mujer. ¿No es así?

El aborto se vendió siempre con esa matriz de opinión: “Por la salud de la mujer”, pero el trauma posaborto deja un efecto sicológico y físico sobre las mujeres, en muchos casos.
–Las organizaciones de mujeres dicen que la mujer tiene la libertad y el derecho a defender su propio cuerpo...

Ese es el concepto básico que se vende. Es una libertad que se ha divorciado totalmente de la verdad y del bien. Y ese es el drama, el relativismo. Se vende como libertad de la mujer algo que en realidad la va a esclavizar como nunca. Si el aborto deja heridas indelebles en la mujer, en términos emocionales, físicos, espirituales, entonces, no es verdad que está siendo la mujer libre. En Estados Unidos este holocausto, este homicidio se ha sistematizado con el paso del tiempo. Muchos padres se crean un trauma cuando caen en la cuenta de que colaboraron para la matanza de su propio hijo. El acto de violación más grande que hay para una mujer es justamente el aborto porque rompe con toda su naturaleza femenina y de mujer que está en ese momento de gestación que es de lo más natural que ella tiene internamente.
–No se puede desconocer que hay tantos abortos clandestinos. Dicen que es alarmante.

Los que están con la despenalización mienten, falsean las cifras. Cuando en realidad hay 500 le agregan uno o dos ceros más de acuerdo a la conveniencia. En Estados Unidos se llegó a comprobar que se manipulaban las cifras. Es lógico pensar que si aquello funcionó en Estados Unidos va a pasar lo mismo en los países en que se debe tratar una ley de despenalización.
–La proliferación de clínicas clandestinas no abona acaso que se tenga que despenalizar, en ciertos casos, por una ley por violación o por peligro de muerte de la madre...

En EE.UU. ese fue el argumento. “Vamos a darle una situación de seguridad a algo que es una realidad”. Hoy, esos lugares de aborto son los menos regulados por el Estado. No se puede legislar para decir que se puede asesinar, en ciertos casos.
–¿Y cuando hay que elegir entre la vida de la mujer y la vida del niño?

Hay que tratar las dos vidas. Si se pierde una es un caso de doble efecto, pero nunca se debe asesinar a una persona. Se debe tratar de salvar las dos vidas.
–¿No hay una preferencia entre la mujer y el no nacido?

La vida de cualquier persona vale lo mismo. Hay gente que quiere matar un niño porque al hacerse ecografía tiene síndrome de Down. Pero ¿cómo nosotros vamos a ponernos en lugar de Dios y decir que ese niño vale menos? Las feministas dicen que se puede eliminar al “producto” de la concepción.


–¿Producto?

Sí. Ni siquiera le llaman personas. Repito. Hay que proteger la salud de la madre y la vida del niño. Siempre hay que tratar de salvar las dos vidas, pero también está la posibilidad de ofrendar la vida. Hay una santa que se llama Gianna Mola. Ofrendó su vida por su hija en una situación muy complicada. Hoy su hija da testimonios de lo que hizo su madre. Le permitió vivir a ella. Siempre la vida tiene la misma dignidad, cuando está en su comienzo como en el momento en que termina. Tiene el mismo valor.
–Lógicamente una persona formada va a decir “mi vida primero”.

Una persona es humana desde el momento de la concepción. Es lo que dice la genética hoy. Desde el momento de la concepción, la persona humana ya es. En España, más de 3.000 biólogos, intelectuales, médicos de la salud, genetistas, firmaron un manifiesto admitiendo que el ser humano comienza desde el momento de la concepción. El reto para la sociedad es hacer lo que se venía haciendo siempre, que es proteger esa vida desde el principio hasta la muerte natural.
–¿Qué pasa con la madre con hijos, que sea encima sostén económico de la familia?

Estadísticamente, casos de este tipo son prácticamente inexistentes. En todo caso, no somos nosotros los llamados a decidir sobre la muerte de un ser humano. El mismo valor tiene la madre que el hijo. Los que quieren la despenalización, quieren en realidad darle la libertad a la mujer para decidir cuándo tener un hijo o no tenerlo. Ese es el problema. Una mujer embarazada no decide si tiene o no tiene un hijo. Es una decisión previa. Una embarazada, si le pone a decir de no tener y tener, lo que está diciendo es decidir entre asesinar o no a su bebé. Y ese es el problema.
– Amnistía Internacional, organización privada de defensa de derechos humanos, hace campaña a favor del aborto.

Es decepcionante. ¿Por qué ellos hacen una campaña en contra de lo que está protegido ya por la convención internacional de derechos humanos? Es curioso. Debe haber intereses por detrás.
–¿De qué tipo?

Financiero. Detrás de la campaña de despenalización del aborto, las grandes industrias farmacéuticas no van de frente. Usan organizaciones intermedias. Lo hacen todo subterráneamente. Quieren desinstalar cuestiones claras como la convención de derechos humanos.
–La misma Naciones Unidas está en esa campaña de promoción.

Ellos dicen: “estamos sobrepoblados”, pero si uno viaja en un avión de un país para otro y mira por las ventanillas, ¿dónde se ve que está sobrepoblado? Estas son campañas sistemáticas para crear una matriz de opinión a favor de sus intereses económicos.
–¿Cuál es el patrón por el cual la Iglesia no permite ni los abortos, ni profilácticos, ni anticonceptivos? ¿Cómo preservar la vida de enfermedades?

La Iglesia promueve una planificación natural que no tenga que tener el componente del uso de los químicos.
Lo que ha hecho el uso masivo de preservativos, anticonceptivos, dispositivos intrauterinos ha sido extender y causar una pandemia, de usar a la mujer y el hombre como objeto sexual. Lo que es la naturaleza del hombre y de la mujer en el sentido procreativo de unirse para tener familia, hoy está todo desestructurado. Estamos viviendo en una situación como de una pandemia, incluso de adicción sexual que no está declarada y que en algún momento habrá que atender.
–¿No está perdiendo la Iglesia en esta campaña?

Lo que es matar o no matar, siempre vamos a enseñar hasta el fin de los tiempos. El tema del aborto es algo que no podemos dar marcha atrás. Por eso, yo personalmente considero a Paraguay un país privilegiado, porque los niños están protegidos por la ley.


El P. Salomon, pertenece a Sacerdotes por la vida

 

La discusión del pastor provida y el médico proaborto

Ilustrativo enfrentamiento entre un médico peruano que quiere hacer aparecer el aborto de la mujer como un derecho, enfocándolo solo como un problema femenino, y un pastor argentino que le hace evidente que se olvida que el bebé en el vientre va ser destrozado por ese derecho. Sucedió en el programa Amor Amor Amor de Frecuencia Latina el 13 de abril de 2012. El enfrentamiento fue entre el pastor Fabio Ubierna de la Iglesia "Casa sobre la Roca" y el Dr. Miguel Gutiérrez, presidente de la Comisión de "Alto Nivel" de Salud Reproductiva del Colegio Médico del Perú, y aunque no lo menciona, también director de la ONG Pathfinder que promueve el aborto en el país.


 

jueves, abril 19, 2012

El Mejor Trabajo del Mundo



Ser mamá es el trabajo más difícil del mundo. Pero también es el mejor.

ESte comercial de P&G rinde honor a todo lo que las mamás hacen para sacar a sus hijos adelante a través de las maravillosas mamás de los atletas Olímpicos de London 2012. El trabajo más difícil del mundo es en verdad el mejor trabajo del mundo.


miércoles, abril 18, 2012

¡Felicidades Enma!



Quiero darle las gracias primeramente a Dios y luego a todas esas personas que me ayudaron en el momento que no sabía quéhacer, durante mi embarazo que decisión tomar, porque cuando salí embarazada muchas personas solo me daban la solución del aborto, tanto médicos, como familia y trabajadoras sociales, hasta la misma comadrona, pero el poder de dios se movió en muchas personas no solo económicamente si no afectuosamente.

Mi testimonio

Salí embarazada y el papá del niño no quiso saber nada, excusas, cuando fui a la maternidad me dijeron que abortara, que podía tener problema porque ya era mi cuarta cesárea y que me podía dar una hemorragia interna según vaya avanzando el embarazo, luego fui a la comadrona para seguir el control, me dijo que lo pensara que abortara luego vinieron los problemas económicos fui a la trabajadora social, la ayuda que me ofrecía era que me podían dar para el aborto y aconsejándome q no hay ayuda de ningún tipo que lo pensara que tengo una nena de 4 años que se me repetía la historia de sacarla sola adelante y que piense en ella. A mi mamá el cura donde ella va a misa ella le contó mi caso y me hablaron de una asociación que se llama "pensando en abortar" que vaya y así fue, que conocí esta asociación y les conté mi caso en cual estoy muy agradecida porque me han ayudado mucho y lo siguen haciendo, por medio de estas se mandaron unos mensajes y muchas personas tocadas por el Señor me han extendido las manos como dije tanto económicamente, como afectuosamente”

Y he seguido mi embarazo sobre todas las cosas, el 16 de abril nació mi hijo se llama Moisés Ezequiel a muchos no le gusta su nombre porque les gusta nombre de artistas de nombre pijos, pero yo a mi hijo le pongo por el significado su nombre Moisés significa salvado por las aguas y mi hijo fue salvado, si muchos conocen la historia de Moisés que mandaron a matar a todos los niños y el fue salvado de las aguas por la hija del faraón, porque Dios utilizo a la hija de faraón para que salve a Moisés mi hijo fue salvado de el aborto por estas personas que dios los ha utilizado y Ezequiel significa fortalecido por Dios...

Gracias a todos Dios los bendiga y les multiplique todo los que han hecho por nosotros les mando una foto de mi bebé Moisés. 


jueves, marzo 29, 2012

Testimonio que nos ofrecen Stefano y Maria Lanzani, padres de Anna Michelle



El extraordinario testimonio que nos ofrecen Stefano y Maria Lanzani, padres de Anna Michelle en esta carta.


Queridos hermanos y amigos:

Con mucha dificultad he logrado encontrar un momento para escribir los acontecimientos que en estos últimos días nos han acompañado. He tenido muchas veces el deseo de encontrar un minuto para contar y también para tener un memorial de lo que Dios nos ha regalado en este tiempo tan precioso.

Hemos esperado el nacimiento de esta niña durante 9 meses y tres semanas, un tiempo que al final parecía no pasar, ya que según las previsiones de los médicos, Anna Michelle tenía que nacer prematura. Así que desde Diciembre ya estábamos esperando las primeras contracciones de un momento a otro, y el parto que también se suponía iba a ser rapidísimo.

Yo dejé de tener citas de trabajo lejos de casa para no arriesgarme a estar lejos cuando el parto comenzara, pero las contracciones no aparecían. El tiempo transcurría entre las visitas al hospital, matronas y médicos que nos preparaban para las posibles evoluciones de un nacimiento que tampoco para ellos resultaba nada claro. Pasada ya la tercera semana de retraso, después de 3 intentos fallidos para inducir el parto, donde los médicos trataban que se diera por vía natural, he tenido una fuerte pelea con la cirujana responsable de la zona neonatal, que quería intentar por cuarta vez inducir el parto, esta vez rompiendo la bolsa amniótica. Habrían así matado a la pequeñita ya que su cabecita, para nada protegida, se vería perjudicada por el instrumental médico que habrían utilizado. La pelea que he tenido con ella se basaba únicamente sobre el hecho que desde el punto de vista médico y ético-hospitalario, los médicos consideraban de menor importancia el valor de la vida de esta niña en comparación con los riesgos de una cesárea que tal vez podría tener consecuencias para María. Esto simplemente porque se trataba de una niña terminal que aún naciendo por cesárea su destino no iba a cambiar.

Con mucha insistencia e implorando por una cesárea que nos negaron inicialmente, los médicos nos concedieron la operación para el martes 7 de febrero. No podían darnos una fecha peor: Davide, el hermano de Maria, sacerdote en Roma, tendría que irse. Costanza, hermana de María y su marido Dario, también viajaban a Italia. Mi hermano Simon Pietro y su mujer Annalisa también regresaban a Roma el mismo día. Maurizia, la madre de María, iba a ser operada ese mismo día en el mismo hospital. En fin, muchas de las personas que habían estado a nuestro lado en estos momentos, justo ese martes ya no iban a estarlo.

El lunes por la mañana hemos vuelto al hospital, un poco preocupados pidiendo que adelantaran la cesárea un día antes del que habían programado, preocupados sobre todo por el hecho de que desde el día anterior María ya no sentía moverse a Anna Michelle como solía hacerlo en esos días. Pensábamos que la niña estaría sufriendo y que se estaría muriendo en el vientre materno por causa del retraso del parto, ya fuera de tiempo. Ese día hemos peregrinado de un departamento a otro del hospital, con la esperanza de que se liberara una cama y un sitio en la sala de operaciones, pero sin mucho éxito. He imaginado en esos momentos lo que ha tenido que sentir la Sagrada Familia de Nazareth cuando José y María iban de puerta en puerta pidiendo hospitalidad en los albergues donde pudiera nacer el niño Jesús y no encontraron lugar para quedarse. Con mucha aflicción, regresamos a casa después de que esta última esperanza se esfumara, pero con la certeza (después de un pequeño registro) que la niña estaba bien. Debo decir, sin embargo, que Dios siempre hace bien las cosas y con mucha más sabiduría de como nosotros pudiéramos pensar.

Fue así como el martes por la mañana Davide, Costanza y Dario pudieron cambiar sin demasiados problemas sus vuelos a Italia; Maurizia ya en la camilla de operaciones y lista para entrar en quirófano ha sido dada de alta sin ser sometida a la operación, y por último, para hacer que Simon Pietro y Annalisa pudieran estar junto a nosotros en estos momentos, la cesárea de María que estaba programada como tercera ese día, fue realizada con máxima prioridad, la primera de la mañana.

¡Ha sido un momento emotivo el nacimiento de Anna, un milagro de la vida! Es el tercer hijo que veo venir al mundo y cada uno de ellos me ha conmovido profundamente el alma. Ver un niño nacer a la vida es como rozar la esencia del Amor que Dios tiene para cada hombre.

A las 9:09 del 7 de febrero de 2012 he visto nacer a nuestra hija Anna Michelle. Llegó al mundo con un pequeño gemido y con un cuerpecito débil y frágil… frágil… sí, pero con un deseo de vivir como si dijera al mundo: La vida vale la pena vivirla toda hasta el fondo… vale la pena vivirla plenamente, aunque parece que no tenga sentido y se sufra, porque en el fondo ¡quien sufre, ama! Nuestro catequista en el ultimo escrutinio del Padre Nuestro me ha recordado una frase de Santa Teresa de Calcuta que he llevado conmigo durante esta experiencia cerca de Anna Michelle: “Ama hasta que te duela”.

En su corta vida he visto sufrir a Anna y os aseguro que se me encogía el corazón. No tenía voz, no emitía ningún gemido cuando sufría, como si no quisiera dar muestra de rechazo ante aquel sufrimiento, pero sufría… La he visto fruncir los ojos, abrir la boca y arquear la espalda por los dolores. Cada vez que le hemos cambiado un vendaje, que le debíamos curar la cabecita, se lamentaba en silencio. Su vida me ha recordado muchísimo la de muchos niños inocentes matados con los abortos, que sufren en el mismo silencio.

¡Ha nacido por cesárea y por gracia de Dios! ¡Ha nacido viva! ¡Ha nacido entre María y yo, que tanto la hemos querido!

En un lado del quirófano se preparaban los médicos colocando sobre una mesa el bisturí, las jeringuillas para la anestesia y demás instrumental necesario para la operación, mientras Davide, que había recibido permiso para entrar en quirófano, en el lado opuesto, sobre otra mesita, preparaba el agua para el Bautismo y los Santos Óleos para la Unción Crismal y la Santa Eucaristía.

Sin un gemido ha nacido como Jesús, entre un buey y una mula que de poco servían, solamente para darle calor con su aliento. Así como ellos, nosotros los padres en nuestro pequeño servicio prestado a la obra mucho más grande que Dios estaba empezando en ella, hemos simplemente decidido aceptar el Don de su vida entre nosotros. En cuanto salió del vientre, los médicos la apoyaron sobre el pecho de María y mientras empezaban a coser la herida de la cesárea, Anna Michelle ha recibido el Bautismo, con agua santificada del Jordán, derramada sobre su cabeza tan frágil. ¡Qué emoción! ¡Qué belleza! ¡Qué bien! ¡Es difícil expresar mi felicidad en ese momento! No pedíamos otra cosa al Señor: que nos la concediera viva por unos momentos. ¡Viva para que pudiera recibir este Sacramento!

Dayenú, dicen los hebreos, esto nos habría bastado, ¡nos habría bastado que hubiera recibido el bautismo, pero no!, Dios ha sido más generoso y le ha dado más. Pensar que después de una hora desde su nacimiento, estábamos en una habitación privada, toda para nosotros, en un hospital lleno de pacientes “aparcados”, hasta en los pasillos porque no había sitio. Y bien, nosotros estábamos en la habitación más grande que hubiéramos podido desear, rodeados de todos los hermanos de Maria, de sus padres, de mi hermano Simon Pietro y su mujer Annalisa.

En esta maravillosa circunstancia Anna Michelle ha podido recibir la plenitud de los sacramentos de la iniciación cristiana: la Primera Comunión y el Sacramento del Espíritu Santo, la Confirmación. ¡Dayenú! Ha celebrado su primer día de vida con muchas dificultades para respirar, luchando por respirar. Durante muchas horas ha tenido la carita morada, como si estuviera muriéndose en cada momento, pero ha vivido 12 días. ¡Ha vivido la vida plena! ¡Como la deseo yo también una vida así de plena y maravillosa en el abandono de los brazos de Dios Padre!

Esa misma noche han venido a la capilla del hospital todas las comunidades de nuestra parroquia que han estado a nuestro lado en este momento. ¡Qué maravilla ha sido tocar la belleza de la Iglesia Católica que en la Comunión de los Santos se reúne a hacer Pascua con una hermana que está a punto de irse, de pasar al cielo! ¡Hemos cantado las Vísperas!, ¡hemos dado gracias a Dios por su vida! Cantábamos ¡“Que amables son tus moradas Señor… solo estar en el umbral de Tu casa es con mucho lo mejor… pasando por el valle del llanto, Él lo cambia en bendición”! En esta liturgia, con los hermanos de nuestra parroquia alrededor, Anna ha recibido la vestidura blanca, ha recibido la vela del bautismo y la parte del rito del Effetha. Los hermanos han sido muy generosos, nos han regalado una tarta nupcial maravillosa, otros han llegado con el mejor champán que se podía encontrar en el mercado, hemos celebrado, hemos descorchado esta botella en el refectorio del hospital que en esta ocasión me pareció tan hermoso como la sala real de las recepciones.

La noche pasó, el día siguiente también, y el siguiente. Días en el hospital marcados por las visitas de tantos peregrinos que llegaban también desde muy lejos. El jueves de esa misma semana los médicos nos han dejado salir del hospital y han trasladado a María y Anna Michellea una casa de cura para niños terminales durante un par de días. Una casa de voluntariado con un espíritu maravilloso que me ha recordado mucho el de la Domus Galilae. Todo estaba al servicio de las personas y por amor a las personas, pacientes y no pacientes, y de manera especial para los que sufrían casos difíciles que se estaban curando allí. Es una estructura entre un hospital y una casa muy acogedora. Nos hemos quedado allí hasta el Sábado, llevando con nosotros también a Paolo y Rebecca, nuestros otros dos hijos, que sumergidos en el paraíso de juguetes que han encontrado allí, ¡han estado con una enorme sonrisa todo el día marcada en lacara! No nos parecía verdad, y esa misma noche ¡hemos regresado a casa con nuestra hija en brazos! He arreglado una cunita que tenía en el trastero a prisa y corriendo, no estaba preparado, no habíamos pensado en volver a casa con Anna Michelle viva, y aún así esa noche ha dormido en la habitación entre María y yo.

Ha sido una niña buenísima, nunca ha llorado, solamente una vez la escuché emitir un gemido, quizás por el dolor, quizás por los cólicos, quizás por la sed, no sabría. Pero ha sido ciertamente muy buena. Daba ternura ver como trataba de digerir la leche que le dábamos a través del pequeño tubo que le entraba por la nariz. Maria no tenía leche, en el hospital nos habían dado un poco antes de volver a casa, leche materna de otras madres que la habían donado, leche que lógicamente pronto terminó. Se dice que Dios provee, ¡pues si!, ¡nos ha conmovido ver su Providencia! Las hermanas de comunidad que daban de mamar a sus hijos, nos han traído a casa su propia leche, ¡la leche de sus hijos! ¡Imaginaos que las matronas y las enfermeras que pasaban por nuestra casa cada día para controlar la situación, no podían creer lo que estaban viendo!

Los días pasaban y Anna Michelle parecía estar cada vez mejor, dándonos la esperanza de que aun pudiera vivir durante muchos días. Mientras tanto ya formaba parte de ese 5% de niños que con su misma patología sobrepasan los 5 días de vida ¡Dayenú… Dayenú… esto nos habría bastado!

Los días que hemos pasado con ella han sido maravillosos. Es cierto que Dios acompaña las pruebas con gracias particulares. Lo que hemos experimentado es que estas gracias son dulcísimas y que las pruebas con las que Dios las acompaña Él nos las vuelve suaves. Finalmente he entendido la palabra que dice el Señor: “mi yugo es suave y mi carga ligera”.

El sábado 18 de Febrero, nos hemos preparado para ir a la Eucaristía con nuestra comunidad. Habían venido los hermanos a preparar a nuestra casa la noche antes, y esa noche hemos descorchado otra botella de champán, siempre del bueno, junto con unas galletas deliciosas.

A Anna Michelle, lógicamente, nos la hemos llevado a la celebración. Una Eucaristía estupenda, festiva, con el Evangelio de ese Domingo, que hablaba de la curación que Cristo ha hecho, la tercera contada en los últimos tres Domingos. Ha estado junto a nosotros, y también en esta ocasión ha recibido la Santa Eucaristía. A menudo nos han recordado durante estos pasados días cómo teníamos un Ángel entre nosotros, pero en este momento de la Comunión, una cosa estábamos pensando: Anna Michelle tenía en el fondo más de lo que un Ángel desearía: los Ángeles anhelan recibir la Comunión, y no pueden; en cambio, ¡Anna Michelle ha podido alimentarse de ella!

Esa misma noche nuestra pequeñita era más débil de lo normal y llevaba ya algunos días sin poder abrir los ojos. María, en un dialogo entre madre e hija, le había susurrado: “Querida Anna, cuando quieras irte, hazlo, nosotros hemos estado contentísimos de haberte tenido en este tiempo…” Es como si la hubiera escuchado en ese momento…

Eran casi las 4 de la mañana y Maria se despertó para darle la leche a través del pequeño tubo que le entraba por la nariz y ha notado una respiración muy irregular con momentos muy largos de apnea. Poco a poco se estaba apagando. Hemos empezado a rezar el Rosario con ella a nuestro lado. Le di la última bendición paterna. Así terminado el rosario, al finalizar ya las letanías marianas, después de haber recibido la Eucaristía unas horas antes, Anna Michelle, con las últimas fuerzas, ha levantado su cabecita, ha abierto los ojos por última vez como para despedirse, ¡y expiró! Ha sido un momento sorprendente, Anna Michelle ha esperado hasta el amanecer del Domingo por la mañana, momento en el que Cristo Resucitó, para parecerse al esposo que iba a su encuentro, ¡hasta en la hora en la que resucitó! Al alba del primer día de la semana, a las 5:20 del domingo por la mañana, ha subido al Padre entre mis brazos y los de Maria.

La sensación a esa hora para mí ha sido igual a la del Domingo de Pascua cuando salimos a las 6 de la mañana de una vigilia que ha durado toda la noche, de la cual salimos cansadísimos, pero ciertamente con una alegría en el corazón que nadie te la puede robar. Estaba cansado, al final de 12 días bastante intensos, pero con una alegría en el corazón bastante difícil de describir.

He pensado como verdaderamente no hay alegría más grande para un padre y una madre. Traer al mundo un hijo y saber ¡que lo hemos acompañado a la vida celeste, a la vida eterna! Pensaba como un padre se sacrifica en darle a un hijo lo mejor que puede, el mejor par de zapatos, la mejor oportunidad en los estudios, el curso de violín… yo que sé, y aun así todo lo que realmente al final nos queda y que verdaderamente vale la pena, es que el hijo se salve, y se salve para la eternidad. Tener la certeza de que nuestra hija ahora está en el cielo, es el consuelo más grande que un padre puede recibir en la vida.

La hemos mimado un poco, acariciándola, besándola, luego la hemos limpiado, cambiado, la hemos vestido de blanco y la hemos puesto de nuevo entre nosotros. Unas horas más tarde junto con nuestros otros dos hijos, hemos rezado los Laudes del domingo, poniendo a Anna Michelle entre ellos en el sofá, explicándoles que su aliento había subido al Paraíso. Hemos leído y comentado el Evangelio de la Resurrección y cantado con mucha conmoción “Quienes son y de donde vienen… son los que vienen de la gran tribulación, y han lavado sus túnicas y las blanquearon en la sangre del cordero” (Apocalipsis).

Unas horas más tarde estábamos celebrando otra vez la Eucaristía, la misma que habíamos celebrado la víspera anterior en la asamblea de nuestra Comunidad, pero esta vez solo con el cuerpo de Anna Michelle. Ahora la celebraba con nosotros pero desde la otra orilla. No cuento todos los detalles, si no debería escribir un libro, pero muchos han sido los memoriales de estos días ¡y esta Eucaristía ha sido uno de ellos! ¡Dayenú, esto nos habría bastado! ¡Dios ha sido tan generoso… mucho… mucho!

Queremos dar gracias a Dios por la vida de Anna Michelle, por sus doce días de vida, por lo que ella ha recibido y lo que hemos recibido nosotros a través de ella, por la cercanía y las oraciones de tantos hermanos y hermanas que aunque sin nosotros saberlo, nos han sostenido con sus oraciones. Damos gracias a Dios por el Don de nuestras Comunidades Neocatecumenales.

“Mil años a tus ojos son como el ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche. ¡Más tu Señor estas cerca! ¡Enséñanos a contar nuestros días para que entre la sabiduría en nuestro corazón!” (Salmo 89)

El viernes 2 de Marzo de 2012 a las 10:30 en nuestra parroquia “Our Lady Of Sorrows” en Peckham (Inglaterra) celebraremos los funerales. ¡Estáis todos invitados! ¡Venid a hacer Pascua con nosotros!

Os pedimos que sigáis rezando por nosotros, pienso que pronto llegarán los momentos difíciles en los que el demonio querrá hacernos blasfemar contra la vida. Rezar para que podamos resistirle.

Stefano y Maria Lanzani

“Anna Michelle Lanzani. Nacida y bautizada el 7 de Febrero de 2012. Nacida para el Cielo el 19 de Febrero de 2012. Bendito sea el Señor. Os pedimos que sigáis rezando por nosotros, pienso que pronto llegarán los momentos difíciles en los que el demonio querrá hacernos blasfemar contra la vida. Rezar para que podamos resistirle.”


lunes, marzo 26, 2012

Embarazada por violación: ¿asesinar al bebé o dejarlo nacer?



Ashsley Boyer, Liz Capi y Shauna Prewitt tienen en común una tragedia: las tres padecieron una violación.

Resultado de las distintas violaciones fueron tres bebés. ¿Cómo pasó, qué pensamiento atravesó por sus mentes y a dónde fueron orilladas por algunos «consejeros»?

En este video las tres protagonistas ofrecen su testimonio. Una de ellas recuerda, por ejemplo, cuando una de sus amigas le dijo: «eres inteligente, tú sabes que es un bebé y no puedes matar a un bebé. Recuerdo perfectamente el día en que decidí que tendría a mi hijo y fue el día más feliz en tres meses». Otra subraya que ninguna mujer es víctima de un embarazo, sino de una violación.

Tres ejemplos reales y conmovedores; tres casos de vida con nombre, apellido y rostro de mamás que eligieron la vida para sus hijos en lugar de asesinarlos.



miércoles, marzo 14, 2012

Rocío: "Lo que llevo dentro es una vida"






Rocío está esperando su tercer hijo

Embarazada de su tercer hijo, Rocío no se plantearía abortar. "Lo que llevo dentro es una vida", ha dicho Rocío que ha asegurado que la única diferencia con sus otros hijos es el proceso evolutivo en el que se encuentra. "No podemos decidir cuando se acaba una vida."


jueves, enero 26, 2012

El jardín de los ángeles: Un cementerio en Roma para los no nacidos


Maite Ballesteros. Roma. El Jardín de los Ángeles es un homenaje a todos los niños que no nacieron víctimas de un aborto. "El proyecto quiere dar respuesta a los padres que tienen la necesidad de darles sepultura".

El Jardín de los Ángeles. Así se llama el nuevo espacio que el Ayuntamiento de Roma ha creado en el cementerio Laurentino. Un área de 600 metros cuadrados que está dedicada a acoger las tumbas de los niños que nunca nacieron a causa de la interrupción del embarazo.

El proyecto está promovido por la consejería de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Roma y por la empresa Ama, que se dedica a la recogida de residuos en los hospitales. La iniciativa tiene como finalidad ofrecer una sepultura a los fetos de abortos espontáneos o terapéuticos que no nacieron y que de otra manera serían considerados desperdicios para arrojar en los vertederos de los hospitales.

Han dado luz verde a la iniciativa la teniente de alcalde de Roma, Sveva Belviso; el presidente de la empresa Ama, Piergiorgio Benvenuti; el presidente del municipio, Pasquale Calzzeta, y el vicepárroco de la iglesia San Romualdo Abbate, don Saju, que ha bendecido el Jardín de los Ángeles.

El nuevo espacio, un rectángulo de césped donde se han plantado camelias, está custodiado por la estatua de un ángel blanco, símbolo de la pureza. “El proyecto quiere dar una respuesta a los padres que no han podido ver nacer a su hijo, pero que tienen la necesidad de dar sepultura al feto”, afirma Sveva Belviso.

Sepultar a los niños no nacidos no es una obligación ni se ha establecido como una ley, continúa explicando Belviso, sino que es una opción para los padres que deseen dar sepultura al niño no nacido.

La teniente de alcalde aclaró que este proyecto “no interfiere con la ley del aborto”, que en Italia permite la interrupción del embarazo antes de los 90 días de gestación; entre el cuarto y quinto mes, siempre que sea por problemas de naturaleza terapéutica; cuando corra peligro la vida de la madre o cuando se detecten malformaciones en el feto.

En Italia ya hay otras dos ciudades que cuentan con cementerios para sepultar fetos abortados. En Milán, en la región de Lombardía, al Norte del país transalpino, ya hay un camposanto para niños no nacidos desde hace tres años. La ciudad de Caserta, al Sur de Italia, en la región de la Campaña, también inauguró el pasado mes de julio un cementerio similar al romano. Una idea que partió de la asociación Defender la vida con María, y que recibió el apoyo del alcalde de la ciudad y del obispo de la diócesis.

Las lápidas del Jardín de los Ángeles serán todas iguales, de color blanco, pero cada una tendrá un código diferente. El cementerio de los niños no nacidos estará disponible para aquellos que hagan una petición al ayuntamiento, que concederá el permiso a las familias que deseen conseguir un espacio para enterrar a su hijo.

Gaceta