miércoles, junio 19, 2013

Cinco pasos para sanar las heridas del aborto

Manfred Müller, editor de la revista Medizin und Ideologie ("medicina y ideología"), una asociación de médicos pro-vida en Europa de habla alemana, es el autor de un pequeño libro de 40 páginas, Fünf Schritte - die Heilung der Abtreibungswunden ("Cinco pasos para sanar las heridas del aborto"), pone de manifiesto formas de curar el "Síndrome post Aborto" (Abreviatura en Inglés "PAS", en español SPA). 

Tres preguntas a este especialista de literatura y que también es teólogo


ASME: Sr. Müller, qué actitudes se debe evitar con las mujeres que han tenido abortos?
Manfred M. Müller: En primer lugar, los juicios de los que lo saben todo, y segundo, igualmente devastador, la palabras tranquilizadoras sin limite. Y aquí está el porqué.
Ninguno de nosotros sabe la historia de las mujeres que tienen abortos, ni los hombres. ¿Qué heridas hay en sus vidas? ¿Cual a sido el detonante, empujándoles a este mortal corto-circuito que es el aborto? ¿Cual han sido las presiones o egoísmos, los móviles decisivos?
Sin embargo, no podemos concluir que es necesario minimizar el aborto. El hombre o mujer, saben muy bien, en el fondo, que su decisión es errónea.

¿Cuáles son las resistencias que deben renunciar la mujeres afectadas al SPA, para ir hacia su sanación?
La represión, la proyección y la justificación. 
La represión puede ser tan violenta que una mujer sin duda recordará otras operaciones, pero no un aborto; aunque sea solo de un año. La proyección significa el hecho de descargar en los demás su propia responsabilidad. La justificación, en actuar a la ofensiva: se defiende, se aprueba alto y claro el aborto bloqueando de inmediato cualquier confrontación con lo vivido.

¿Qué pasos debe afrontar una mujer afectada por  SPA para su curación?

1. La mujer tuvo que decir sí a su sufrimiento. Este sufrimiento no se oculta o reprime. La mujer admitió que el sufrimiento tiene que ver con el aborto.

2. La mujer le llama por su nombre a lo que pasó. El aborto no es una interrupción voluntaria del embarazo, sino el asesinato de su hijo.

3. La mujer confiesa su culpa. Puede que haya sido sometida a una gran presión cuando acepto abortar. Pero es necesario que la mujer diga que también es responsable de la aborto.

4. La mujer quiso la reconciliación. La reconciliación con su hijo muerto. La reconciliación con los que la empujaron a abortar. Pero también la reconciliación consigo misma, y la reconciliación con Dios, el Creador de la vida, a través del arrepentimiento y la confesión.

5. La mujer elige la vida. Durante el aborto, resultó que apagó la vida de un niño no nacido. Ahora la mujer entiende que la vida es un regalo que ahora elige la vida, que antes negó.

El aborto no resuelve los problemas, sino que crea unos más grandes. Y esto es especialmente para la mujer que no sirve para nada de minimizar y de desdramatizar las consecuencias del aborto. Muy concretamente, ASME proporciona asesoramiento y ayuda para encontrar una solución que permita mantener con vida a los niños y preservar las mujeres de las pesadas consecuencias del aborto.

 Fuente ASME

miércoles, junio 12, 2013

La sanación de las heridas desde el amor de Jesucristo

María José Mansilla, directora nacional de Spei Mater, nos habla de cómo la Divina Misericordia perdona y cura el corazón de todos y en especial relación con la sanación de las heridas producidas por el aborto. Muy interesante para todos.


Capacitación del Proyecto Raquel en la Argentina

 Durante los días 18,19,20,21 del presente mes tendrá lugar la capacitación del Proyecto Raquel, para el acompañamiento pastoral de sanación y reconciliación postaborto.

Está dirigida a sacerdotes, voluntarios y colaboradores de GRAVIDA, la red de CAMs de Argentina.
Para obtener mas informacion pueden escribir a capacitacion.praquel @ gmail.com 


«Queremos llevar el "aceite del consuelo y el vino de la esperanza»  a esos corazones heridos y desconsolados en la búsqueda de la paz y perdón, con la convicción de que es el mismo Señor que sana cuando abraza con su misericordia.

Grávida 2013


viernes, junio 07, 2013

Mantener el derecho al aborto es sostener la corrupción del Estado

Mons. Reig: «Mantener el derecho al aborto es sostener la corrupción del Estado»


Parece mentira que cueste tanto derogar la ley actual del aborto que consagra como bien jurídico el “derecho” a destruir una vida inocente en el seno de la madre. Ante el retraso, en la anunciada derogación de esta ley, y la supuesta incertidumbre del partido que sustenta al gobierno de la nación, se ha desatado otra vez toda la maquinaria de propaganda pro-abortista, utilizando, como siempre, casos límite para manipular los sentimientos de las personas y generar confusión.

Analicemos brevemente el engaño de los eslóganes a favor del aborto y, en general, la manipulación del lenguaje que se utiliza. Cuando hablamos del aborto, ¿se trata de una ‘interrupción’ del embarazo? No. El aborto procurado es la eliminación de un ser humano inocente. ¿Se trata de una cuestión de salud reproductiva o sexual? En absoluto. El aborto no cura nada, sólo destruye. ¿Se trata de afirmar el derecho de la madre a decidir? Tampoco. La madre tiene derecho a decidir aquellas cosas – entendemos que buenas – que afectan a su vida personal, pero no tiene derecho a matar a nadie por el hecho de llevarlo en su seno. Pero ¿y si el feto es un agresor – como algunos aseguran con falsedad – contra la salud de la madre? El hijo concebido y no nacido es siempre inocente. Nunca es un agresor y merece acogida y respeto, y más dada su precariedad e indefensión. 

Nada debe hacerse – ni como fin ni como medio – que atente directamente contra él. Ahora bien, siempre que se cumplan los pertinentes criterios, se podrá intervenir con los tratamientos legítimos que correspondan, para curar a la madre, aunque se produzca – indirectamente y sin pretenderlo –, la muerte del hijo. [Cuando hablamos de ‘los pertinentes criterios’ para intentar la curación de la madre nos referimos a los siguientes: que la acción en sí misma – prescindiendo de sus efectos – sea buena o al menos indiferente; que el fin del agente sea obtener el efecto bueno y se limite a permitir el malo; que el efecto primero e inmediato que se sigue sea el bueno; y que exista una causa proporcionalmente grave para actuar]. En todo caso, nada impide que la madre renuncie a tratamientos legítimos por salvar la vida de su hijo.

Hechas estas aclaraciones vayamos al núcleo de la cuestión. Cuando hablamos de la vida humana concebida ¿hablamos de un ser humano? Por supuesto. Afirmar lo contrario supone prescindir de las evidencias científicas. Entonces ¿cuál es la razón para continuar afirmando el derecho al aborto? A mí modo de ver dos son, al menos, las razones. En primer lugar se trata de prolongar la misma ceguera espiritual que llevó a mantener la esclavitud como buena durante siglos. En segundo lugar se trata de afirmar un concepto de libertad perverso, despótico e insolidario. Mantener el derecho al aborto es sostener la corrupción del Estado. Si se puede matar al inocente indefenso, toda corrupción imaginable es posible y podría ser garantizada como «derecho».

La mujer no debe caer en este engaño. Ella también es víctima del aborto y merece el apoyo y la estima de toda la sociedad. La verdadera ayuda a la madre es sostenerla en su embarazo y ayudarla en la crianza de los hijos. Así pasaríamos de la cultura de la muerte a poner las bases para la civilización del amor.


+ Juan Antonio Reig Pla
Obispo de Alcalá de Henares

lunes, mayo 27, 2013

Lo hombres y el aborto, un silencio impuesto




Cada año, desde 1974, se celebra en Washington la "Marcha por la vida" un acto reivindicativo en el que se pide la revocación de la ley Roe vs. Wade, por la que se legalizó el aborto en Estados Unidos en 1973. 

Desde no hace mucho tiempo, Chris Aubert participa en esa marcha o en la marcha que se hace en su localidad. Lo hace consciente de lo que vale una vida después de darse cuenta de que, en lugar de los cinco hijos que le hacen inmensamente feliz, esa cifra podría ser de siete. En 1985, su por entonces novia le dijo que estaba embarazada y que iba a abortar. Él le dio 200 dólares y se marchó a ver un partido de béisbol. En 1991, la historia se repitió con otra novia. "Era totalmente irrelevante para mí", cuenta en su blog. Él creía que aquello no repercutiría en su vida, pero, un día, en la consulta del ginecólogo, viendo, con su actual esposa, una ecografía de uno de sus hijos -esta vez sí deseado-, sintió una punzada en el pecho, un arrepentimiento profundo por lo que había hecho. "Si pudiera volver atrás, salvaría a esos niños", confiesa; "Hay una mancha que no se irá de mi alma".

Sobreproteger o destruir

Vicky Thorn es activista provida desde antes de que existiera el movimiento como tal. Es la fundadora del Proyecto Raquel, que ayuda a las mujeres tras un aborto provocado. También a los hombres, aunque asegura a Misión que las secuelas de esta práctica en ellos son aún "un tabú, porque se considera al aborto como un asunto de mujeres". Tras no permitir el nacimiento de un hijo, Thorn describe una doble reacción en los hombres: por un lado, están los que, al tener hijos deseados, se vuelven sobreprotectores y viven en constante angustia por que les suceda algo. Por otro, se encuentran los que han pasado por un infierno de alcohol, drogas, adicciones sexuales y autodestrucción. La experiencia de Thorn es que, tras la pérdida, el varón pasa por la ira, la rabia, la frustración, el sufrimiento profundo, el arrepentimiento y la tristeza. "Les cuesta aceptar que han mirado hacia otro lado", afirma. A estos sentimientos se une la vergüenza por haber permitido que les arrebataran a sus hijos, a los que debían de haber protegido.

Otra de las ideas que apoya esta pretendida desvinculación del hombre de la paternidad es la de que "se trata del cuerpo de la mujer y por eso ella debe decidir". "Un embarazo es cosa de dos y hay que hablado, más incluso si es inesperado. No se puede dejar al hombre de lado", asegura Samuel, que, dentro de apenas cuatro meses, se convertirá en padre a los 20 años de edad. Ni sus padres, ni los padres de su novia, ni su novia, ni él trabajan. Aún así, estamos todos muy contentos. En mi familia, nos gustan mucho los niños, y yo quería tener hijos, aunque no tan pronto", concluye. Les preocupa el futuro, y por eso acudieron a Red Madre. Desde esta organización les procurarán todo lo necesario para que a su pequeño no le falte de nada.

Pero la mentira sobre el papel del hombre en la procreación se extiende como una mancha de aceite. En ese pilar se apoyan muchos de los abortorios para esgrimir sus argumentos, cimentados desde una profunda visión feminista. Sin ir más lejos, una visita a la página web de la clínica Dator nos da la respuesta. En su apartado "Hombre y aborto", la primera frase reza así: "Es la mujer quien debe tomar la decisión final sobre tener o no un aborto".

Ondina Vélez, médica y miembro del Instituto CEU de Estudios de la Familia, afirma que los hombres se sienten muy heridos tras el aborto, de tal forma que, en muchos casos, incluso pueden no volver a retomar la relación con su pareja: "En muchos matrimonios y parejas, la actitud más frecuente es que los hombres se encuentren expectantes y aceptan la decisión de ellas, precisamente porque sienten que 'el aborto es cosa de mujeres' y que ellos no tienen derecho a opinar". Por ejemplo, dos de los varones que ha atendido Ondina en su consulta no estaban de acuerdo con deshacerse del hijo que venía en camino. "Al poco tiempo, rompieron la relación con sus parejas", apostilla Vélez.

Son los que, o miran para otro lado, o inducen a la mujer a cometer un aborto. Parece que no se pueden desvincular de esa "mala prensa". Sin embargo, también son víctimas de un entorno que muchas veces les presiona. Como dice Thorn, "fueron animados a permitir que ella eligiera, cuando en realidad ellos querían ser padres". 

Para más información: redmadre.es proyecto-raquel.com 
Leído en  revistamision.com 

domingo, mayo 19, 2013

Lidia Esther: Cada vez que veía a un niño pequeño por la calle, me estremecía


"Abortar a mi hijo me llevó al pozo”, cuenta Lidia Esther, tinerfeña de 33 años. Un pozo de angustia que le condujo a la separación, la droga, la pérdida del trabajo, la desesperación. Abortó al feto de dos meses en 2007, cuando ella tenía 27 años, y desde entonces no levanta cabeza. 

“No es cierto que el aborto no deja huella, como dicen algunas. No hay día que no recuerde aquella terrible experiencia. Acabar con mi hijo me hizo muy desgraciada”, afirma Lidia Esther. La joven llevaba cinco años viviendo con su novio y tenían pensado casarse, cuando ella se quedó embarazada. “Teníamos trabajo los dos, económicamente no estábamos mal, el feto no tenía malformaciones. Y vivíamos una vida de lujos: hoteles casi todos los fines de semana, ropa de marcas, fiestas. Pero mi pareja me obligó”. Motivo: aún no estaba preparado para ser padre. Lidia se dejó convencer y pasó por el quirófano. 

“Para mi fue un mero trámite”, relata. A los dos meses se casaron. “Si en ese momento me hubieran preguntado si el aborto era bueno, les hubiera dicho que sí, que era un derecho de la mujer (nosotras parimos, nosotras decidimos). Si me hubieran hablado del síndrome post-aborto me hubiera reído. Me sentía bien, creía ser feliz, pero no era así”. Nada más casarse empezaron los problemas. 

“La relación se convirtió en un infierno. Yo empecé a odiarle a él y él a maltratarme. A los pocos meses, nos separamos”. Lidia entró en depresión y su vida comenzó a deslizarse por un tobogán sin fin. “Perdía los trabajos, me metí en drogas, tenía relaciones sexuales sin control. No veía salida por ningún lado”. Está convencida de que la causa de todo aquello era el aborto. “Cada vez que veía a un niño pequeño por la calle, me estremecía”. Lidia perdió las ganas de vivir y “en tres ocasiones intenté quitarme la vida”. El infierno se prolongó durante casi seis años. Hasta que su madre la llevó a un sacerdote de su parroquia. “Yo no era religiosa, pero mi madre insistió”. El cura fue “la única persona que me comprendió y no me juzgó”. 

Lidia Esther experimentó la necesidad del perdón y la angustia fue cediendo poco a poco. Pero “seguía sin asumir la carga del aborto, hacia esfuerzos por borrarlo de mi vida”. Empezó a asumirlo cuando se introdujo en la vida parroquial: “Me relajaba, me hacía sentir querida y perdonada”. Pero el gran paso lo dio, cuando una psicóloga le recomendó que fuera a una concentración en contra del aborto. “Fui a apoyar -cuenta Lidia- lo que no sabía era que esa mañana mi vida cambiaría de verdad”. 

"Me sinceré con una chica; y esa conversación me hizo ser consciente de que lo malo que me había pasado era consecuencia de todo eso. Me habló del Síndrome post-aborto y todo cobró sentido. Lo primero que hice a partir de ahí fue confesarme de este gran pecado que había cometido”. Más tarde, estuvo en el Santuario de Medjuroge, donde se confesó. “No te acabas de quitar de la cabeza que has acabado con la vida de tu hijo, pero una vez te has reconciliado con Dios, piensas que está en el Cielo”. Lo llama Iván y habla con él. “Recé a la Virgen y salí de allí con la satisfacción de que mi hijo me había perdonado. Me dio mucha paz, me sentí querida”. 

A partir de ese momento, “supe que debía ayudar a que nadie más pasara por lo que yo he pasado”. Ahora ha vuelto a trabajar y se siente diferente. Colabora con grupos pro-vida y ha participado en varios “rescates” de chicas que iban a abortar. “Les digo que acabar con el hijo no es la solución”. Algunas se convencen y otras no, pero “ninguna de las que han decidido seguir adelante, se ha arrepentido de tener al niño”. Cree que no basta con reformar la actual ley del aborto. 

“Si volvemos a la ley anterior, se salvarán vidas, pero la ley antigua era un coladero y tampoco es la panacea”. Lidia Esther cree que el riesgo psíquico era una excusa, y que ni siquiera las malformaciones son razón suficiente para abortar. “Creo que si mi feto hubiera tenido malformaciones, yo habría seguido adelante”. Pero los médicos recomiendan hacerse pruebas y más pruebas a las embarazadas para detectar malformaciones.  “Pienso que no es motivo para acabar con una vida. Además, una persona con malformaciones puede ser un bendición”. Sabe de lo que habla: tuvo una hermana con parálisis cerebral, que falleció a los 35 años. “Te cambia la vida, te hace valorar lo importante”. Defender la vida no es asunto de derechas, ni de izquierdas, asegura, ni tampoco de ser o no religioso. Aunque añade: “si todos fuésemos más religiosos no abortaríamos”. “Nadie tiene derecho a matar a nadie. Aunque yo no soy quien para juzgar a nadie”.

Alfonso Basallo en Época 19-05-13


viernes, abril 26, 2013

Gemma Collins habla de sus autolesiones tras un aborto provocado

Las mujeres que han abortado sufren un 81 por ciento más de problemas mentales
El 10 por ciento de las enfermedades mentales están directamente relacionadas con el aborto
I. FERNÁNDEZ
Collins ha reconocido a diversos medios de comunicación, esta semana, que el síndrome post aborto que sufre desde hace 12 años la ha conducido a la autodestrucción.

REDACCIÓN HO.- Abortó a su hijo de tres meses de gestación, cuando ella tenía 20 años, porque así se lo aconsejaron tres médicos, pues había estado tomando medicamentos sin saber que estaba embarazada. En concreto, según ha explicado al periódico The Sun, había seguido tomando pastillas anticonceptivas, también un antibiótico y un medicamento para las nauseas.

Tras el aborto empezó a autolesionarse y a atiborrarse de comida
Pero después del aborto, según relata a la revista Now, sin saber por qué, empezó a sentir una culpa y desesperación total que la condujo a autolesionarse, practicándose cortes en su cuerpo, y a darse atracones de comida, que hicieron que en menos de un año pasara de una talla 10, del Reino Unido, a una 18.

¿Qué pasa si ahora no puedo tener un bebé?
La presentadora, que ahora tiene 32 años, explica que le preocupa mucho un aborto involuntario que tuvo en la noche de los Premios Nacionales de la Televisión Británica, y según ha contado a The Mirror, se siente culpable: "¿Qué pasa si no puedo tener un bebé ahora?". Collins añade que siente el reciente aborto involuntario como si fuera un castigo divino por el aborto provocado de su primer hijo.

La Revista Británica de Psiquiatría da cifras del síndrome post aborto
Pero Gemma no es la única que sufre el síndrome post aborto, según recuerda LifeNews, un macro análisis que comprende veintidós estudios a 877.181 mujeres durante un periodo de 14 años, publicado en 2011 en el British Journal of Psychiatry, reveló que las mujeres que se habían sometido a un aborto provocado experimentan un 81 por ciento más de problemas de salud mental y el abuso de sustancias y las conductas suicidas son más probables después de un aborto.

El Real Colegio de Psiquiatras del Reino Unido también dio la voz de alarma
El estudio también reveló que casi el 10 por ciento de todos los problemas de salud mental son directamente atribuibles al aborto. El Real Colegio de Psiquiatras del Reino Unido advirtió en 2008 que las mujeres deben ser aconsejadas sobre todos estos peligros antes de ir a abortar.


jueves, abril 11, 2013

El Papa Francisco impulsor del Proyecto Raquel que ayuda a mujeres que han abortado



Como arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio se caracterizó por su firme defensa de la vida y su rotunda condena del aborto, pero siempre desde la misericordia hacia las mujeres que han pasado por ese trance. Por eso acogió con entusiasmo el proyecto Raquel, que ayuda a las mujeres a superar el síndrome post-aborto. «Es un campeón en la lucha por la vida, con la peculiaridad de que le gusta acercarse a la realidad, a las periferias, como dice él», y el caso de las mujeres que sufren tras un aborto es una de ellas, dijo monseñor Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares, al presentar un Encuentro Internacional provida que se celebrará el próximo fin de semana en Madrid


Es conocido el compromiso del Papa Francisco con la defensa de la vida. Y también que la misericordia divina es su tema predilecto. En sus tiempos de cardenal arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio encontró la fórmula perfecta de aunar ambas preocupaciones: a través del Proyecto Raquel, una iniciativa católica, surgida en EE.UU. para la sanación y la reconciliación de mujeres que sufren el síndrome post-aborto
El Proyecto Raquel es una de las realidades que se presentará en el Encuentro Internacional La Iglesia católica por la vida, que la Universidad CEU San Pablo acogerá los días 13 y 14 de abril, y que ha sido organizado por la Provincia eclesiástica de Madrid dentro de su Semana por la vida.
Durante la presentación del Encuentro, el miércoles, María José Mansilla, coordinadora de acciones pro vida en el Obispado de  Alcalá de Henares, contó que, en junio de 2012, participó en un curso internacional de capacitación para personas interesadas en implantar Proyecto Raquel en sus diócesis. El curso de se celebraba en Cuenca, Ecuador, y a él acudieron representantes de varios países de Iberoamérica; entre ellos, «cuatro o cinco personas de la diócesis de Buenos Aires».
Cuando volvieron a casa y le contaron su experiencia a su arzobispo, éste se entusiasmó, y quiso que el proyecto tuviera más fuerza a Argentina. Se puso en contacto con varios obispos, y comenzó a organizar un nuevo curso de capacitación, destinado exclusivamente a este país. «Incluso hizo él mismo la reserva de la casa donde se va a celebrar», subrayó Mansilla. Este encuentro formativo se impartirá el próximo mes de junio, y en él participarán al menos representantes de 25 de las 62 diócesis argentinas.
La anécdota es reveladora de cómo Jorge Bergoglio ha afrontado la lucha por la vida, considera el obispo de Alcalá y Presidente de la Subcomisión Familia y Vida de la Conferencia Episcopal, monseñor Juan Antonio Reig Pla. «Es un campeón en la lucha por la vida, con la peculiaridad de que le gusta acercarse a la realidad, a las periferias, como dice él», y el caso de las mujeres que sufren tras un aborto es una de ellas. Por ello, pronosticó que, junto a la firmeza, tratará la cuestión del aborto desde una gran misericordia.

viernes, marzo 22, 2013

Madrid y Spei Mater Semana por la Vida

Buenas noticias:


La provincia eclesiástica de Madrid y Spei Mater organizan este año la Semana por la Vida. Entre otros actos, el fin de semana del 13 y 14 de Abril  tendrá lugar en Madrid un Encuentro Internacional con el lema " La Iglesia apuesta por la Vida- Ofreciendo respuestas concretas"  y queremos invitar a los delegados de familia, centros de orientación familiar y agentes de pastoral de todas las diócesis, a las asociaciones de fieles, movimientos eclesiales y congregaciones religiosas,  a las organizaciones provida y por supuesto a todos los católicos sensibilizados con la importancia de la defensa de la vida. 

El objetivo de este encuentro no es simplemente ofrecer una serie de charlas con personas de nivel sobre temas de vida sino animar y alentar a que la pastoral de la vida forme parte de la pastoral ordinaria de las parroquias y que la defensa de la vida no sea únicamente delegada en asociaciones civiles y aconfesionales sino que también sea asumida como tarea propia, eclesial y evangelizadora.

Hemos invitado a los dirigentes de tres asociaciones americanas: 

- Aurora Tinajero- Directora en Dallas de Respectif  Life (La organización pro vida diocesana de la Iglesia Americana ) 
- Ingrid Meyer- Directora del Proyecto Gabriel en la Diócesis de Dallas. 
- Monseñor Ignacio Barreiro - Director Delegacion en Roma-Vaticano de Vida Humana Internacional
- Mario Rojas - Coordinador países hispanos de Vida Humana Internacional (La asociación pro vida confesional católica mas grande, con representación en 80 países)
- Adriana González- Fundadora de Catholics Called to Witness (Católicos llamados a ser testigos- organización católica en defensa de los principios innegociables : Vida, matrimonio y libertad religiosa)

D. Juan Antonio Reig Pla nos introducirá en el panorama en España y en las actividades que ya se están realizando en este sentido, y los ponentes nos expondrán el modelo americano que se ha demostrado de gran éxito. Posteriormente a través de talleres y mesas redondas recogeremos las aportaciones de cómo seria aplicable y que medida en España y los distintas experiencias e iniciativas católicas. 

Los talleres corresponderán a los distintos ámbitos de la acción provida y se enmarcaran en los proyectos de Spei Mater, asociación provida de la Iglesia en España y que ya funcionan en varias diócesis. Las personas que se inscriban podrán elegir en que taller quieren participar:

  • Sindrome post aborto (Proyecto Raquel)
  • Grupos parroquiales por la vida (Proyecto Effeta)
  • Atención y asistencia a la embarazada (Proyecto Angel)
  • Influir en la sociedad. 



Las inscripciones las gestionaremos desde la Delfam de Madrid : delfamvida@delfam.es - Tlf 913 665 921. Adjuntamos el folleto y dirección.

Luchemos por una cultura de la vida con las armas de la fe. ¡Os esperamos! 
María José Mansilla 
Presidenta de Spei Mater.





delfam.es




domingo, marzo 17, 2013

La última entrevista de Mons Bergoglio antes de ser Papa: «Jesús no se cansa de perdonar»


En la entrevista, el ahora Papa habló de su infancia y cómo su abuela  le enseñó a rezar. "Hayas lo que hayas hecho en tu vida, mira a Jesús", decía a los oyentes.

Antes de ser elegido Papa, el todavía cardenal Bergoglio concedió la que fue su última entrevista antes de ser Papa a una humilde emisora, La 96, situada en una barriada de las más pobres de Buenos Aires. 

“Lo que más me impresiona de Jesús es su ternura, su misericordia. Jesús perdona siempre, te está esperando para perdonarte, para volverte a ubicar. Jesús no se cansa de perdonar. Si nosotros nos apartamos mucho de Jesús se nos va endureciendo el corazón. Y entonces nos cansamos de pedir perdón, pero Él no se cansa nunca de perdonas. Hayas lo que haya que hecho en la vida, mira a Jesús, y vas a sentir lo que es su misericordia. Y eso se lo digo a todos. No le tengan miedo. Algunos dicen ‘no, Jesús está con el látigo en la mano, y me va a dar por todos lados’. Te está esperando con ternura, con cariño, basta que lo mires. Eso es lo que a mi más llega de Jesús, su ternura y su misericordia. Por eso usé esa palabra en mi lema sacerdotal”.

Durante esta entrevista concedida a La 96, Voz de Caacupé, el todavía cardenal Bergoglio recordaba su infancia,  y quién fue la persona que lo enseñó a rezar: “A los trece meses de nacer yo, nació mi otro hermano. Somos cinco. Y mamá no daba a basto con los dos. Y mi abuela, que vivía a la vuelta, me llevaba a la mañana con ella, y me traía a la tarde. Lo que más recuerdo es esa vida compartida entre la casa de mamá y papá y la casa de los abuelos. Y la que me enseñó a rezar más fue mi abuela”-

El arzobispo de Buenos Aires relataba en qué consiste la labor pastoral: “Uno puede ser pastor de tres maneras, y a veces tiene que usar las tres maneras. O el pastor que va delante marcando el camino, o el pastor que va a los costados cuidando que no se desmadre la cosa, que siga más o menos todo junto, o el pastor que va detrás siguiendo el camino que las ovejas van marcando con su olfato. Muchas veces, la brújula, el olfato lo tiene el pueblo de Dios, el santo y fiel pueblo de Dios. Vos tenés que mirar para dónde va, porque el Espíritu Santo es el que trabaja el corazón del fiel pueblo de Dios”.

Caacupé es una parroquia ubicada en el corazón de la Villa 21-24 y Zabaleta, en Barracas, Buenos Aires, Argentina.  Desde 1976 trabaja a favor de la evangelización y la promoción social de su gente. La villa 21 ocupa 63 hectáreas, donde viven 50 mil personas, muchas originarias de Paraguay, Perú, Bolivia. Se encuentra en el conglomerado de pobreza urbana más importante de la Ciudad de Buenos Aires. La parroquia de Caacupé cuenta con 13 capillas, un centro de recuperación de adictos, una escuela de oficios, un colegio secundario, hogares de ancianos y adolescentes, 8 comedores comunitarios, un movimiento infanto-juvenil integrado por más de 1000 niños y jóvenes de la villa. 

Tiene, además, la radio La 96, Voz de Caacupé, y el periódico “El católico”. Caacupé acompaña y guía la vida de muchos hombres y mujeres de este barrio obrero, humilde, de enorme fervor popular, que busca vivir con dignidad. Su párroco es el padre Toto, y lo acompañan los padres Facundo, Charlie y Juan.



miércoles, marzo 06, 2013

Crescendo: Mensaje de Eduardo Verastegui






 HazteOir.org estrenó en exclusiva en España el corto "Crescendo" de Eduardo Verastegui, producido por la madre de Justin Bieber en los cines Palafox. Aquí, las palabras que dedicó Eduardo Verástegui a los asistentes al estreno.

Se pueden activar los subtítulos.

 

Crescendo: Mensaje de Pattie Mallette, madre de Justin Bieber





HazteOir.org ha estrrenado en exclusiva en España el corto "Crescendo" de Eduardo Verástegui, producido por la madre de Justin Bieber en los cines Palafox. Aquí tenemos las palabras que dedicó Pattie Mallette, madre de Justin Bieber, a los asistentes al estreno.