domingo, diciembre 02, 2007

La conexión entre la anticoncepción y el aborto

Por Janet E. Smith, PhD

Mucha gente en el movimiento pro-vida rehusa hacer la conexión entre la anticoncepción y el aborto. Insisten en que son dos cosas muy diferentes—que hay un mundo de diferencia entre los anticonceptivos, que evitan de que una vida se forme, y el aborto, que elimina una vida que ya ha sido formada.

Con algunos anticonceptivos no sólo hay una conexión con el aborto, sino que se trata de una misma identidad. Algunos anticonceptivos son abortivos y actúan causando un aborto temprano. El Dispositivo Intrauterino (DIU), evita que un óvulo fertilizado (un pequeño ser humano) se implante en el útero. La "píldora" no siempre detiene la ovulación, sino que también previene que el embrión se implante. Y, por supuesto, la píldora RU-486, trabaja abortando del todo al nuevo feto, al nuevo bebé. Aunque algunos en el movimiento pro-vida ocasionalmente hablan en contra de los anticonceptivos que son abortivos, generalmente ellos se abstienen totalmente de hablar sobre la controversia de los anticonceptivos.

La anticoncepción crea la "necesidad" de abortar

Esto me parece un error. Creo que no haremos un buen progreso creando una sociedad donde la vida nueva tenga seguridad y sea tratada con verdadero respeto, donde el aborto sea sólo un terrible recuerdo en vez de una terrible realidad, hasta que no veamos que hay muchas conexiones importantes entre los anticonceptivos y el aborto, y que hablemos con valor sobre esta verdad. Necesitamos entender que en una sociedad en la que los anticonceptivos son tan ampliamente usados, va a ser muy difícil eliminar los abortos, puesto que el estilo de vida y las actitudes que promueven los anticoncetivos crean una supuesta "necesidad" de abortar.

Planned Parenthood v Casey, la reciente decisión de la Corte Suprema, que confirmó Roe contra Wade, declara: "En algunos aspectos críticos, el aborto tiene el mismo carácter que la decisión de usar anticonceptivos. . .durante dos décadas de desarrollo económino y social, la gente ha tenido relaciones íntimas y ha tomado decisiones que definen sus propios puntos de vista y sus lugares en la sociedad, valiéndose de la disponibilidad del aborto en el caso de que los anticonceptivos fallen."

La decisión de la Corte Suprema ha hecho completamente innecesario cualquier esfuerzo para exponer lo que realmente hay detrás de la adherencia de la época moderna al aborto. Tal como la Corte Suprema dice francamente, "necesitamos" el aborto para poder continuar con nuestros estilos de vida anticonceptivos. La razón por la cual un millón y medio de mujeres al año buscan el aborto como remedio, cuando no les resultan los anticonceptivos, no es por falla de los anticonceptivos mismos. Las "relaciones íntimas," que fueron ayudadas por los anticonceptivos, son las que hacen el aborto "necesario." "Relaciones íntimas," aquí, es un eufemismo y un engaño en si mismo. Aquí, la palabra "íntimo" quiere decir "sexual"; no significa "amoroso y cercano." El aborto es más a menudo el resultado de relaciones sexuales en las que no hay verdadera intimidad ni amor; en las que no hay cabida para un bebé, que es la consecuencia natural del acto sexual.

Los eruditos dudan de la alarmante sobrepoblación

La Corte Suprema, sin embargo, es inordinariamente franca. Muchas veces, se dan razones ostentosamente más nobles para el entusiasmo por los anticonceptivos. Por ejemplo, muchos piensan que los anticonceptivos son cruciales para controlar lo que se percibe como una gran explosión demográfica. Pero la mayoría no saben de que hay eruditos que seriamente disputan la autenticidad de esa alarma de sobrepoblación en la mayoría de los países de la tierra. Algunos eruditos, como Ben Wattenberg, Julian Simon y Jacqueline Kasun, sostienen que algunos países, especialmente en el occidente, están enfrentando problemas de reponer población, y como no nos estamos reproduciendo, nuestra población en el futuro se verá en una situación económica difícil. Estos eruditos piensan que gran parte del problema, incluso en areas ostensivamente sobrepobladas, es político y económico en vez de demográfico. O sea, que el problema no es demasiada gente, sino una distribución inapropiada de los bienes.

Pero el tema aquí no es la sobrepoblación ni los méritos de los anticonceptivos como medio de vencer la sobrepoblación. El control de la población no es la fuente principal que entusiasma a la época moderna para el uso de los anticonceptivos. En realidad, los anticonceptivos son aclamados como la solución a los problemas acarreados a causa de la revolución sexual. Muchos creen que con mejores anticonceptivos y uso responsable de ellos, se podrá reducir el número de embarazos no deseados como también el número de abortos, y aún evitar en algún modo la propagación de enfermedades transmitidas sexualmente.

Para avalar este argumento de que el uso responsible de anticonceptivos reduciría el número de abortos, algunos toman en cuenta que la mayoría de los abortos son hechos con "propósitos anticonceptivos." Esto es, algunos abortos se hacen porque la mujer ha sido víctima de violación o incesto, o porque el embarazo pondría en peligro su vida, o porque el bebé podría estar deforme o incapacitado En vez de esto, la mayoría de los abortos suceden porque hombres y mujeres que no quieren bebés, están teniendo relaciones sexuales y se encuentran con embarazos que no planeaban o no querían. Ya sea porque los anticonceptivos que usaron fallaron o porque se les olvidó usar el anticonceptivo, recurren al aborto como reserva. Muchos creen que si pudiéramos convencer a los hombres y mujeres de que usen anticonceptivos responsablemente, podríamos reducir el número de embarazos no deseados y por lo tanto el número de abortos. Hace treinta años esta posición pudo obtener credibilidad, pero no hoy. Hemos vivido casi treinta años en una cultura saturada con el uso de anticonceptivos y de aborto. Ya no podemos pensar, que más acceso a los anticonceptivos reducen el número de abortos. Por el contrario, donde los anticonceptivos son más facilmente adquiridos, el número de embarazos no deseados y el número de abortos aumentan rápidamente.

La revolución sexual no es posible sin anticonceptivos

La conexión entre anticonceptivos y aborto es primordialmente la siguiente: los anticonceptivos facilitan el tipo de relaciones y también el tipo de actitudes de carácter moral que facilmente llevan al aborto. La mentalidad anticonceptiva trata las relaciones sexuales como algo que casi no tiene nada que ver con bebés. Se piensa que los bebés son como "accidentes" de las relaciones sexuales, como intrusos no bienvenidos en una relación sexual, como una carga. La revolución sexual no tiene suficiente cariño ni espacio para formular una conexión entre la actividad sexual y los bebés. La revolución sexual simplemente no fue posible hasta que anticonceptivos confiables fueron ampliamente disponibles.

Lejos de ser un tope para la revolución sexual, los anticonceptivos fueron el combustible que facilitó el inicio de la revolución sexual y lo habilita para que crezca con furia. En el pasado muchos hombres y mujeres se abstuvieron de relaciones sexuales ilícitas, simplemente porque no estaban preparados para enfrentar la responsabilidad de ser padres. Pero una vez que anticonceptivos confiables aparacieron en la escena, la barrera que protegía al sexo dentro del matrimonio cayó. La conexión entre el sexo y el amor también cayó rápidamente. Desde que los anticonceptivos vinieron a ser usados ampliamente, han habido muchas pláticas sobre aceptar y practicar el sexo casual y recreacionalmente. El profundo significado que es intrínsico en la relación sexual, se ha perdido de vista. El deseo de comprometerse en una relación sexual no es el resultado de un compromiso profundo de uno para otro. No se habla más del deseo de "tener un hijo tuyo," y todo lo que trae consigo un bebé. Los anticonceptivos ayudan a reducir a la pareja a un simple objeto sexual, puesto que ayudan a tener relaciones íntimas sin ningún compromiso.

La facilidad con la que se dan las relaciones sexuales se acompaña con falta de cuidado en el uso de los anticonceptivos. Los estudios muestran que las mujeres que han tenido abortos, saben mucho sobre métodos de control de la natalidad. La gran mayoría, un 80%, son expertas en el uso de los anticonceptivos, pero demuestran descuido e indiferencia en el uso de los anticonceptivos por una variedad de razones. Una investigadora reporta las siguientes razones: Ella observa que algunas mujeres han roto la relación con su pareja sexual y creen que ya no necesitaran más usar anticonceptivos, pero de todas maneras siguen sexualmente activas(1). A otras no les agrada el exámen físico que requiere la píldora o no les gustan los efectos secundarios de ésta o las dificultades que trae conseguir los anticonceptivos. A muchas mujeres solteras no les gusta pensar de si mismas como mujeres sexualmente activas y el uso de anticonceptivos pone en conflicto la imágen que tienen de si. La omisión en el uso de anticonceptivos es una señal de que muchas mujeres no se sienten a gusto siendo sexualmente activas. O sea, que muchas de estas mujeres están comprometidas en una actividad que por alguna razón no desean admitir.

Frecuentemente los embarazos que son abortados eran planeados

En un libro titulado Tomando riesgos: El aborto y la decisión de no usar anticonceptivos, Kristin Luker, investigadora y científica social, pro-aborto, trata de descubrir la razón por la cual, con tantos anticonceptivos disponibles, muchísimas mujeres, prácticamente todas conocedoras de los anticonceptivos, tuvieron embarazos no deseados y abortos (2). Las conclusiones de los estudios sugieren que no es solo "descuido" o "irresponsabilidad" lo que lleva a las mujeres a abortar, sino que, frecuentemente, los embarazos que terminan en abortos son planeados o son resultado de un riesgo calculado. Luker empieza por dar de baja algunos de los puntos de vista más usados para obtener el aborto. Ella niega que las mujeres que tienen abortos sean jovencitas aterradas de pánico o que sean mujeres solteras que tendrían hijos ilegítimos si no abortan. También sostiene que las estadísticas no demuestran que el aborto es un acto de desesperación por parte de las mujeres pobres o de las que obtienen asistencia social o de las que tienen más hijos de los que pueden mantener. Lo que Luker trata de distinguir son las "razones" por las cuales estas mujeres no usan anticonceptivos, teniendo experiencia de ellos y sabiendo los riesgos que representa el no usarlos(3). Luker trata de comprobar en su estudio que: "los embarazos no deseados son el resultado final de una decisión tomada con alebosía. Para las mujeres en este estudio, el embarazo ocurrió de todas maneras, porque la mayoría de ellas trataban de lograr otros objetivos que tenían más importancia que el prevenir un embarazo"(4).

Luker discute que, para estas mujeres (que tienen sexo sin protección, aunque no quieren tener bebés), el uso de los anticonceptivos tiene un cierto "precio" y el quedar embarazadas tiene ciertos "beneficios." La mujer calcula que los beneficios de no usar anticonceptivos y los beneficios de un embarazo sobrepasan los riesgos de quedar embarazada y de tener un aborto. Ella está de acuerdo en que muchas mujeres prefieren el "sexo espontáneo" y no les gusta pensar de si mismas como "sexualmente activas." También nota que algunas se preguntan si todavía son fértiles y por eso no toman anticonceptivos(5). Para muchas mujeres, los beneficios de un embarazo son numerosos. El embarazo comprueba "que es mujer"(6), o que es fértil(7); provee una excusa para "forzar o definir una relación"(8); "fuerza a los padres de una mujer o de una jovencita a prestarle atención y relacionarse con ella"(9); el embarazo también se usa como una "técnica de psicología organizacional."

Al final, casi todas las mujeres solteras a las cuales Luker entrevistó, tuvieron la opción de casarse (y supuestamente llevar el embarazo a término), pero ninguna escogió esta opción. Luker atribuye esto al deseo de no casarse bajo esas condiciones — esto es muy distinto al matrimonio de sus sueños — y a la creencia de que ellas son responsables del embarazo y no pueden exigir el apoyo de parte del hombre(10). Uno de los ejemplos que usa es el de una mujer soltera a quién no le gusta la píldora porque le hacía ganar peso, junto con el deseo de que su novio admitiera la relación ante los padres de él, quienes no la aceptaban, y la posibilidad de forzar el matrimonio. Por estas razones ella decidió no usar anticonceptivos (11). Después de quedar embarazada, esta mujer tuvo un aborto.

El "descuido" es intencional

Mucha de esta información sugiere que hay algo en lo más profundo de nuestra naturaleza que considera la separación entre el acto sexual y el amor, el compromiso y los bebés, como algo inadecuado. Como hemos visto, las mujeres son negligentes en el uso de anticonceptivos por diversas razones. Pero una de las razones por su despreocupación es el deseo de tener una relación sexual que tenga sentido, en vez de una actividad sexual sin significado. Ellas quieren que el acto sexual sea algo más que un saludo o compartir una cena. Ellas se sienten muy incómodas con los efectos de los anticonceptivos en cuanto a sus cuerpos y a la relación con sus parejas. A menudo, las mujeres desean tener una relación de más compromiso con el hombre que están viendo. Ellas quedan embarazadas para comprobar el cariño y el compromiso por parte de él. Pero como esa relación no es permanente, puesto que no hay votos ni promesas serias, ellas son profundamente ambivalentes a que ocurra un embarazo. Es más probable que estas mujeres aborten un embarazo que incluso habrían deseado. Suena como descabellado el decir que algunas mujeres pueden, en cierta forma, "planear" los mismos embarazos que ellas abortan, aunque este análisis ha sido llevado a cabo por sociólogos pro-aborto.

¿Por qué actúan las mujeres en forma tan autodestructiva? Nuevamente, una gran parte de los razonamientos es el énfasis tan increíble que la época moderna le da a la libertad. No a la verdadera libertad que todos desean — la libertad de alcanzar lo bueno y verdadero— sino que a un tipo de libertad que es más como una licencia: la libertad de hacer lo que uno quiere, sin importar si es bueno y verdadero. Queremos ser libres no para "descubrir" lo que es bueno y la verdad, sino ser libres para "definir" lo que es bueno y la verdad.

Nuevamente encontramos pruebas explícitas de nuestro deseo de definir la realidad, en el caso Planned Parenthood v Casey, que dice: "En el corazón de la liberad está el derecho de definir el concepto propio de la existencia, del significado, del universo, del misterio de la vida humana." Sin duda, todos tenemos el derecho a definir nuestros propios "conceptos." Pero cuando estos "conceptos" se traducen en acción, el público tiene el derecho a protección contra comportamientos malignos que resultan de estos conceptos. Algunos tienen el "concepto" de que individuos de cierta raza o grupo étnico son inferiores y no tienen derecho a la igualdad de derechos humanos. Ciertamente ellos tienen el derecho a definir ese concepto, por muy erróneo que sea; pero ellos no tienen el derecho a imponer "sus" conceptos a otros. ¡No todos los conceptos son creados iguales!

Preferimos nuestra libertad sobre lo que es bueno

Fundamentalmente, la época moderna escandaliza con su actitud anarquista. Hasta en las sociedades libres las leyes se ven como reprimiendo la libertad humana. Permitimos esas restricciones para evitar un gran daño a los individuos. Pero mientras menos restricciones tengamos mejor. Hemos perdido en gran parte el sentido de que las leyes pueden poner restricciones adecuadas a la libertad humana y que son esenciales para la protección de los seres humanos. Aunque vemos cierta conexión entre las leyes y la justicia, preferimos mucho más las leyes que protegen nuestra libertad en vez de las leyes que adelantan nuestro bien. Por ejemplo, aunque pocos defienden que la pornografía es dañina para nuestra cultura, es generalmente tolerada porque preferimos nuestra libertad sobre lo que es bueno. Una vez que se les ocurrió el punto de vista de que el hombre es fundamentalmente bueno y que su libertad de hacer lo que quiere es su característica más importante, esta idea se dispersó. Este punto de vista está acompañado por una falta de apreciación por lo transcendente. Ve al hombre sólo como a un animal más desarrollado. Como enseñó Nietzsche, el hombre no debe de controlar sus pasiones por la razón, sino que tiene que usar la razón para satisfacer sus pasiones, para ayudarle a coger cualquier felicidad que pueda en este universo sin sentido. Este punto de vista reemplaza la visión cristiana del hombre como huésped del universo de Dios, una criatura caída con el pecado original, pero de todas formas la criatura más excelsa de la creación, quien a través de la obediencia a la ley natural y a Dios, y por medio de la gracia, se encamina a la unión eterna con Dios.

La promiscuidad sexual aumenta

Al final de la década de los sesenta y a principios de los setentas, la idea de la persona humana como un animal a quien las pasiones deben gobernar, se arraigaron de un modo intrínsico en las actitudes de aquellos que promovieron la revolución sexual. Uno de los más grandes promotores y agentes de la revolución sexual ha sido Planificación Familiar (12). Durante las décadas de los sesentas y los setentas, muchos de los hombres y mujeres, altavoces de Planificación Familiar, sin vergüenza alguna, promovieron el sexo fuera del matrimonio y aún la promiscuidad. A la juventud se le dijo que abandonara las expresisones morales de sus padres y se entregaran al "amor libre." Les dijeron que el tener una vida sexual activa con un gran número de parejas les iba a ser psicologicamente sano, perfectamente normal y perfectamente moral. Hoy en día, por la gran expansión del SIDA y la desvastadora plaga de embarazos de adolescentes, incluso Planificación Familiar le da importancia a la abstinencia. Aún así, ellos no confían en que la gente joven se pueda y quiera abstener de relaciones sexuales. Por lo tanto promueven el "sexo seguro," "sexo responsable," por lo cual quieren decir que la relación sexual se tenga con anticonceptivos. Los educadores sexuales asumen que la gente joven tendrán actividad sexual fuera del matrimonio (lo auto-asumen en algunos aspectos). Por lo tanto, la meta de sus programas es que utilicen anticonceptivos. Planificación Familiar piensa que la educación sexual reducirá el número de embarazos y por lo tanto el número de abortos. Pero volvemos a lo mismo. Todos los estudios muestran que los programas de educación sexual inspirados por Planificación Familiar conducen a mayor promiscuidad, a más embarazos de adolescentes y a más abortos.

La gente joven no necesita educación sexual del tipo que enseña Planificación Familiar. Necesitan aprender que el acto sexual se debe de usar con responsabilidad y seguridad sólo en el matrimonio. En lugar de llenarles la cabeza con nociones falsas sobre la libertad y los bolsillos de condones, necesitamos ayudarles a ver la realidad del verdadero significado de la sexualidad. Necesitamos ayudarles a que aprendan autodisciplina y autocontrol, para que no se esclavicen de sus pasiones sexuales. Necesitan aprender que las relaciones sexuales le incumben sólo al matrimonio y cuando se comprometen al matrimonio viene la verdadera libertad: la libertad de darse completamente al otro, la libertad de aceptar la responsabilidad de los hijos propios.

Hay dos bases sobre las cuales la educación para responsabilidad sexual se debe construir. Estas bases están corroídas por el sexo con anticonceptivos. Una base fundamental es que el acto sexual debe ser la expresión de un amor profundo hacia otro individuo. Un amor profundo que lleva a uno a entregarse totalmente al otro. La mayoría de los individuos esperan tener algún día un matrimonio fiel, una relación marital con alquien a quien amen profundamente y por quien sean profundamente amados. Uno de los mayores componentes de ese amor profundo es la promesa de fidelidad que uno le da al otro de serle fiel sexualmente. A algunos les parece anticuado hablar de la necesidad de ser fiel a su esposo antes del matrimonio. El caso es que uno le debe fidelidad a su esposo/a aún antes de conocerle. Uno se debe preparar para ser un buen amante, un buen esposo/a durante toda la vida. Esto quiere decir reservar el dar uno su sexualidad hasta que esté casado; porque, de hecho, la sexualidad propia le pertenece a nuestro futuro esposo/a tanto como a uno mismo. Hace algunas generaciones, era común para la gente joven hablar de "preservarse" para el matrimonio. Hoy esta es una expresión mofada, porque no hay entendimiento alguno de lo que es el amor, la sexualidad y el matrimonio. Uno debe de prepararse y esperarse para el matrimonio.

Las relaciones sexuales fuera del matrimonio causan mucho daño. Muchos tienden a sentirse explotados así como haber explotado a otros. Muchos experimentan el sentirse extraños y pierden la habilidad de confiar en otros completamente. O bien, el placer sexual que experimentan les impide conocer el verdadero carácter de la persona con quién tienen sexo y hacen un juicio erróneo sobre con quién se quieren casar (13). Tendríamos que ayudar a la gente joven a ver por qué ellos deben evitar el camino fácil, tonto y autodestructivo de las relaciones sexuales con anticonceptivos de que toman parte, con descuido y sin ningún significado, antes de casarse.

Los anticonceptivos cortan la conexión entre el sexo y los bebés

La otra base fundamental para los programas de educación sexual debería ser la idea de que "si no estás listo para tener bebés, no estás listo para relaciones sexuales y no estás listo para bebés hasta que te cases." La mayoría quieren ser buenos padres, quieren proveer para sus hijos y darles una buena educación. Los anticonceptivos destruyen la conexión entre las relaciones sexuales y los bebés; nos hacen sentir responsables sobre nuestra sexualidad mientras que nos permiten ser irresponsables. Los individuos que nacen fuera del matrimonio empiezan la vida de una forma más dura; les cuesta mucho obtener la disciplina y la fuerza necesarias para ser adultos responsables. Las madres solteras tienen vidas muy duras al esforzarse para solventar las necesidades de sus hijos y sus propias necesidades emocionales. Aquellas quienes abortan a sus bebés muy a menudo tienen desvastadoras cicatrices psicológicas. El precio de un embarazo sin matrimonio es muy alto.

Incluso dentro del matrimonio los anticonceptivos son destructivos al reducir el significado del acto sexual; quitan el gran compromiso que es inherente a la receptividad de tener hijos con quien uno ama.

Por lo tanto, no nos debe sorprender que, al contrario de los que usan anticonceptivos, aquellos que usan métodos de Planificación Natural de la Familia (PNF) no recurren al aborto en caso de un embarazo no planeado. Algunos arguyen que los que usan métodos de PNF están opuestos a tener bebés, tal como los que usan anticonceptivos; y que ellos también desean tener relaciones sexuales sin bebés. Pero la gran diferencia es que aquellos que usan PNF mantienen el principio de la responsabilidad sexual; sus relaciones sexuales permanecen tan abiertas como la naturaleza de la procreación lo permite. Ellos se abstienen de relaciones sexuales cuando saben que pueden concebir, y tienen relaciones sexuales cuando saben que no pueden concebir, precisamente por su deseo de ser responsables sobre la crianza de niños.

Aquellos quienes abortan generalmente han usado anticonceptivos

Una gran diferencia reveladora entre los anticonceptivos y PNF es que quienes abortan generalmente han usado anticonceptivos, y aquellos que usan PNF casi nunca abortan. Cuando los que usan PNF se embarazan sin intención alguna, aceptan el embarazo de lleno. Generalmente ellos practican PNF no para evitar un embarazo del todo, sino por les gustaría posponer un embarazo. Ellos generalmente aman a los niños y desean tenerlos; y aunque el embarazo a veces puede ser inconveniente, no es como un desastre. Tiene sentido entonces que lo usen sólo aquellos que están casados, porque tienen confianza mutua y el compromiso de llevar a la práctica el método.

Por otro lado, aquellos quienes usan anticonceptivos y quedan embarazados sin esperearlo, generalmente están enojados, pues hicieron todo lo posible para evitar un embarazo. Para aquellos que no están casados, un embarazo representa un desastre, y el aborto parece una necesidad, pues no hay compromiso permanente entre la pareja sexual. Los que se casan a menudo ha planeado una vida que no es receptiva a niños y están tentados a abortar para mantener ese estillo de vida que ellos han diseñado sin hijos.Pero no estoy diciendo, desde luego, que todos los que usan anticonceptivos podrían abortar; sino que muchos de los que usan anticonceptivos abortan y es muy raro que los que usan PFN lo hagan.

Los anticonceptivos dejan el elemento de "hacer un bebé" fuera del acto sexual. Tratan al embarazo como a un accidente del acto sexual, en lugar de la consecuencia natural para la que los invididuos responsables deberían estar preparados. El aborto, entonces, se ve como una solución a un embarazo no deseado. Los anticonceptivos les permiten a aquellos quienes no están preparados para tener bebés, a tener relaciones sexuales. Cuando resulta un embarazo, ellos se resienten contra el niño que aún no ha nacido por entrometerse en sus vidas, y buscan la solución en el aborto. No debería sorprendernos que en los países donde los anticonceptivos están a la orden del día, tratan de hacer el aborto legal a toda costa. Mientras esto no sucede en los países en los cuales los bebés pueden sobrevivir dentro y fuera del vientre. Es tontería por parte de los que son pro-vida pensar que pueden evitar el tema de los anticonceptivos y la irresponsabilidad sexual y al mismo tiempo tener éxito en la batalla contra el aborto. Porque tal como la Corte Suprema declara, el aborto es "necesario" para aquellos que tienen relaciones sexuales basadas en anticonceptivos.

Referencias

1. Mary K. Zimmerman, Passage through Abortion (Pasage a través del aborto) (New York: 1977)

2. Kristin Luker, Taking Chances: Abortion and the Decision Not to Contracept (Tomando riesgos: El aborto y la decisión de no usar anticonceptivos) (Berkley: 1975)

3. Luker, 16 4. Luker, 32 5. Luker, 62-53

6. Luker, 65 7. Luker, 68 8. Luker, 70

9. Luker, 71 10. Luker, 123 11. Luker, 83

12. Para corroborar los argumentos hechos por Planned Parenthood, ver George Grant, Grand Illusions: The Legacy of Planned Parenthoood (Ilusiones grandes: El legado de la Planificación Familiar) (Brentwood, TN: Wolgemuth and Hyatt Publishers, Inc., 1988) y Robert Marshall y Charles Donovan, Blessed Are the Barren (Bendito sean aquellas estériles)(San Francisco, CA; Ignatius Press, 1991)

13. Para una buena discusión pastoral sobre el mal del sexo premarital, ver James T. Burtchaell, For Better or Worse (Para mejor o peor), (New Jersey: Paulist Press, 1985)

La doctora Janet E. Smith, es una Profesora Visitanda de los Asuntos de Vida en la Sacred Heart Seminary en Detroit. Ha editado Why Humanae Vitae was Right: A Reader (Por qué Humanae Vitae tenía razón: Texto de lectura) y ha escrito Huanae Vitae: A Generation Later (Humanae Vitae: Una generación más tarde) y numerosos artículos sobre los preguntas ethicales y bioethicales. Ella habla nacionalmente e inter-nacionalmente en asuntos de vida. Mas que 400,000 copias de su cassete "Anticoncepción: Por qué No" se han distribuidos.

Este artículo fue impreso con permiso de Homiletic & Pastoral Review.

http://www.omsoul.com/pdfs/PCBCsp.pdf



Adopcion Espiritual

Tres extranjeras adquieren cada día el billete para abortar en Cataluña


Domingo 02 de diciembre Embriones

No son mujeres españolas que viajan a Londres para abortar, son británicas que viajan a Barcelona. Más de cinco mil extranjeras han viajado durante los últimos cinco años a Cataluña de forma exclusiva para una interrupción voluntaria de embarazo. Y no son sólo británicas; sobre todo francesas, y también andorranas e italianas.

ABC.- Según los datos facilitados por la Consejería de Salud de la Generalitat de Cataluña, 1.251 mujeres se sometieron a un aborto en esa región de España durante el año 2006, con un incremento próximo al 20 por ciento en los últimos doce meses. Supone una media de tres cada día.

Su procedencia se mantiene prácticamente invariable a lo largo del tiempo: Francia es el principal país de origen de las mujeres que se trasladan a nuestro país para abortar, ya que según el último año dos de cada tres mujeres extranjeras con residencia fuera de nuestro país procedían de este país vecino.

En Francia, el aborto es libre durante los doce primeras semanas mediante solicitud previa, y en el segundo trimestre se permite en caso de riesgo para la vida de la mujer, riesgo para su salud psíquica o debido a malformaciones del feto. Además de francesas, las mujeres vienen a abortar desde Andorra (14,3 por ciento) e Italia (9,9 por ciento) principalmente, según los datos de 2005, que son similares a los del año anterior, cuando aún se incluía a Gran Bretaña entre los principales países de origen de las mujeres que acudían a Cataluña.

En Italia, se puede abortar hasta los 90 días de embarazo por razones sociales, económicas o médicas y por encima de esos 90 días cuando existe riesgo para la vida de la mujer, para su salud física o psíquica o en caso de violación. Y en el caso de Gran Bretaña, se permite la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana número 24 en caso de razones sociales, económicas o médicas, y sin límite en caso de grave y permanente riesgo para la vida de la mujer. Por su parte, está prohibido el aborto voluntario en Andorra, aunque se ha levantado la pena por someterse a un aborto en otro país.

La evolución de las cifras hasta ahora conocidas en Cataluña muestran una nueva dimensión, hasta el punto de que en el último año los incrementos tanto en el número de interrupciones voluntarias del embarazo como en la llegada de mujeres con residencia en el extranjero para abortar en nuestro país se han incrementado alrededor de un 20 por ciento.

Aumento en el último año

Entre el año 2001 y el año 2005, el número de abortos en Cataluña pasó de 15.207 a 18.434, lo que supone un incremento real superior a las 3.200 interrupciones voluntarias del embarazo. Sin embargo, sólo en el último año (2005-2006) ese aumento ha sido aún superior, al pasar de 18.434 a 21.976. En semejantes circunstancias se mueve la llegada de extranjeras a España con el único fin de abortar. Menos de 800 se trasladaron a Cataluña desde Francia, Andorra, Italia, Gran Bretaña... en el año 2001 con ese motivo, mientras que en 2006 la cifra ascendía a 1.251. Entre los años 2001 y 2005, se pasó de 798 extranjeras residentes en el extranjero a 1.045, mientras que en el último año (2005 a 2006) el incremento fue similar, más de doscientas personas: de esos 1.045 a 1.251.

Durante el año 2006, se practicaron en Cataluña un total de 21.976 interrupciones del embarazo, con un incremento cercano al 20 por ciento (19,2%) con respecto al año anterior. De estos abortos, casi la mitad fueron protagonizados por mujeres de origen extranjero, ya fueran de las que cruzan la frontera con el único afán de liberarse del bebé que esperan, como de extranjeras residentes en España, ya sea en Cataluña o en el resto del país. Esas casi 22.000 interrupciones fueron realizadas en 30 centros, de los que 18 eran hospitalarios y el resto extrahospitalarios, en su mayoría de la provincia de Barcelona.

Con respecto a los últimos años, no varía la nacionalidad de la mujer que se desplaza a España, en este caso a la Comunidad Autónoma de Cataluña, a someterse a un aborto: en siete de cada diez casos son francesas, y junto a ella también protagonizan estos casos las nacidas en Andorra y en Italia. Es una evidencia que no ha variado prácticamente nada en los últimos años el país de origen de estas mujeres, aunque esta encuesta tiene cada vez más un protagonismo francés, con un aumento de ocho puntos con respecto a 2004, pues ya en 2006 eran 69,9 por ciento del total, mientras que se ha producido un ligero descenso de los viajes desde Andorra e Italia. Pese a ello, entre estos países superan el 90 por ciento de los casos.

Clientela extranjera

Y son personas que en buena parte se habían convertido en clientas de las cuatro clínicas privadas de Barcelona que están siendo investigadas por practicar presuntamente abortos ilegales. El pasado lunes, cuando agentes de la Guardia y de la Guardia Urbana registraron las sedes de las cuatro clínicas, situadas en un radio de menos de un kilómetro, en la parte alta de Barcelona, algunos de los curiosos vecinos que se pararon a ver el trajín policial y periodístico comentaron que muy a menudo veían llegar coches con matrícula francesa a las sedes de los centros médicos.

Al parecer, el máximo responsable de las clínicas investigadas, el cirujano peruano Carlos Morín, podría haber ideado una red de colaboradores, en este caso, médicos extranjeros que derivaban a sus clientas a los centros de Barcelona a cambio de una presunta comisión. Además, el peruano Carlos Morín tenía convenios con tres importantes hoteles de Barcelona en los que alojaba las pacientes antes y después de las intervenciones. La industria del aborto.



Adopcion Espiritual

sábado, diciembre 01, 2007

Un testigo protegido revela las irregularidades de la praxis abortista de Morín


Sábado 01 de diciembre Derechos humanos

Dinero negro, falta de la titulación adecuada y acumulación de irregularidades. Este es el resumen del testimonio judicial del testigo protegido delcaso Morín al que ha tenido acceso Intereconomía y del que se hace eco el semanario ALBA. Han sido precisamente estas declaraciones las que han precipitado la detención y toma de declaración del propietario de Ginemedex, Dr. Carlos Morín.

ALBA/INTERECONOMIA.- "El Dr. Marcial Rodríguez Ferros, de origen cubano, no tiene la titulación exigida en España para ejercer estas prácticas". Es una de las irregularidades señaladas por el testigo protegido y recogidas en el semanario ALBA. Más: "El Dr. Mariano Cavenecia -que ejerce de ginecólogo en quirófano acompañando al Dr. Rodríguez- también carece de la titulación necesaria y registra las ecografías realizadas usando el sello de otro médico que sí cuenta con la titulación necesaria para ejercer en España".

Tampoco cuenta con la titulación de anestesista el Dr. Ávila, que sin embargo, ejerce como tal. "Se presentó el año pasado al examen de homologación del título, pero suspendió". Además, el instrumental se esteriliza de manera insuficiente por personal no cualificado. "La Sra. J.C., que tiene contrato como limpiadora, no tiene ninguna titulación oficial en medicina o enfermería, pero ejerce de instrumentista dentro del quirófano y es la encargada de comunicar a los Drs Rodríguez, Cavenecia y al anestesista que la paciente está con la dilatación necesaria para expulsar al feto".

Ponen en peligro a las pacientes y falsean informes

La labor de esterilización la realiza otra mujer de la limpieza. "Ponen en peligro a las pacientes; si una paciente tuviera el sida o cualquier otra enfermedad contagiosa podría transmitirla a las siguientes".

Además, según el testigo protegido, los psiquiatras de Morín falsificaban los informes psiquiátricos. "Muchas veces el Dr. Carrato realizaba el informe psiquiátrico de la paciente sin visitarla, posteriormente a la intervención; es decir, falsifica el informe psiquiátrico". Más: otro psiquiatra, que además es funcionario de la Generalitat, el Dr. Ramón Mora, puede llegar a firmar 15 ó 20 informes psiquiátricos en dos horas. "Sólo se limita a firmar los informes que justifican las intervenciones", señala el testigo protegido.

Es más, según su testimonio judicial, a veces el Dr. Mora se va a las cinco o las seis y justifica los abortos realizados por la tarde al día siguiente. "A veces los informes psiquiátricos del Dr. Mora ya estaban firmados de antemano para que las enfermeras sólo tuvieran que rellenar los espacios con los datos de la paciente de turno". ¿Por qué aparece entonces en los informes psiquiátricos la firma de las pacientes? "Les dan a las pacientes a firmar en blanco el test". En otras ocasiones -añade el testigo protegido- se alegan violaciones falsas, incluso con avanzado estado de gestación.

Triturador para deshacerse de los restos fetales

El testigo protegido también relata la existencia de un triturador industrial a través del cual se deshacían de los fetos resultantes. "Cuando los abortos se habían ejecutado por la noche y para no molestar a los vecinos con el ruido de la trituradora, lo normal era introducir en el congelador los fetos extraídos y al día siguiente los trituraban". ¿Encargados de la trituración? "Los médicos encargados de la operación". ¿Qué se les decía a las pacientes? “Se les engañaba explicándoles que el feto extraído sería incinerado".

Entre 3.000 y 6.000 euros por aborto en dinero negro

A todo esto hay que añadir el cobro en metálico de entre 3.000 y 6.000 euros pagados en un sobre. Eso explica que los médicos contratados cobrarán gran parte de su sueldo en B. Según el testigo protegido, el Dr. Ávila recibe 1.000 euros semanales en dinero negro y su piso está alquilado a nombre del Dr. Morín. El Dr. Rodríguez recibe además de su nómina unos honorarios en negro por cada intervención practicada. También las empleadas de la limpieza con funciones de enfermeras cobraban en negro según el testimonio judicial.

Por último, el testigo protegido advierte que el Dr. Morín sufre una enfermedad de transmisión sexual y que existe el riesgo cierto de contagio debido a su participación activa en los abortos practicados. "En ningún caso se informa a las pacientes", concluye.



Adopcion Espiritual

viernes, noviembre 30, 2007

Las trituradoras de abortos del doctor Morín: las quitaron después del reportaje danés



Pablo J. Ginés


Sin trituradoras troceaban los bebés grandes y los mezclaban con los cuerpos de los pequeños ("legales") que se llevaba una empresa de residuos orgánicos.

Una clave en toda investigación por homicidio es el cadáver. Parte de la paradoja del aborto es que el cadáver es muy pequeño. Pero eso no es suficiente. Si uno ha declarado que los abortos que hace tienen menos de 22 semanas y los cadáveres troceados muestran a las claras que son mayores, lo que interesa es hacer desaparecer estos cadáveres.

También interesa si uno cobra en dinero negro y no declara las operaciones que hace. Con la trituradora se pueden moler los cuerpos hasta hacerlos una pulpa y tirar por el desagüe sin desagradables atascos (imaginen que el fontanero viene y se encuentra los miembros troceados).

Por eso se habla tanto de trituradoras en el caso Morín / Ginemedex. Por eso, y porque las fuentes de la investigación son muy explícitas, según ha podido saber ForumLibertas.

Según estas fuentes, la trituradora de la clínica TCB (la clínica que daneses, franceses y holandeses han visto en sus televisores) fue desmontada después del reportaje danés. Quedó la instalación de fontanería. Esta trituradora, dicen las fuentes, se encontraba bajo la pica del lavabo que está justo detrás del mostrador de atención al pública. Detrás de la sonrisa de la recepcionista, había una puerta. Detrás de la puerta se trituraban cuerpos.

También Ginemedex tenía una trituradora así, en un patio exterior junto a la sala de espera. También se retiró a causa del reportaje danés. Pero según las fuentes consultadas, se montó otra trituradora en Ginemedex una vez quedó claro que no iba a haber inspecciones de Sanidad y que el escándalo danés "había pasado". esta nueva trituradora, más pequeña, pasó a estar en un armario en la sala cercana a la sala-cafetería del personal.

Durante un tiempo, pues, Ginemedex y TCB no tenían trituradora. ¿Qué hacer con los fetos "grandes"? Siempre según la fuente, se troceaba el cadáver de aborto supuestamente "ilegal" en trozos pequeños, se mezclaba con los fetos "legalmente" abortados y se los llevaba la empresa de desechos orgánicos Ecoclinic. Por lo tanto, la policía probablemente esté buscando restos de ADN tanto en los desagües de las clínicas como en las dependencias, quizá, de la empresa Ecoclinic.

Hay que tener en cuenta que el decreto 27/99 que regula el transporte de restos sanitarios y humanos exige que estos nunca pueden ser lanzados a la nasura ordinaria o ser gestionados por los propios médicos. Los centros de abortos están obligados por ley a recurrira una empresa especializada que se lleve estos restos.

No está claro qué ha encontrado la Guardia Civil en sus registros. El abogado de Carlos Morín, Francesc Campà, negó a Europa Press que la Guardia Civil encontrara ninguna trituradora en la clínica Ginemedex ("es una animalada", dijo), admitió que había una "hace diez años" en TCB (y que ya estaba en la clínica cuando Morín se hizo cargo del lugar) y que la Guardia Civil sólo había encontrado un agujero que comunicaba con un foso a través de unas antiguas tuberías. Según él, la Benemérita buscará restos de ADN como si fuera "una aguja en un pajar".

Otra línea: los documentos, ¿manipulados?

ForumLibertas ha podido saber que el doctor Tomás Parra Parra, vocal del Colegio de Médicos de Barcelona que compartiera cárcel con Morín en Alicante en 1989, no está detenido. Las fuentes de investigación consultadas no lo señalan como autor de abortos, sino que habría prestado su firma y sello para que otros médicos sin la titulación necesaria efectuasen los abortos y otras operaciones relacionadas.

Quien sí está detenido es el cubano Pedro Ávila, 40 años, uno de los supuestos autores de abortos, de confirmarse los hechos. Sin tener la titulación necesaria en España para actuar de anestesista, habría ejercido esta función -según las fuentes- y por lo tanto estaría involucrado en un delito de falsificación.

Antes del reportaje danés, todas las "clientas" figuraban en las hojas de enfermería de los centros, según las fuentes de ForumLibertas. Después de la grabación danesa, la organización decidió que las clientas no figurasen en los documentos.

Otra manipulación documental era registrar abortos de 22 semanas como de menos de 22. Para acreditarlo, manipularon el zoom del aparato de hacer ecografías, según las fuentes.

Si se confirmara que alguno de los seis detenidos realizaba funciones sin la adecuada acreditación (el propio Morín, su esposa María Luisa Durán -enfermera que actuaba como gerente-, el doctor Pedro Ävila, y los otros 3 detenidos) podrían ser imputados por un supuesto delito de intrusismo profesional.

Testimonios de "clientas" y trabajadoras

Los medios de comunicación hablan de hasta 2.000 clientas a las que se les podría pedir su testimonio. Parece mucho más factible que usuarias o trabajadoras disgustadas con Morín (o deseosas de colaborar con la justicia) añadan más pruebas a las que va recogiendo la Policía y a las que motivaron la intervención.

El papel de la administración y del Colegio de Médicos

Han pasado 5 días desde la intervención policial y no hay ninguna declaración ni comentario sobre el caso en la web del Colegio de Médicos de Barcelona, cuyas investigaciones -que nunca han explicado en qué consistieron- fueron incapaces de descubrir nada en los negocios de Morín. Jaume Padrós declaró a un diario que él no tiene por qué saber dónde trabaja o ha trabajado Tomás Parra y Parra... cuando E-Cristians le pasó informe de su relación con Morín en Alicante. Al menos eso... ¿no le debería haber hecho investigar?

Está también el caso de la Generalitat. Si es cierto como dice la consellera Geli que tras el escándalo danés se impuso una multa de 3.000 euros a Morín por operaciones no acreditadas... ¿no era eso motivo para investigar más? Si debe acreditarse el supuesto para abortar... ¿no hay aquí causa suficiente para acudir a la justicia?

El presidente del PP de Catalunya, Daniel Sirera, pidió el jueves que la Generalitat se persone -al menos ahora- como acusación particular. También preguntó al presidente de la Generalitat, José Montilla, que explique si es cierto que los Mossos d'Esquadra no participaron en la investigación porque al conseller de Interior, Joan Saura, "no le interesaba políticamente", según el dirigente popular. "Lo que no puede ser es que esto pase delante nuestro y que ni la Generalitat lo sepa", agregó.



Adopcion Espiritual

El aborto eugenésico, contrario a Naciones Unidas




El Convenio de NNUU contra la discriminación por razón de discapacidad contraviene el aborto eugenésico



El próximo lunes 3 de diciembre se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. En España se aprovechará la fecha para rubricar el Convenio de NNUU contra todo tipo de discriminación por razón de discapacidad.

Sin duda uno de las mayores discriminaciones de los discapacitados se produce en el período prenatal. Según la Federación Española de Instituciones de Síndrome de Down, alrededor de un tercio de los embarazos en los que el feto presenta anomalías cromosómicas no llegan a término. Sin embargo, según señalan fuentes médicas a la Asociación de Víctimas del Aborto, la cifra podría elevarse al 90% de las ocasiones en determinados hospitales. Según los cálculos de la revista Síndrome de Down Cantabria, la cifra se sitúa entre el 50 y el 100% de los casos.

El Foro Europeo de Personas con Discapacidad resolvió en su última Asamblea celebrada en Atenas en mayo de 2003 que “las personas con discapacidad deben de participar plenamente en los debates sobre los dilemas éticos y morales que produce el diagnóstico prenatal”. En ningún caso, añaden, debería de vincularse diagnóstico prenatal o interrupción o aborto. “Cualquier diagnóstico prenatal que devalúe el valor de la vida de las personas con malformaciones constituye una forma de discriminación, rompe con los principios de los derechos humanos y puede estar abierta a acciones legales”, concluye la resolución.

En la misma línea se manifiesta el IX Congreso Mundial de Síndrome de Down celebrado en agosto de 2006: “El diagnóstico prenatal -señalan en sus conclusiones- se ha convertido en el mayor aliado de la discriminación contra las personas con Síndrome de Down”. En estas circunstancias, añaden “es muy difícil que las personas con síndrome de Down “desarrollen su autoestima, pues se dan cuenta que la sociedad las rechaza ya en los primeros meses de su vida intrauterina”, apunta la resolución.

Por eso tiene mucho interés la firma de España del convenio de NNUU contra todo tipo de discriminación por razón de discriminación. En su artículo 10 se señala que “los firmantes reafirman el derecho inherente a la vida de todos los seres humanos y adoptarán todas las medidas necesarias para garantizar el goce efectivo de ese derecho por las personas con discapacidad en igualdad de condiciones con las demás”. En coherencia con esta redacción debería modificarse la legislación nacional para adaptarla al acuerdo internacional.

Y la modificación del Código Penal en el delito del aborto estableció la despenalización en los casos del mal llamado aborto ‘terapéutico’. Mal llamado porque como recuerda el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, “la interrupción del embarazo no tiene efecto terapéutico sobre el niño”. Desde Asuntos Sociales se asegura que la legislación española se adaptó el pasado 6 de noviembre. Sin embargo, en España se producen anualmente cerca de 3.000 abortos justificados por razón de malformación del feto. ¿Cuándo finalizará esta eugenesia?

Estos temas serán analizados en ‘El Club de la Palabra’ de Intereconomía TV por la doctora Sol Ortiz de Artiñano, patrona de las fundaciones PRODIS y Síndrome de Down. También participará Miguel Ángel Calero Sánchez, miembro de AFANDICE y director del Centro Ocupacional de Villaverde y Juan José Lacasta, director técnico de la Confederación Española de Organizaciones que trabajan a Favor de las Personas con Discapacidad Intelectual. ‘El Club de la Palabra’ se emite este viernes a las 23,10.



Adopcion Espiritual

La sociedad abortista


1. Una sociedad que tolera el aborto, que mira para otro lado ante el delito de aborto, o que incluso lo defiende o lo promociona, es una sociedad sin Dios. Puede haber ateos o agnósticos que se opongan al aborto, pero, sin Dios, todo está permitido. También matar a un ser humano inocente.

2. Una sociedad que tolera el delito de aborto es una sociedad hipócrita. Se alarma ante un accidente con repercusiones en el ecosistema. Se conmueve por el sufrimiento de los animales. Se encadena a un árbol para que no lo talen, y calla, cómplicemente, ante el asesinato industrial de niños en el seno de sus madres.

3. Una sociedad que tolera el delito de aborto es una sociedad mentirosa. Manipuladora del lenguaje. Llama “interrupción voluntaria del embarazo” a lo que es en realidad matar a un ser humano. Llama “derecho” a lo que es un crimen. Llama “progreso” a lo que es la peor de las regresiones.

4. Una sociedad que tolera el delito del aborto es una sociedad encubridora del mal. Firma un cheque en blanco a sus políticos. No para que busquen el bien común, sino para que amparen el mal. Para que pongan a salvo el ejercicio inmisericorde del propio egoísmo.

5. Una sociedad que tolera el delito de aborto es una sociedad insolidaria. Se olvida de los pobres. De los que no dan votos. Deja de lado a quienes se encuentran en una situación angustiosa o difícil.

6. Una sociedad que tolera el delito de aborto es una sociedad decadente. Donde no hay vida no hay ni esperanza ni futuro. No hay mañana ni pasado mañana.

7. Una sociedad que tolera el delito del aborto es una sociedad cruel. Con la indiferencia del “sálvese quien pueda”. No importa el dolor del otro. Importa sólo mi placer. No importa solucionar los problemas; importa quitárselos de en medio.

8. Una sociedad que tolera el delito del aborto es anti-humana. Inmune a la compasión. Exige que un dentista no haga daño al extraer una muela, pero contempla indiferente el dolor de un niño a quien se le aplica una inyección letal.

9. Una sociedad que tolera el delito del aborto es anti-natural. Ve el sexo como pasatiempo. A la persona como mercancía alquilable. A la paternidad y a la maternidad como una enfermedad infecciosa.

10. Una Iglesia que quiera vivir en medio de una sociedad que tolera el delito del aborto ha de ser una Iglesia martirial y profética. Dispuesta a quedar en minoría a la hora de decir: “no todo vale”.

Guillermo Juan Morado.





Adopcion Espiritual

jueves, noviembre 29, 2007

Así funcionaba la cámara de los horrores del dr. Morín

jueves, 29 de noviembre de 2007
Azahara Migel e Higinio Mosteiro.-
Un testigo denunció detalladamente las irregularidades de las clínicas abortistas más conocidas de Barcelona y sacó a la luz un submundo en el que una vida de siete meses tiene un precio: 6.000 euros. Ya no hay excusa. No cierre los ojos, se lo contamos. Médicos sin titulación, informes falsificados, quirófanos sin seguridad sanitaria y millones de euros en dinero negro. Así funciona el negocio del aborto del doctor Carlos Morín, según las declaraciones de un testigo protegido a las que ha tenido acceso ÉPOCA y que desde junio de 2007 están en manos del Juzgado de Instrucción número 33 de Barcelona.

Pero una acusación más grave cae sobre el propio doctor Morín. Según el testigo, fue diagnosticado de sida hace dos años, por lo que fue ingresado dos meses en el Hospital San Pablo de Barcelona. "En ningún momento se informa a la paciente de la enfermedad y del riesgo de contagio", asegura.



Morín hacía su agosto al margen de la legalidad, practicando intervenciones de riesgo a mujeres embarazadas en avanzado estado de gestación y cobrando este tipo de abortos en dinero negro, siempre según la declaración de este testigo. Y es que este médico abortista de origen peruano se lleva por cada una de estas intervenciones entre 3.000 y 6.000 euros. A más tiempo de embarazo, más dinero para el bolsillo. ¿Y nadie se preguntaba en todos estos años sobre la legalidad de las operaciones de esta clínica y de otros muchos centros que realizan las mismas actividades por todo el país?



Una denuncia de E-Cristians encendió la mecha. Y las declaraciones de este testigo protegido ante la Dirección General de la Policía, incluidas posteriormente en la investigación que lleva el Juzgado de Instrucción número 33 de Barcelona, fueron el detonante para que esta semana la Guardia Civil entrase en las clínicas Ginemedex, Emece, TCB y la Fundación Morín, y detuviese a Carlos Morín y a cinco de sus más cercanos colaboradores. Aseguran que tan sólo de las instalaciones de Ginemedex los agentes sacaron una caja de documentación.



¿Y qué escondía en tanto papel? ¿Apuntes manuscritos donde, según el testigo, se tomaba nota de las pacientes que no querían dejar constancia de su embarazo, la cantidad de dinero B que éstas pagaban y los meses de gestación en los que se practicaban los abortos? Lo que eran crímenes incluso ante los ojos de los menos creyentes.



Carlos Morín demostró ante el mundo no tener escrúpulos cuando embarazadas de 31 semanas sin motivo aparente para interrumpir su embarazo eran aceptadas en su clínica para practicar un aborto. Intervenciones de alto riesgo con el agravante de que, según este testigo, los médicos no tienen la titulación necesaria para ejercer en España, las enfermeras no están tituladas y los quirófanos no cumplen las mínimas exigencias higiénicas ni sanitarias. "A veces se habilita un sofá en el vestuario de las enfermeras a modo de box provisional para el posoperatorio de las pacientes a las que habían realizado IVES (interrupciones voluntarias del embarazo) con anestesia local", señala la declaración...



(Lea el reportaje íntegro en la revista ÉPOCA)





Adopcion Espiritual

Las escuchas delataron abortos de fetos de ocho meses en las clínicas Gimedex


Marta Ricart Barcelona 28/11/2007 Actualizada a las 03:31h
Los investigadores de la supuesta trama de abortos ilegales en clínicas del grupo Ginemedex-TCB, destapada en Barcelona, contaron con varias fuentes de información para avanzar a buen paso en sus pesquisas. Los datos facilitados por una antigua empleada allanaron el camino para que la juez instructora autorizara seguimientos a personas e intervenciones telefónicas.

Las escuchas policiales autorizadas por la juez pusieron al descubierto muchos casos en los que los responsables médicos de estas clínicas aceptaban el encargo de interrumpir embarazos aunque la madre estuviera en avanzado estado de gestación, en algunos casos hasta el octavo mes, según fuentes de la investigación. Las intervenciones telefónicas recogidas en el sumario pueden dividirse en dos grupos: las conversaciones que los principales implicados en la trama realizan entre sí y las que mantienen con las pacientes. Fue durante la audición de estas últimas cuando se descubrieron los preparativos de abortos a fetos de siete y ocho meses.

Las escuchas delatan la existencia de abortos en periodos de gestación tan avanzados, pero el secreto del sumario impide conocer si alguno de los que reúnen estas características fueron los que se practicaron a alguna de la quincena de mujeres que la Guardia Civil y la Guardia Urbana tienen identificadas como participantes en los supuestos delitos. La identidad de alguna de las mujeres se obtuvo gracias a seguimientos y la de otras, por conversaciones telefónicas.

Dichas conversaciones pusieron al descubierto lo que, según los investigadores, era una forma muy descarnada de hablar entre el personal encargado de los abortos. Así, en conversaciones intrascendentes en las que, por ejemplo, se repasaba la jornada laboral del día en cada una de las clínicas investigadas, una persona le dice a otra: "Hoy he hecho cinco rompecocos". (*) Rompecocos es una palabra recurrente en las conversaciones telefónicas intervenidas por el juzgado. Los comunicantes la utilizaban como sinónimo de aborto para hablar entre ellos.



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(*) ¿qué es un rompecocos?

Se inserta en el útero un tubo hueco que tiene un borde afilado. Una fuerte succión (28 veces más fuerte que la de una aspiradora casera) despedaza el cuerpo del feto que se está desarrollando, así como la placenta, y absorbe "el producto del embarazo". La persona que practica el aborto introduce luego una pinza para extraer el cráneo, que suele no salir por el tubo de succión. Casi el 95% de los abortos en los países desarrollados se realizan de esta forma [aborto por succión].




Adopcion Espiritual

miércoles, noviembre 28, 2007

Tomás Parra, vocal en el Colegio de Médicos (COMB), prestaba su firma en los abortos de Ginemedex


Pablo J. Ginés

Tomás Parra, vocal en el Colegio de Médicos (COMB), prestaba su firma en los abortos de Ginemedex

El vocal Parra fue encarcelado con Morín por abortos ya en 1989; repasamos la peculiar inoperancia del Colegio de Médicos de Barcelona en 3 años de escándalos.

Tomás Parra y Parra, ginecólogo con consulta en Avenida Catalunya, 53 A de Cerdanyola del Vallès (Barcelona), es vocal de la sección de Tocoginecólogos del Colegio de Médicos de Barcelona (como se ve en la web del Colegio:

http://www.comb.cat/cat/comb/seccions/tocoginecolegs.htm ).

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Compartió cárcel con el doctor Carlos Morín en noviembre de 1989 en la prisión de Fontcalet, Alicante, acusados ambos de abortos ilegales en la clínica Ginetec (como en su día publicó El País).

Después de su excarcelación en Alicante, el doctor Tomás Parra siguió trabajando con las clínicas de Morín en Barcelona. Un ginecólogo barcelonés consultado por ForumLibertas ha declarado que "Tomás Parra ha trabajado años en Ginemedex y los centros de Morín, haciendo lo que ya pueden ustedes imaginar".

Pero fuentes de la investigación a las que ha tenido acceso ForumLibertas demuestran que Tomás Parra ha hecho más "de lo que podemos imaginar". El veterano colega de Morín no sólo habría realizado abortos (legales o ilegales, la justicia lo dirá).

Según datos de la investigación, consultadas por ForumLibertas, Tomás Parra y Parra prestaba además su nombre y sello como ginecólogo a otros médicos de las empresas de Morín, que hacían las ecografías a las pacientes, y las retocaban o falsificaban para indicar menos semanas de las que realmente tenía el feto.

ForumLibertas ha llamado al teléfono del consultorio del doctor Parra y Parra en Cerdanyola durante el martes y la mañana del miércoles, sin que nadie descolgase. No hemos podido confirmar que este vocal del Colegio de Médicos sea uno de los supuestos colaboradores detenidos por la Guardia Civil.

Falsos datos y cuerpos desaparecidos: ¡sólo una francesa abortó "oficialmente" con más de 22 semanas en 2005!

Falsificar las edades de los fetos habría sido, según los datos de la investigación, parte clave del negocio del aborto de extranjeras en Barcelona. El 7 de noviembre de 2006, con el escándalo del doctor Morín en la televisión danesa circulando por media Europa, E-Cristians pedía al entonces director de Recursos Sanitarios de la Generalitat, Rafael Manzanera, "información escrita sobre el procedimiento y características completas así como normativa y reglamentación de su departamento en relación al registro, control y verificación de los abortos que se producen".

Este responsable de la Generalitat envió a E-Cristians una tabla oficial de mujeres residentes en el extranjero que abortaron en Cataluña en el 2005. Había sólo 16 mujeres con abortos de más de 22 semanas de gestación (límite español para los fetos con "graves taras" ). En cambio, había 1.029 extranjeras con abortos de menos de 22 semanas. Según estas cifras oficiales, a pesar de estar la calle Dalmases llena de coches franceses de lunes a viernes, sólo 1 francesa había abortado un hijo de más de 22 semanas. Las otras 701 francesas registradas abortaban fetos de menos de 22 semanas. (Servei d'Informació i Estudis. Direcció General de Recursos Sanitaris. Departament de Salut).

Estas cifras tan increíbles (que sólo una francesa en todo el año venga a un aborto tardío, cuando Morín tiene 3 clínicas especializadas en abortos muy tardíos) se explicarían si se confirma lo que apunta la investigación: docenas, quizá cientos de extranjeras con bebés de 6, 7, 8 meses, que las clínicas habrían registrado falsamente como "menores de 22 semanas".
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Como los cuerpos de esas edades tardías son restos biológicos que deben registrarse de alguna manera, es muy posible que los aparatos de trituración que la prensa (y otras fuentes) localizan en los centros de Morín sirviesen para desmenuzar y moler estos cuerpos hasta poder eliminarlos por el desagüe. Material biológico... más o menos.

¿Qué dice la Ley catalana sobre los procedimientos para abortar?

El Código Penal en España dice que el aborto es un delito. Pero hay una ley estatal que despenaliza la práctica de este delito en ciertos casos: malformación del feto, violación y riesgo psíquico o físico para la madre. Este último caso no tiene límite de tiempo: puede abortarse con ese supuesto hasta el día antes del parto. Es el coladero con el cual se justifican más del 90% de los abortos.

¿Cuántos y qué tipos de abortos hay y cómo sabemos que son así? En Cataluña sólo hay un reglamento que diga cómo se debe informar de los abortos: la orden del 10 de diciembre de 1986. Dice que los centros que abortan "nombrarán un responsable entre su personal que recoja los datos apuntados en el impreso del alta hospitalaria y la llevará en un sobre al departamento de Sanidad antes de que pase una semana del alta".

Y ya está. Ese es todo el control que hay: un formulario que rellenan las clínicas abortistas y entregan cada semana. ¿Qué pasaría si Hacienda se documentase asíd e las actividades de las empresas y los contribuyentes? ¿Cuánta estafa y fraude habría? En las clínicas del aborto, un sector económico con ánimo de lucro -mucho lucro- la lógica del dinero y la absoluta falta de control han dado los resultados predecibles. Así es facílísimo. Así cientos de francesas de gran barriga pasan a ser embarazadas de menos de 4 meses.

Compárense, por ejemplo, con las normativas para cortar un árbol en Cataluña (como suele señalar Josep Miró, que años antes de ser presidente de E-Cristians fue conseller de Agricultura): "tienes que notificar dónde vas a cortar, señalar el árbol, viene un agente forestal, te inspeccionan dónde dejas los residuos, qué has hecho exactamente...". En cambio, cuando son fetos, un sobre y un formulario basta.

La peculiar inoperancia del Colegio de Médicos

El secretario del Colegio de Médicos de Barcelona, Jaume González Padrós, y el presidente, Miquel Bruguera, recibieron informes de la asociación E-Cristians, junto con Médicos Cristianos de Cataluña y Juristas Cristianos de Cataluña, que recogían los escándalos periodísticos del doctor Morín desde 1989 (su prisión con el doctor Tomás Parra, vocal del Colegio), de 2004 (las noticias y video del "Sunday Telegraph / Daily Telegraph", el reportaje danés de 2006...

E-Cristians, a fecha de noviembre de 2006, presentaba en el colegio una denuncia escrita (que puede verse aquí en PDF) contra Morín, sus centros "y contra los facultativos que formando parte del cuadro médico de estos centros médicos hayan podido realizar las mismas prácticas denunciadas en este escrito". Eso incluiría -de confirmarse los datos de la investigación- al ginecólogo Tomás Parra, vocal del Colegio y colaborador de Morín. Pero el Colegio de Médicos no movió ni un dedo, ni un papel -que sepamos, a un año de la denuncia- para investigar el caso de su vocal Parra y su relación con los hechos denunciados por periodistas ingleses y daneses.

A 15 de febrero de 2007, E-Cristians insistía en preguntar al Colegio de Médicos cómo iban sus investigaciones. La respuesta llega con fecha del 16 de abril. El secretario Jaume Padrós escribe:

- que las noticias de la prensa "sólo quieren introducir solapadamente debates sobre valores que están garantizados por la Constitución", que desde 1985 se ha establecido que hay interrupciones del embarazo no punibles.

- que "la utilización del escenario de los medios de comunicación para defender unos determinados valores morales a través de la inculpación pública de la práctica médica no es adecuada"

- que "el denunciante no puede pretender que en el ámbito colegial se tomen resoluciones que cuestionen el actual marco de regulación de la interrupción voluntaria del embarazo".

Así, después de regañar a E-Cristians y a los periodistas daneses e ingleses por grabar las prácticas de Ginemedex, el secretario Padrós escribe "no se puede derivar responsabilidad deontológica y en consecuencia abrir expediente sancionador al doctor Morín" y "se procede al archivo de las actuaciones". Eso sí, cuando haya una "resolución judicial firme" con "hechos probados", entonces el colegio hará una valoración deontológica. Mientras tanto, el colegio recuerda algo que sí le consta que ha hecho Morín: querellarse con toda la prensa que está buscando la verdad de los hechos.

¿Qué investigación se deriva del texto del secretario Padrós del 16 de abril? Ninguna investigación. Ni se entrevistó a los colaboradores de Morín. Ni se contrató un detective que hablase con ex-trabajadores. Ni se cuestionó el tipo de medicamentos o sustancias o equipos que se usaban en las clínicas.

¿Preguntó Padrós acaso al vocal del colegio y compañero de cárcel de Morín, Tomás Parra, al que hoy la investigación relacionaría con la falseación de documentos y ecografías? Recordemos que en 2 escritos distintos -22 de noviembre de 2006 y 21 de mayo de 2007- E-Cristians indicó al Colegio la relación (carcelaria y profesional ya en 1989) entre Tomás Parra y Carlos Morín. Padrós nunca menciona ni parece conocer en ningún documento a su compañero, vocal de tocoginecología, doctor Parra.

Cuando E-Cristians insista al colegio en que investigue, Padrós repetirá en carta del 19 de julio de 2007 que "no nos corresponde como corporación la competencia sobre vulneración de normal penales referidas al delito de aborto".

O dicho más claro: que el colegio no está para investigar delitos, que investiguen otros.

La respuesta (al presidente Bruguera y al secretario Padrós) del presidente de E-Cristians, Josep Miró, es contundente (6 de septiembre de 2007): sí le concierne al Colegio (la posible vulneración de normas penales) "sobre todo por lo que podría significar que conociendo las circunstancias y los hechos en un grado suficiente y con anterioridad al conocimiento judicial, y habiendose solicitado que actúen, hayan renunciado. En cualquier caso considero que las providencias que haya efectuado el Colegio habrán de ponerse en conocimiento del juez".

Y sigue Miró: "como puede suponer, nos reservamos el lógico derecho a recabar futuras actuaciones en relación al Colegio".

Lo siguiente en el culebrón son las fotos en portada del doctor Morín, escondiendo las manos esposadas bajo una bata blanca, inmaculada, de médico. Todo un símbolo.

¿Tenía "conocimiento suficiente" el colegio para actuar? Según los datos de la investigación, al menos uno sí: el vocal de ginecología Tomás Parra. Desde 1989, prisión de Fontcalent.


Adopcion Espiritual

Provocar abortos a los siete meses: decapitaciones e inyecciones letales



DOMINGO PÉREZ
MADRID. El caso de las clínicas privadas que practicaban abortos ilegales en Barcelona ha destapado una triste realidad. En España, amparados en una ley-máscara que permite abortar en cualquier momento de la gestación para preservar la salud física o psíquica de la madre, se practican interrupciones voluntarias de embarazos en estadios muy avanzados de gestación.

Un reportaje, realizado con cámara oculta por la televisión danesa, mostraba cómo el ginecólogo Morín aceptaba realizar un aborto de 30 semanas y explicaba a la madre el método que iba a utilizar: «Le ponemos un tóxico en el corazón que le produce la muerte inmediata. Cuesta 4.000 euros». Sin embargo, Morín pudo haber sido mucho más explícito al detallar los métodos que se utilizan.

Le cortan la cabeza

Un feto de 30 semanas casi ya es un bebé. Mide unos 28 centímetros, pesa 1,3 kilos. La piel es más gruesa y más rosada. Se produce un aumento de las conexiones entre las células nerviosas del cerebro. A partir de este estadio, el desarrollo se centra en el crecimiento. Es más, casi todos los bebés que nacen en este periodo sobreviven con ayuda médica. Son puntualizaciones vitales. Detalles que vienen al caso porque, como explica el portavoz de la Asociación de Médicos Cristianos de Cataluña: «Con 30 semanas o más, para abortar hay que inducir al parto. El niño tiene que nacer».

Y desgrana los brutales procesos que se siguen. Básicamente dos. «Uno de ellos -explica- es el que se denomina «aborto de nacimiento parcial». Se le pone a la madre un gotero con oxitocina para provocar el parto. Al bebé se le suele poner también una inyección en la fontanela (hueso aún no formado del cráneo) con algún tipo de calmante, siempre barato porque en estas clínicas prima la rentabilidad económica, para que no se mueva el bebé, para que la madre no lo note. El parto prosigue su pasos y cuando sale la cabeza se decapita. Así, sin más». Otra variante apunta a que al sacar la cabeza se insertan unas tijeras en la región occipital del bebé, después se abren para agrandar el agujero. Se introduce un catéter en el orificio, a través del cual se vacía el cerebro por succión y finalmente se extrae la cabeza del útero... El doctor que explica todo el proceso se pregunta: «¿Qué diferencia hay entre este tipo de aborto y un infanticidio?»


La otra práctica a la que se refería Morín no es menos cruel. «Como en el caso anterior se provoca el parto. En un momento dado, por medio de una ecografía, se localiza un vaso sanguíneo del feto -casi nunca el corazón- y vía canal de parto le inyectan digoxina. Es un medicamento que se utiliza en personas mayores porque ayuda a que el corazón funcione mejor y controla las arritmias. Sin embargo, en un feto es letal. Una vez muerto, se extrae». En ocasiones -según explican los especialistas- el parto no evoluciona correctamente y entonces se suele practicar una cesárea, se extrae el feto y ya fuera se opta o por la decapitación o por la inyección letal.

La tercera forma de acabar con la vida de los fetos-bebé cuando el estado de gestación es muy avanzado son las inyecciones de prostaglandinas. Es esta una forma más reciente de practicar abortos, que se ha puesto bastante de moda. Utiliza unos potentes productos químicos que provocan fortísimas contracciones que hacen que el útero acabe expulsando al bebé. Las contracciones son tan intensas que se ha dado el caso de criaturas amputadas por su efecto. A veces, el bebé nace vivo -continúan relatando-. Se trata de una «complicación» en el argot abortista, que se soluciona siguiendo lo relatado en el primer y segundo caso.


La brutalidad de las clínicas no concluye con el aborto. Hay que deshacerse de un cuerpo humano de cierto tamaño. Entran en acción trituradoras e incineradoras o empresas especializadas en recoger y, en teoría, deshacerse de los restos. Aunque, como apuntan desde Médicos Cristianos, «tenemos la certidumbre (y pruebas) de que en muchas ocasiones los cadáveres acaban en laboratorios para fabricar productos cosméticos». .

La detención del Dr. Morín dispara el número de mujeres que buscan ayuda para no abortar


miércoles, 28 de noviembre de 2007

Santiago Velo de Antelo.- Una de las consecuencias más importantes de la intervención judicial en las clínicas del abortista doctor Morín, ha sido el número muy significativo de mujeres embarazadas que se están replanteando abortar.Así lo confirma la presidenta de la Fundación Red Madre, Carmen García-Valdés, quién ha confirmado a este medio que las llamadas a las diferentes asociaciones provida se han incrementado de forma muy significativa desde que la noticia se hizo pública en la mañana del lunes.

"Tenemos varios casos de mujeres que han llamado a raíz de ver en televisión lo que se practicaba en las clínicas del doctor Morín", comenta García-Valdés. "Como ejemplo, nos ha llamado una chica inmigrante que trabaja en casa de una señora tras ver la noticia en televisión. Tenia cita para abortar este sábado ya que es la única solución que le venden. Nos llamó a la asociación a través de la señora de la casa. Se ha enterado de las ayudas que la podemos prestar y ya no va a abortar. Otro abogado ha llamado para que intervengamos en el caso de una menor embarazada. También ha sido a raíz de ver en televisión la realidad del aborto".

En muchos casos las mujeres "se han impresionado del avanzado estado de gestación de los abortos así como de la maquina trituradora que utilizaban para deshacerse de los restos de los niños, y se han dado cuenta de lo que iban a hacer".

Como conclusión comenta que "por fin se ha roto la ley del silencio en torno al aborto y las clínicas abortistas ya no son intocables". Así, y como informábamos en la edición de ayer, es el momento de que la fiscalía actúe de oficio e investigue a tantas clínicas abortistas que campean a sus anchas por España.

Adopcion Espiritual

martes, noviembre 27, 2007

Detenido el 'doctor aborto' en una operación policial sin precedentes

Arrestados Carlos Morín y otras cinco personas, tras el registro de sus clínicas. Ni la Generalitat ni el Colegio de Médicos de Barcelona quisieron investigarles.

Santiago MataMadrid. La Guardia Civil registró ayer, por orden del juzgado de instrucción número 33 de la Ciudad Condal, cuatro clínicas barcelonesas del grupo Ginemedex-TCB, y procedió a la detención de seis personas bajo sospecha de "práctica reiterada de interrupciones voluntarias del embarazo radicalmente fuera de los supuestos permitidos por la legislación", según un comunicado de la Fiscalía del Tribunal Superior de Cataluña (TSJC).

Las clínicas Ginemedex, TBC, Emece y Barnamedic (CBM), regentadas por el cirujano peruano Carlos Morín, han sido repetidamente denunciadas por realizar abortos fuera de los casos despenalizados, pero ni el Colegio Médico de Barcelona ni la Consejería de Sanidad de la Generalitat prestaron atención a los hechos denunciados. La de ayer ha sido la operación de mayor envergadura contra los abortos ilegales desde que en 1986 se despenalizó parcialmente esta práctica. Manuel Cruz, director de la Fundación Vida, comentó a Europa Press el alcance de la operación asegurando que "llevamos 20 años viendo cómo las denuncias se archivaban", y "ahora las clínicas también están bajo el Estado de Derecho".

El origen de la actual investigación judicial está en un artículo publicado el 10 de octubre de 2004 en el Daily Telegraph londinense por Daniel Foggo y Charlotte Edwardes, a quienes el doctor Tomás Parra, de Ginemedex, pretendía cobrar 3.200 euros para abortar un feto de 26 semanas completamente sano. El relato iba acompañado de un editorial que hablaba de una “horrorosa industria clandestina” y un “siniestro mercado de la muerte”. El Telegraph suponía que "la policía y el gobierno españoles seguramente querrán cerrar esta clínica, que viola de forma tan flagrante las leyes sobre el aborto de ese país" y el ministro de Sanidad británico, John Reid, dijo que la situación era "muy seria", pero poco después Rafael Manzanera, director de Recursos Sanitarios de la Generalitat, declaraba que la “asistencia” que presta Ginemedex es “correcta”.

Le Monde fue el primer medio de comunicación extranjero que habló de los abusos del aborto en España al informar (3 de abril de 1997) de que medio millar de francesas abortaban en Barcelona una vez pasado el límite de legalidad del aborto al norte de los Pirineos (10 semanas). La huella del Telegraph fue seguida en noviembre de 2006 por la televisión pública danesa DR1, que grabó al doctor Morín con cámaras ocultas: esta vez pedía 4.000 euros (más de diez veces lo normal) para abortar un feto de 31 semanas, amparándose en que cuando peligra la vida de la madre no hay límite de tiempo para el aborto en España.


El 22 de noviembre de 2006, Josep Miró i Ardèvol, presidente de la Asociación e-cristians, denunció a Morín ante el Colegio de Médicos de Barcelona, y al no encontrar el Colegio indicio de delito, interpuso la querella criminal que dio lugar a los registros y detenciones de ayer. Los otros detenidos son médicos y gerentes de las clínicas de Morín. El TSJC aseguró que sólo se incorporarán a las diligencias judiciales aquellos historiales clínicos en los cuales "aparezcan fundamentados motivos de imputación".